Anita Brenner nació en 1905 en Aguascalientes, México. Sus padres decidieron abandonar México en 1910, al inicio de la Revolución Mexicana y trasladarse a los Estados Unidos en donde se educó, doctorándose en Antropología por la Universidad de Columbia. Sin embargo, Anita nunca olvidaría su tierra natal que tanto amaba. Su familia iba y venía de México a Texas durante la revolución hasta que en 1916 deciden establecerse definitivamente en Texas. Anita entendía perfectamente el significado de tener que abandonar tu lugar de origen en tiempos de guerra. Aún cuando Anita no descendía de mexicanos, ella se consideraba mexicana. Su mayor influencia en cultura mexicana fue su nana, Nana Serpia. La Revolución Mexicana comenzó cuando Anita aún era una pequeña niña, sin embargo fue un suceso que le daría forma a su vida. Brenner escribió varios libros, pero Ídolos Detrás de los Altares y El viento que barrió México fueron grandemente aclamados. Brenner fundó también un publicación en 1955 titulada México/ Este Mes. Brenner dedicó su vida entera a escribir acerca de México, su arte, su historia y su cultura. Anita Brenner amó a México y pasó su vida tratando de enseñar principalmente a los norteamericanos lo que México era en realidad.

Ídolos Detrás de los Altares fue su primer libro. Trata sobre la cultura y las artes de México. En la introducción de este libro, Anita describe el significado histórico de la Revolución Mexicana y cual se suponía que era su objetivo. Escribió sobre la deslealtad de la clase gobernante y los modestos inicios de la Revolución. Anita escribió:

“Pero la corriente de alto voltaje que detonó todo, fue la fuerza brutal y la insolente disparidad entre el dinero y la posición que se le otorgaba al técnico nativo o profesionista – el hombre nativo inteligente y cultivado – vis-a-vis su contraparte extranjera. Esta devaluación bajo las bases de no precisamente el mismo color, no precisamente la misma raza, pero la misma cosa al fin y al cabo, y la irritación que esto causaba fue lo que puso a trabajar la conciencia de hombres habilidosos y profundamente concientes de su propia capacidad. Ellos y gente como ellos estuvieron entre los mas efectivos organizadores entre 1910 y 1924”.

Así es como Anita Brenner describió a la gente que comenzó la revolución. Ella creía que la revolución estaba destinada a suceder dado por la manera en que los terratenientes y políticos manejaban el gobierno. Algo notable es que los terratenientes eran quienes realmente movían al gobierno antes de la revolución. Brenner escribió en El viento que barrió México que si los asuntos entre los mexicanos y los terratenientes extranjeros eran llevados a corte, era una ley no escrita de que los terratenientes extranjeros iban a ganar siempre. En Ídolos Detrás de los Altares, Anita no abarca mucho el tema de la Revolución Mexicana. Este es mas bien un libro acerca de las artes en México y de la influencia y el poder que estas tenían y se refería a esta época artística en México como “El Renacimiento Mexicano”. Brenner escribió sobre artistas famosos como David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Diego Rivera, Francisco Goitia, y Jean Charlot en secciones individuales. La otra mitad del libro es sobre artistas menos conocidos y alfareros locales. Hay diversas razones por las cuales este libro es tan importante para México y para Brenner. Fué su primer libro publicado. Es uno de los primeros registros permanentes acerca de las artes en el país, que además ganó reputación por el estudio tan profundo de las artes y sus artistas en México. Anita veía las artes además de como una manera de comunicar, como un archivo histórico de la realidad social del país en que estas se daban.

El Segundo libro de Anita Brenner, El viento que barrió México, publicado en 1943 es una magnífica historia de la Revolución Mexicana. Contiene 100 páginas de texto y cerca de 200 fotografías del archivo Casasola, Tina Modoti, Keystone, Vargas y de la misma Anita Brenner. Fue concebido casi como una advertencia al gobierno de los Estados Unidos que recientemente se habían involucrado en el conflicto de la Segunda Guerra Mundial. En este tiempo se le negó la inmigración a México de 500 judíos, lo que ofendió enormemente a Anita. Ella amaba a México y era judía y había pasado la mayor parte de su vida periodística escribiendo acerca de que México era también una tierra de oportunidades. Fué en esta época también que su carrera se vio emproblemada. Muchos de sus editores pensaban que su trabajo no estaba siendo lo suficientemente serio y que estaba pintando un “retrato muy bonito. Muchos de sus editores pensaban también que al publico norteamericano ya no les interesaba México. La reacción de Anita a ésto fue esta declaración: “Ya no estamos seguros en Estados Unidos, ahora (1943) y en el futuro sin tomar a México en cuenta; de la misma manera México no está seguro apartándose de nosotros. Esto es algo que los mexicanos han sabido desde hace mucho tiempo, pero es algo en lo que los norteamericanos no han puesto su atención”. Anita Brenner escribió también sobre el poder de varios hombres. Uno ejemplo es William Randolf Hearst, quien poseía vastas extensiones de tierra en México. Antes y durante la Revolución Mexicana, Hearst hizo todo lo posible por mantener ese poder. Enviaba reporteros a México para que escribieran “basura” sobre el país. Falsificaba documentos y distorsionaba la información, e incluso convenció al Congreso de enviar tropas norteamericanas a México. Hearst quería mantener la propiedad de su tierra y el poder que ejercía sobre el gobierno mexicano. Este libro es también importante porque mostraba a los lectores una manera diferente de ver hacia las rezones de la revolución. Creo que Brenner fue la primera persona en escribir sobre la corrupción y todo lo malo que pasaba en México, pero al mismo tiempo sobre todas las cosas buenas. Los beneficios de ésto es que se nos ha dado a todos la oportunidad de aprender más acerca de la realidad y no simplemente propaganda o “la historia de los vencedores.

A estos trabajos unió su labor como traductora de novelas sobre la revolución mexicana, tales como Mala Yerba y Los de Abajo de Mariano Azuela, El Indio de Gregorio López y El Resplandor de Mauricio Magdaleno. Al morir su esposo David Glosker, Anita Brenner decidió regresar a Aguascalientes, en donde pasó los últimos años de su vida haciéndose cargo del rancho de su familia conocido como “La Barranca” hasta su muerte el 1ero. de Diciembre de 1974.

Anita Brenner fue una mujer educada e independiente cuya vida fue forjada por el amor a las artes y a México. Sus artículos y libros constituyen un gran legado histórico. El gobierno de Aguascalientes reconoce su labor declarándola Aguascalentense Ilustre.

Fuentes:

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