Una de las artistas plásticas mas prominentes e influyentes de México, Mariana Yampolsky Urbach nació el 6 de Septiembre de 1925 en Chicago y fué criada en la granja de su abuelo paterno en Illinois hasta que terminó la secundaria. Su padres, Oscar Yampolsky -pintor y escultor- provenía de una familia judía rusa progresiva, cosmopolita pero financieramente incierta que había emigrado a los Estados Unidos a principios del siglo veinte debido a la persecución antisemita en la Rusia zarista. Su padre conoció a la mujer que sería la madre de Mariana en un viaje de estudios a Europa después de haber ganado el Prix de Roma. La madre de Mariana era de una familia juedo alemana de clase media alta que emigró a Brasil en los años 30 para escapar de los Nazis. Su tío materno fue Franz Boas (1858–1942), a quien se le considera el padre de la antrpología en los Estados Unidos.

Durante su niñez y adolescencia, Mariana estuvo rodeada de pensamiento intelectual, idealismo socialista y un interés por lo que ahora se le denomina humanismo global. En 1944 recibé su diploma como Bachiller en Artes de la Universidad de Chicago. Ese mismo año fallece su padre y su madre se muda a Nueva York.

Un año mas tarde, en 1945 llega a México y adquiriere la ciudadanía mexicana en 1954. Vivió en México el resto de su vida, contribuyendo así con su movimiento artístico e intelectual a través de sus actividades como “productora cultural”.

“Mariana nació en Estados Unidos pero le enfermaba que la consideraran gringa porque amó a México como sólo los conversos suelen amar a Dios”, dice una biografía de Yampolsky escrita por la autora y periodista mexicana Elena Poniatowska.

Yampolsky empezó su carrera como grabadora en 1945 y fue la primera mujer en formar parte del Comité Ejecutivo del Taller de Gráfica Popular, un grupo que creó y promovió arte para las masas y defendió la revolución.

De su incursión en el grabado, incluida su labor como comisaria del Taller durante los años 50, cuando organizó exhibiciones en países como Suecia, Japón y Francia, se exhiben varios ejemplos, ilustraciones sobre temas como la educación y la justicia social.

Estudió en la Academia de San Carlos con (1907–1993), la segunda esposa de Manuel Alvarez Bravo (1902–2002), quien como su esposo era una excepcional fotógrafa mexicana

La guerra fue uno de los temas que abordó en su grabados, como lo refleja “La Bomba Atómica o Nosotros No!” (1954), que plasma sus inquietudes durante la era de la Guerra Fría a través de la imagen de una madre que abraza a su hija ante una explosión atómica.

La experimentación con la fotografía comenzó en 1948, como una inquietud personal por registrar el México que se desplegaba ante sus ojos, pero Yampolsky no llegó a exponer hasta 1960, cuando asumió este arte como otra vertiente profesional.

Su obra fotográfica, difundida en alrededor de 15 libros, más de 50 exposiciones individuales y aproximadamente 150 colectivas, incluye retratos de campesinos e indígenas, abstracciones ocultas en los magüeyes y las hojas de plátano, paisajes y viviendas rurales. En sus fotografías existe una cierta influencia de Lola Álvarez Bravo, su maestra de fotografía, Tina Modotti, Manuel Álvarez Bravo, Nacho López y Héctor García.

Yampolsky tenía una profunda afinidad por la arquitectura vernácula.

Sus fotografías de casas de adobe simples e iglesias y cementerios antiguos quedaron recogidas en “La casa que canta”, un libro editado en 1982 que sigue siendo un importante manual de referencia para los arquitectos mexicanos.

Es importante mencionar el trabajo que realizó en México, ya que dedicó parte de su vida a recorrer, en compañía de su cámara, ranchos, pueblos y parajes de todo el país, desde el norte hasta el sur. Sus fotografías nos muestran rostros, costumbres, objetos, fiestas, ceremonias, tradiciones, todo aquello que mostrara la vida rural. Sus fotografías en estos lugares muestran una capacidad de ver y sentir la vida indígena, haciendo poesía con los caminos de tierra, espacios rurales y detalles arquitectónicos (Raquel Tibol, 1992).

Precisamente varios de sus libros se dedican enteramente a este género la arquitectura rural. Con sus fotos Yampolsky hace palpable la belleza y riqueza, y las contradicciones entre lo tradicional y lo moderno, lo inherente del México rural-actual. Mientras sus temas incluyen arquitectura regional y paisaje, la mayor parte de su trabajo captura gente involucrada en los quehaceres de la vida.

En 1959 empezó a documentar fiestas, ceremonias religiosas, mercados, plantíos de maíz, telares, textiles, cerámica, casas de paja, de adobe, de varas, de pencas de maguey, casas de tierra y lodo. También retrató la vida cotidiana de artesanos y campesinos, el duro quehacer de los menos privilegiados. Tenía una enorme devoción por los magueyes, por lo que los retrataba casi tanto como a los niños.

Uno de sus trabajos más destacados fue aquel reconocido por el gobierno de Estado de México realizado con los mazahuas que se encuentran en la parte de Michoacán que colinda con Querétaro, la comunidad de San Felipe. El texto que se encuentra en el libro titulado “Mazahua”, muestra una serie de conversaciones que Yampolsky tuvo con una familia durante su convivencia en este poblado. Era una familia numerosa, en la misma casa vivían juntos abuelos, hijos y nietos. La mayoría de los hombres, nietos y nietas emigraron a la ciudad olvidándose de sus costumbres, su lengua y hasta parte de su cultura.

La artista y su marido, Arjeh van der Sluis,construyeron su propia casa en Tlalpan, a las afueras de la ciudad de México, hoy convertida en museo y sede de la Fundación Cultural Mariana Yampolsky, en la que se conservan sus sesenta mil negativos. La Universidad de Texas y la Biblioteca del Congreso de EU quisieron comprar estos negativos, pero Yampolsky siempre se negó, diciendo: “Soy mexicana y no quiero que salgan de México”.

Como editora, Yampolsky publicó libros de artistas mexicanos como Diego Rivera y Francisco Toledo y la revista infantil “Colibrí”, y como comisaria organizó una exposición en el Museo de Arte Moderno de México sobre el 150 aniversario de la fotografía, titulada “Memoria del Tiempo”, que viajó luego a Europa.

Mariana Yapolsky falleció el 3 de Mayo de 2002.

Fuentes: http://jwa.org/encyclopedia/article/yampolsky-mariana
http://jwa.org/encyclopedia/article/yampolsky-mariana
http://www.eluniversal.com.mx/notas/426791.html