Con buena voluntad de las partes se pueden alcanzar acuerdos sólidos y lograr la paz entre israelíes y palestinos, aseveró el embajador de Israel en México, Jonathan Peled, al opinar sobre el eventual relanzamiento del proceso para terminar con décadas de enfrentamientos armados.

La buena voluntad, sostuvo el diplomático en entrevista con Notimex, es un componente esencial, pero debe estar acompañado y apoyado por un fuerte liderazgo político como el que Israel se precia de tener. Peled sostuvo que del lado palestino y por distintas razones, el liderazgo carece todavía del apoyo y compromiso necesarios para tomar una decisión estratégica y sentarse a negociar. Se debe asumir, indicó, que en una mesa de negociación se puede salir con menos de lo que se llevó.

“Este concepto que es difícil, y no pretendo que sea fácil, Israel lo ha entendido de manera tal que si nosotros nos vamos a sentar con nuestros vecinos palestinos, sabemos que no vamos a poder salir con el 100 por ciento de nuestras demandas, exigencias, deseos y necesidades”, enfatizó. Los palestinos, refirió, “todavía piensan, o juegan, o se comportan con el precepto de o todo o nada, y al final cuando uno está con esta disposición de todo o nada, uno se queda a veces con la nada y esto es lo que yo temo”.

“Si vemos que el presidente de Egipto (Anwar el-sadat) y el Rey de Jordania (Hussein I) se acercaron a dialogar con Israel y salieron con tratados de paz, en los cuales Israel devolvió tierra e hizo muchas concesiones a cambio de seguridad y de un tratado de paz”, lograr la paz con los palestinos sería posible, dijo Peled durante la entrevista realizada en sus oficinas de la capital mexicana. El embajador israelí aseguró que los palestinos deben reconocer que el Estado de Israel existe, necesita su seguridad y protegerse.

“Israel está preparado, la opinión pública más que todo, a que en el minuto que haya un líder palestino que realmente esté dispuesto a dar vuelta a la página, comprometerse a reconocer al Estado israelí, entender que estamos aquí para siempre, para vivir juntos uno al lado del otro, entonces, la opinión pública israelí exigirá de su liderazgo político, hacer concesiones en favor de que se establezca por ejemplo el Estado Palestino”, dijo. Comentó que todavía queda mucho por dialogar, que no puede decir dónde, ni cómo se van a tratar las cosas, pero que los parámetros son bastante claros.

“Vamos a tener una división territorial, vamos a tener que tratar y resolver temas como el de los refugiados, como el estatus de Jerusalén, asentamientos y más que todo, la seguridad y la defensa del Estado de Israel para que se pueda seguir viviendo en paz”, añadió. “No como en lo ocurrido después de nuestra retirada de Líbano, o de nuestra retirada de Gaza, que lo único que recibimos a cambio ha sido otro frente de olas de terrorismo y ataques de ambos lados, a pesar de haber entregado territorios”, manifestó.

“Es aquí –sostuvo el embajador- donde el pueblo israelí está preocupado y pesimista en devolver cosas tangibles a cambio de algo que quizás no se pueda cumplir y respetar. Pero repito, cuando hay una buena voluntad política y de la sociedad para sentarse a poner fin a y resolver este conflicto, creo que hay una vía para lograrlo”. Entre israelíes y palestinos existen diversas diferencias como que ambas partes reclaman Jerusalén como su capital.

Tras tomar Jerusalén Oriental en la llamada “Guerra de los Seis Días”, Israel la hizo su capital, y a su vez, los palestinos la reclaman como tal para su futuro Estado. Los palestinos reclaman además que los límites fronterizos de su futuro Estado sean aquellos previos a la guerra citada, lo que Israel se niega a conceder al alegar razones de seguridad y defensa de su soberanía.

Otra diferencia se centra en que, según la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) existen 10.6 millones de refugiados que deben tener el derecho a regresar a lo que hoy es Israel, pero que deviene en un peligro para la unidad de ese país, según los negociadores israelíes.

3 Comentarios

Leave a Reply