La comunidad judía está de enhorabuena. Y así lo quiso hacer saber ayer en el Ayuntamiento, lugar en el que se presentó el proyecto del próximo centro sefardí que se construirá en el antiguo barrio de la judería. Nadie quiso perderse el momento: desde el vicario general de la Diócesis de Málaga hasta el recién nombrado portavoz del PSOE en el Consistorio, Daniel Pérez. Y no es para menos, ya que el centro cultural se convertirá en el primero de su categoría dentro de un antiguo barrio judío desde la expulsión de esta comunidad de España en 1492. Según desveló en el acto el alcalde, Francisco de la Torre, la construcción finalizará en el año 2019.

Rubén Bentata, presidente de la Comunidad Israelita de Málaga, agradeció a la sociedad malagueña y en especial a los vecinos de la zona en la que será construida la sinagoga la paciencia que han tenido con el proyecto, que llevaba planteado desde 2002 y paralizado desde el inicio de la crisis. Bentata calificó a la Universidad malagueña como “muy importante” de ahora en adelante para el centro cultural, ya que el objetivo del mismo es “intentar conectar la Málaga de ahora con la de 1492”. El presidente de la comunidad judía valoró positivamente que el proyecto sea autofinanciable, y tan solo cobrará una pequeña cuota a los visitantes.

Hasta su apertura dentro de dos años, el museo hará actividades y semanas de conmemoración para la comunidad sefardí. El presidente de la Diputación, Elías Bendodo, que pertenece a la Comunidad Israelita de Málaga, celebró el consenso de autoridades que se congregaron en el acto y se congratuló debido a que la capital va a tener “la única judería con judíos de España”. Terminó diciendo que eso es importante, ya que “la vida la dan las personas, no los edificios”.