Carta dirigida a la selección nacional (bola de macrobultos)



Carlos Alazraki Grossmann en exclusiva para Diario Judío México – Estimados seleccionados:

La verdad, no entiendo a los fanáticos. La verdad, no entiendo por qué están tan enojados con ustedes. Cuando son unos verdaderos bultos. No entiendo por qué se enojan tanto con ustedes por el hecho de no haber ganado la Copa Confederaciones y por el hecho de haber jugado contra Jamaica dos veces y no poderle anotar ni un solo gol.

Tampoco entiendo por qué se ofuscan tanto contra ustedes porque no ganaron la Copa Oro. ¡No entiendo su enojo! Caray, como si ganarle a Jamaica es cualquier cosa. Sobre todo cuando Jamaica jugó sin los titulares que ya están en Europa. ¿Acaso nuestro público mexicano no se ha dado cuenta que Jamaica y Honduras son unos verdaderos monstruos del futbol? ¿Qué es lo que no están entendiendo?

¿Les tengo que recordar a nuestros aficionados que los nuevos gigantes de Concacaf son Estados Unidos, Costa Rica, Jamaica y Honduras, en ese orden? ¿Acaso no se han dado cuenta de que nuestro futbol está a la altura de Martinica y Nicaragua?

Me cae que no se vale que se enojen así. Porque, por una parte, sabemos que nuestra liga es un gran negocio. Que nuestra selección también lo es. Y que los negocios que hacemos con nuestros clubes y la selección ya lo quisieran Brasil o Argentina.

Pero no se preocupen, amigos seleccionados.No importa si no llegan al quinto partido. No importa. En tres semanas después del Mundial ya se nos olvidó nuestro cuarto partido en el que fuimos eliminados.

Y para seguir con frustraciones: ¿Cómo explicar a nuestros aficionados que ustedes son más malos que la lepra? Y si no me creen…A los hechos me remito. Ahí les va: El mejor portero de la colonia Guerrero, Guillermo Ochoa; el inigualable Chicharito; el genial Giovanni; el celestial Jonathan; el único y genial Guardado; el amo y señor de área Raúl Jiménez, el extraordinario Héctor Herrera y los demás que juegan en Europa están en puros equipos de quinta categoría.

Nadie…. absolutamente nadie juega con Messi o con Cristiano. Ustedes juegan con el Charrascas Smith o el Anafre Von Bismark. Nadie de ustedes juega en un equipo serio. ¿Y se han preguntado el porqué? Muy fácil… ¡¡¡Porque son más malos que la lepra!!!

Son un grupo de jugadores que ya vio sus mejores tiempos pasar. Entonces…. Si todos ustedes se encuentran en equipos de cagada en Europa y nuestro futbol está clasificado por FIFA en el número 16, entonces…. ¿De qué nos quejamos? Así es mi squeridos bultos.

No se preocupen. Sigan jugando con el Standard de Lieja, con el West Ham United, el Villareal, el Betis, el Benfica, el PSV Eindhoven etc.etc. y seguiremos jugando en cada Mundial tres o cuatro partidos. Por mí, sigan así. Porque, después del Mundial, a volver a disfrutar de mi León y mi Madrid. Espero que la próxima generación sea mejor que la de ustedes. Porque la de ustedes salió una basura. Normal… La historia se repite…

La Dirección y Consejo Editorial de "Diario Judío México", no se hacen responsables de los contenidos de artículos firmados por autores, periodistas o sus seudónimos, a la vez que el autor de este artículo no se responsabiliza de los contenidos de las diferentes secciones de este sitio, ni de los criterios establecidos por su Dirección o Consejo Editorial.

0 COMENTARIOS

Deja un comentario

Artículos Relacionados

Acerca del Autor

Carlos Alazraki Grossmann, nacido en 1949 en la Ciudad de México, es uno de los más destacados publicistas de México. Es el fundador, presidente y CEO de la galardonada agencia de publicidad Alazraki & Asociados y el presidente de la Asociación Mexicana de Agencias de Publicidad (AMAP). Es también el hijo del director de cine Benito Alazraki y yerno del finado Samy Yeroham (propietario de Topeka).

Alazraki estudió Ciencias de la Información y Técnicas en la Universidad Iberoamericana (UIA). Comenzó su carrera en los Estados Unidos con las agencias Hal Greenfader, Publicis Romero y JWT, más tarde lo despidieron. A continuación, se trasladó a España para trabajar en Televisión Ibérica, donde intentó hacer 13 shows de televisión y una película con su padre, Benito Alazraki. De regreso a México, trabajó para Telesistema Mexicano (ahora Televisa), con Luis de Llano Sor, y después de una fusión se formó Televisa, todos los de su equipo fueron despedidos a excepción de él y Adolfo Rodríguez.

Trabajó en el éxito de las campañas de Carlos Hank, Luis Donaldo Colosio, Ernesto Zedillo y Roberto Madrazo en el PRI primarias. Él creó las consignas "Bienestar para tu familia" (por Zedillo en 1994) y "Dale un Madrazo al dedazo" (por Madrazo en 2000, este último eslogan es un divertido juego de palabras utilizando el apellido del candidato "Madrazo" que, dentro de un contexto distinto, es una palabra fuerte y fácil de recordar en español. Esta característica graciosa fue de suficiente interés para la comercialización como el uso de un eslogan de la campaña).

En 2003 logró la imagen pública del PRI y en las elecciones de ese año, esa parte dominada por el Congreso. En 2005, Alazraki sustituyó a Roberto Gaudelli la gestión de la imagen de Roberto Madrazo para las elecciones presidenciales de 2006. Desde entonces, la imagen de Madrazo ha mejorado en medio de escándalos políticos como el desafuero que han dañado la imagen del Partido Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática, respectivamente.

Además de la gestión de la imagen de Madrazo, la agencia Alazraki ha logrado la imagen de Sanborns de 15 años, Telmex y la Sección Amarilla (páginas amarillas en México) de 12 años, Posadas y cerveza Victoria durante ocho años y Comex de diez años. Alazraki está trabajando en proyectos de televisión para Canal 40. En 1996 produjo la película "Directamente al cielo". En 2005 se unió a la campaña de Madrazo para las elecciones presidenciales de 2006, al final de las primarias del PRI la sustitución de Roberto Gaudelli.

También ha sido el juez para el FIAP de Buenos Aires (1991) y The New York Festival (1995, también un consejero). Ha sido miembro de la publicidad del Salón de la Fama desde 1991 y en 2003 fue nombrado uno de los 300 líderes más influyentes en México.