Las organizaciones que propalan el Islam en Venezuela camufladas en centros culturales,  continúan su indetenible crecimiento en la Isla de Margarita y expandiendo su influencia hacia el resto de las regiones venezolanas.

El centro Tawasul es una de las muchas fachadas para atraer jóvenes con valores débiles o inexistentes para convertirlos al Islam y eventualmente reclutarlos como operativos de organizaciones terroristas como Hezbollah.

Fuentes muy bien informadas han indicado que los centros culturales islamistas están bajo la mira de las autoridades internacionales, que observan con desconfianza las actividades que allí se desarrollan, pero sobre todo están metiendo la lupa sobre sus fuentes de financiamiento, las cuales podrían provenir de actividades ilícitas.

A la cabeza de Tawasul se encuentra un sujeto conocido como Ahmad Abdo alias Armando, un clérigo de tendencia chiita, egresado de la Universidad Islámica, Facultad de Dawah, quien funge como vicepresidente de la Comunidad islámica del Estado Nueva Esparta y a la vez Director del Centro Tawasul.

Los Estados Unidos y los países de la región deben encender las alarmas debido a que dentro de la ola de millones de desplazados por la tiranía de Venezuela, podrían  infiltrarse a territorios de terceros países, operativos terroristas de Hezbollah no ya provenientes de países considerados de alto riesgo, sino de nacionales criollos venezolanos convertidos al islam radical, entrenados para perpetrar actos terroristas en suelo norteamericano u objetivos judíos en Latinoamérica.

La siembra de odios por parte de los centros culturales pro-iraníes hacia el pueblo judío se ha exponenciado, sobre todo desde la decisión tomada por el Presidente Donald Trump de mover la embajada norteamericana hacia Jerusalén, la capital del Estado de Israel.

Las medidas de seguridad y el trabajo de inteligencia deben continuar enfocándose con mayor fuerza sobre los centros culturales o de “reclutamientos” islámicos, para evitar que la felonía cobarde del terrorismo auspiciado desde Irán, tome por sorpresa, una vez más la tranquilidad y la libre convivencia del mundo libre en nuestro hemisferio, y haga peligrar la forma de vida del mundo occidental en general. ¿Se hará? ¡Amanecerá y veremos!