Querían asesinarla sin que dejara huella, pero murió ‘inmortal’.
Porque sobrevivió pudo dejar su huella y el mundo es mejor. Su
humanismo cincelado a golpes en los campos de concentración la
hicieron la aliada constante de los más desvalidos y la enemiga tenaz
de los compromisos con la extrema derecha. Defendió y aumento los
derechos de los prisioneros, de los niños, de las mujeres. Luchó
contra la discriminación bajo cualquier disfraz y en favor de la salud
física y emocional.

Simone Annie Jacob fue la cuarta hija de una familia feliz, nació el
13 de julio de 1927 en Niza. La familia era judía, no por razones
religiosas, como decía el padre, Andre “Jacob”, si los judíos han sido
el pueblo escogido, fue por el Libro. Un pueblo de pensamiento y
escritura.”

Con la crisis del 29 la familia fue perdiendo  su posición económica.
No abundaban los clientes.

En el 39 Francia le declaró la guerra a Alemania, al año siguiente,
Laval promulga el primer estatuto  con prohibiciones para los judíos y
la obligación de  reportarse a las autoridades.

El arquitecto Jacob perdió el derecho de practicar su profesión. La
madre, Yvonne, pasa los días buscando comida para la familia.

Simone siguió estudiando y a los 16 años recibió el certificado que le
abriría las puertas de la universidad.

Al día siguiente salió alegre a pasear por las calles de Niza con una
amiga. Fue detenida por dos alemanes vestidos de civiles y fue
arrestada, conducida al lugar donde se concentra a los judíos que
serían deportados.

El 13 de abril de 1944, Simone, su mamá y su hermana Madeleine fueron
llevadas a Drancy, campo de concentración francés,  y después a
Auschwitz. Un prisionero le aconsejó  que dijera tener 18 años  para
pasar la ‘selección’ y evitar el exterminio. Fue registrada con el
numero78651 tatuado en su brazo para siempre.

Otra hermana, Denise, se había unido a la resistencia en Lyon, también
fue arrestada  y deportada a Ravensbruk de donde regreso a Paris.

Su padre y hermano fueron deportados a Lituania, nunca los volvió a ver.

En julio, las mujeres Jacob fueron transferidas a Bobrek, cerca de
Birkenau. Poco antes de la llegada de las tropas rusas, fueron
llevadas en la “Marcha de la Muerte” a Bergen-Belsen; allí, Simone
trabajó en la cocina. Su madre enfermó de tifo y murió en marzo del
45. Su hermana también enfermó y fue salvada  por los aliados. El
campo fue liberado el 15 de abril. Simone, Denise y Madeleine son las
únicas sobrevivientes de la familia.

Simone dijo, en una entrevista en la televisión en 2005, que su
experiencia en los campos de concentración nazis motivaba su firme
convicción en la unificación de Europa: “sesenta años más tarde,
todavía soy perseguida por las imágenes, los olores, los gritos, la
humillación, los golpes y el cielo lleno de humo de los crematorios.”

Cuando volvió a Paris, quiso contar su historia, pero tuvo la
impresión de que nadie quería oírla y conto  lo que se debía saber en
un documental el 2 de septiembre de 1976.

Simone ingreso a la Facultad de Leyes y al Instituto de Estudios
Políticos. Conoció a Antoine Veil y se casaron el 26 de agosto de
1946.

Por su trabajo, Antoine viajó a Alemania y Simone lo acompañó ante el
azoro de sus allegados, les explicó: se debe distinguir entre  los
nazis responsables del Holocausto que podía haber ocurrido en
‘cualquier’ parte y los alemanes en general.

Fue feliz en su matrimonio, tuvo tres hijos, Jean, Claude-Nicolas  y
Pierre-Francois. Cuando le pareció adecuado decidió volver a la vida
política. Con el título de abogada y el diploma de Estudios Políticos
empezó a trabajar en la administración  de la prisión del Ministerio
de Justicia; durante la Guerra de Argelia, pudo rescatar a los
prisioneros argelinos que eran vulnerables al abuso y la violación.

Fue la primera mujer que llegó a ser Secretaria General del Sindicato
de Magistrados.

Como Ministra de Salubridad, presentó al Parlamento la ley del aborto
voluntario, el aborto era un crimen desde la época napoleónica, además
de ser injusto, costaba muchas vidas de mujeres que recurrían a
personas improvisadas, a medios insalubres para terminar los embarazos
indeseados. Aunque limitaba sus condiciones y aseguraba que siempre
era emocionalmente doloroso, atentaba contra los derechos a
la salud de las mujeres. Le costó ataques personales, grandes
polémicas y problemas, pero fue finalmente la ley fue promulgada  y se
implementó desde enero del 75. La ley es conocida como la Ley Veil.
También  se esforzó por hacer más asequibles los medios de
contracepción.

Fue elegida por sufragio universal para servir como Presidenta del
Parlamento Europeo de ’79 a ’83 y fue miembro activo del Parlamento
hasta el 93, siempre oponiéndose a lo que le parecía injusto.

Fue nombrada Ministra de Estado. Ministra de Problemas Sociales,
Ministra de la Salud de la Ciudad. Dejó el gobierno tras la victoria
de Chirac. Fue nombrada miembro del Consejo Constitucional,
Presidenta del Senado y fue miembro de la Suprema Corte de Justicia.

De 2000 a 2007 dirigió la Fundación para el Recuerdo del Holocausto,
después fue su presidenta honoraria.

En un gran ejemplo de fuerza de recuperación aceptó una invitación de
Paris Match para visitar Auschwitz  con cinco de sus 12 nietos en ‘las
huellas de su pasado.’

En Jerusalén recibió el premio Scopus y el filósofo Henry-Levy la
describió como “La europea que junto con Primo Levy nos enseño a no
ceder en el deber de la memoria.”

En octubre de 2007 se publicó su autobiografía:” Une Vie” –Una Vida-
traducida a 15 idiomas.

El código de la Legión de Honor y la Medalla Militar es modificado
para poder darle esas distinciones a Simone Veil.

En 2008 fue electa ‘inmortal’ y recibida en la Academia Francesa el
18 de marzo de 2010, fue la sexta mujer en vestir el abrigo verde
distintivo de la Academia Francesa.

Fue miembro del jurado del premio para Prevención de Conflictos de la
Fundación Chirac.

Chirac, otro inmortal, le entregó la espada de la Academia, tenía
grabado el número tatuado en su brazo y los lemas “Libertad, Igualdad
y Fraternidad” y “Unidos en la Diversidad”

En una encuesta de 2010 fue distinguida como “la mujer favorita de los
franceses.”

A los 82 años Simone se sintió cansada, solo su marido sabía que
empezaba a declinar, la ayuda a escribir sus discursos, la oculta a
las miradas curiosas, la acompaña a todas partes…Antoine murió en
abril de 2013. Simone se retiró de la vida pública con su aurea intacta.

En 2016 fue hospitalizada por problemas respiratorios. Pidió que se
dijera Kadish por ella. Murió en su casa, en París, el 30 de junio de
2017 por la mañana.

Sakorsky dijo: “Descansa Inmortal”

Macron escribió: “Que su ejemplo inspire a nuestros conciudadanos como
lo mejor que Francia puede alcanzar.”

Y Hllande agregó: “Veil encarnó dignidad, valor y rectitud moral.”

Simone Veil no fue ideóloga porque había pagado el precio más alto por
la locura de las ideologías. Dedicó su vida al bien común, su vida que
había ganado contra el mal y el horror por su valor, su tenacidad e
inteligencia.