Diario Judío México - Un viaje a Japón no estaría completo sin visitar Kyoto. Es una ciudad llena de sitios encantadores: geishas recorriendo calles oscuras, antiguos templos ricos en tradiciones espirituales, una belleza natural que es apreciada y celebrada, especialmente durante la temporada de las flores de cerezos.

Hay más de 1,600 templos budistas y 400 santuarios sintoístas, así que si eres un amante de los templos y los jardines como yo, Kyoto es el lugar para ti.

Considerada como la capital cultural de Japón, Kyoto es uno de los principales destinos turísticos del país entre los turistas nacionales y, cada vez más, internacionales. La ciudad, que es significativamente más compacta que la capital, también es famosa por ser la cuna de tradiciones culturales como la ceremonia del té y la organización de flores, así como por los artesanos más venerados del país.

Sus pequeñas calles empedradas, sus espectaculares templos y puertas, su canales y puentes, sus techos de teja y la colorida vestimenta tradicional de algunos de sus ciudadanos hacen de Kyoto un espacio casi de fantasía, donde el pasado y el presente conviven del día al día.

Encarnando la expresión ‘lujo sutil’, Four Seasons Kyoto es un elegante hotel donde, además de adentrarnos en la cultura de Japón, podemos gozar de los sabores auténticos del país. El año pasado su restaurante de comida japonesa Sushi Wakon fue galardonado con una estrella Michelin después de solo un año de operación, junto con el reconocimiento ‘Five Red Pavillions’.

La historia de los hoteles Four Seasons, cuyo primer hotel abrió sus puertas en 1961, es una de constante innovación y una dedicación inquebrantable de mantener los más altos estándares en el mundo de la hotelería de lujo. Esta compañía de origen canadiense ha, durante 50 años, transformado la industria de la hospitalidad al combinar eficiencia con dulzura y modernidad con las más finas tradiciones. En el proceso, Four Seasons ha re-definido el lujo para los viajeros.

Además de magnifica gastronomía, en el hotel podemos gozar de espectaculares vistas de la ciudad de Kyoto.Ubicada en la isla de Honshu, Kyoto es famosa por sus palacios, jardines, templos, tradicionales casas de madera y memorables templos Shinto. Entre estas bellas construcciones destaca el Four Seasons, delicadamente construido con madera y vidrio, majestuoso y sereno.

Four Seasons Kyoto se encuentra en un lugar único: Se cree que hace 800 años Shakusuien era un jardín de la villa de montaña y residencia de Shigemori Taira (Lord Komatsu), el hijo mayor del samurai del siglo XII Kiyomori Taira. Aunque fue renovado a finales del siglo XVIII, en la Era Genroku del Período Edo, Shakusuien sigue siendo uno de los pocos jardines creados al final del Período Heian, el pico del Japón imperial. Hoy, Shakusuien es un valioso recurso cultural y hogar a este exquisito hotel.

No todas las propiedades pueden contar un entorno que cuenta con un ikeniwa (un jardín de estanques) de 800 años de antigüedad realmente impresionante, pero el Four Seasons Kyoto está lejos de su típico hotel de lujo. Con un aspecto bastante fresco en una de las ciudades más históricas de Japón, inaugurado recientemente, esta propiedad se encuentra perfectamente ubicada en Higashiyama-ku, cerca de muchos templos y atracciones, tanto conocidas como ligeramente escondidas.

Ese estanque es importante. Es parte del jardín de 800 años que es la pieza central del hotel. Muchas de las habitaciones tienen vista hacia el, pero incluso en las que no, su presencia infunde al hotel una cierta energía. Con aproximadamente 100.000 pies cuadrados, se cree que el jardín fue la villa del hijo de un importante samurai del siglo XII. Fue descrito en la poesía épica, y parte de él ha sido comparado con la “Isla de los Inmortales” en la mitología japonesa, donde vivieron en armonía con la naturaleza. La historia es pesada, pero la sensación es tranquila y atemporal.

Four Seasons Kyoto se encuentra a pocos pasos del hermoso templo Kiyozumi-dera, emblema de Kyoto y uno de los lugares más famosos de la ciudad para ver el atardecer. También nos encontramos a corta distancia del distrito de Gion, corazón cultural e histórico de la ciudad, por donde deambulan geishas con sus bellos paraguas coloridos.