Las angustias y los miedos

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Esther Friedman en exclusiva para Diario Judío México – ¿Quién no los tiene? Casi todo el mundo. Hay quién se da cuenta y los ignora, otros tratan de comprenderlos. A veces nos protegen otras nos bloquean. ¿Cómo saber la diferencia? Cuesta trabajo distinguir unos de otros y cuando confundimos, fantasía con realidad el sufrimiento surge dentro de nosotros y nos atenaza la garganta. Esos miedos irracionales nos llenan de una sensación de incomodidad.

Una noche, estamos a punto de entrar a un parque y sentimos miedo de hacerlo, esto es benéfico ya que nos alerta para no correr un peligro. Estos miedos, no los tenemos que combatir. Nos protegen.

Hay personas para quienes esa sensación de incomodidad, es acompañante constante; se mezcla con culpas y remordimientos… ¿de dónde vienen? Son característicos de los humanos y cada quién tiene los propios. Algunos heredados generacionalmente, otros nuevos. Hay que aprender a escucharlos para saber que nos avisan, a desecharlos cuando son irracionales.

El poder de la mente es tan fuerte que puede transformar nuestra vida en un infierno. Nos imaginamos cosas y les ponemos toda la energía de que somos capaces sin distinguir entre una fantasía, una pesadilla o algo real. Nos paralizan y nos convierten en seres inadecuados. Juan desde niño aprendió a temer la oscuridad nocturna y nunca se cuestionó que tan real era esto. En este momento de su vida, se ha aislado de sus compañeros porqué nunca trató de deshacer esos temores. Hay una gran diferencia entre lo que nos imaginamos que puede suceder, y lo que sucede realmente.

Algunos padres viven un infierno en lo que esperan a sus hijos. Los pensamientos negativos los invaden e imaginan todo tipo de tragedias que sólo están en su cabeza. ¿Cómo pueden hacer para cambiar lo negativo a positivo?

Sergio ha tardado en llegar a casa y no avisó a sus padres. El pensamiento que surge en sus padres es: chocó y se accidentó. No se lo cuestionan y la madre llora desconsoladamente. Da por hecho que así es. ¿Por qué les habrá llegado esta idea y no la de que el muchacho está contento con los amigos y no se ha dado cuenta que las horas han pasado. Este pensamiento reactivo es nuestra propia responsabilidad. Cuando Sergio aparece les dice que su teléfono estaba apagado y no se dio cuenta. Sin embargo lo que sufrieron por no cuestionarse su negativismo fue real.

El pensamiento es promovido por cada persona, aunque se haga en forma automática. Somos responsables de lo que pensamos; así que eso negativo produce un gran desasosiego. Vivimos esas realidades dramáticas y las sufrimos. Esas ideas que surgen sólo son eso, no son verdad.

Patricia va en su coche y de repente el motor empieza a fallar, el terror nocturno hace presa de ella. Ella sabe que tiene que espantar esas imágenes que amenazan saltarle a la yugular. Ha aprendido a respirar para espantar esos fantasmas, al lograrlo ya está lista para resolver el problema real de su coche

No podemos dejar de sentirlos pero si podemos darnos cuenta que sólo están dentro de nosotros y no son realidad. Esto no quiere decir que no sufrimos, pero somos responsables de ese falso pesar. Le podemos reclamar al otro sin que este tenga responsabilidad alguna. Una manera “lógica” de reaccionar, aprehendida desde niños. Se puede cambiar esa forma de razonar tomando conciencia de ello.

La mamá de Luis, es muy nerviosa. Cuando piensa que su hijo ha tardado mucho los fantasmas negros llegan a ella y la hacen trizas. Se dejó aprisionar por ese desasosiego. Al llegar el chico, ella ha sido presa de momentos terribles, consecuencia de sus pensamientos negativos. No pregunta que sucedió, sino que lo empieza a regañar y bloquea la posibilidad de un diálogo razonable.

Luis le contesta: mamá yo no soy responsable de tus pensamientos. Me atacas sin preguntar. Mi teléfono se descargó y sabía que estabas preocupada pero no tenía como llamarte. Caía una lluvia torrencial con truenos y relámpagos. En total llego cuarenta minutos más tarde de lo prometido. Tu reacción irracional bloquea nuestra interacción. Yo no soy culpable de tus temores. La señora decidió que lucharía contra esos temores irracionales, logró ir a la raíz de ellos y paulatinamente fueron desapareciendo. Luchó contra esas sombras oscuras que penetraban su forma de razonar y logró construir un sistema reflexivo adecuado. No fue fácil, pero tuvo éxito.

Un grupo de muchachos tiene que atravesar un parque y uno de ellos comenta: me da miedo el parque tan sólo, sin gente y las sombras de los árboles que se mueven me aterran. Que feo se ve el parque solo. No hay nadie, ni un ruido, sólo la sombra de los árboles que se mueven con el aire y alimentan las fantasías negativas que confunden el movimiento de las hojas con personas que los pueden atacar. Preso de su cabeza, corrió hasta que no pudo más, hasta sentir su ropa empapada por una lluvia de miedo que salía de su interior y se derramaba sobre su piel. El miedo se colaba hasta la garganta

El susto de este joven se contagia a los demás convirtiendo este evento en un terror colectivo que crece. Afortunadamente uno de ellos no se deja jalar por esa corriente contagiosa y logra disipar la nube que invadió y pudo paralizar al grupo. Les pide que caminen más rápido y empieza a entonar canciones que los sacan de ese lugar fúnebre al que habían llegado arrastrados por el miedo colectivo.

Estamos llenos de esas sombras del pasado que pretenden alumbrar nuestro presente e incluso el futuro. Ese ruido que acosa nuestro pensamiento puede ser positivo o negativo. Tenemos la capacidad humana de calificarlo. Lo positivo escucharlo. Los terrores absurdos hay que tener precaución, lo que nos muestra es ilusorio y nos contamina. Contamina el suceso actual. Cuando esto sucede, no vemos la realidad sino que la dibujamos y le agregamos nuestros fantasmas.

 

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Acerca del Autor

Esther Friedman es Psicoterapeuta individual, pareja, familiar y de grupo con especialidad en "adultos mayores". Cursó la Licenciatura y maestría en Sociología en la UNAM donde fue docente en las cátedras de Psicología Social, Pedagogía y Psicoanálisis y Sociedad.

Ha sido Terapeuta Familiar y Docente en el ILEF, donde también funge como docente y Supervisora desde 1993.

En 1997 fundó y coordina hasta la fecha El Centro de Adultos Mayores (CAM), en ILEF. Terapia individual, familiar y de pareja donde se llevan a cabo constantes "grupos de reflexión" y talleres acerca de "Sensibilización acerca de la vejez", "Pareja y Familia", "El individuo en su contexto", entre otros.

Obtuvo "Mención Honorífica" en su Tesis de Licenciatura en Sociologia sobre "El Divorcio". En Abril del 2001, presentó como tesis de maestría de Sociología en la UNAM, la tesis "MODERNIDAD Y VEJEZ" 1960-1999. Estudios de Caso en la Ciudad de México (Mención Honorífica).

Ha participado en congresos nacionales e internacionales presentando los siguientes temas: "La resonancia y el sistema terapeutico total en la clínica de la 3ª y 4ª. Edad" en octubre de 2001.

En marzo de 2002, en el congreso Vivere e "curare" la vecchiaia nel mondo se presentaron en Italia, (Génova), dos ponencias nuevas sobre el mismo tema: "Abuelita dime tu" y "Concierto de voces en el Sistema Terapeútico".

En el Congreso Nacional de Terapia Familiar 2003, presentó " La resonancia en el sistema terapéutico total" ante ciertos casos especiales en la vejez.

En Junio de 2005, se presentó ponencia en el congreso del CIESAS en Cuernavaca, Morelos sobre los prejuicios que se tiene sobre la vejez.en: The mexican internacional family Strenghs Conference in June 2005.Ponencia family and old age prejudices organizado por el centro de investigaciones y estudios superiores en antropología social ciesas y la universidad de nebraska en junio en Cuernavaca, Morelos

En 2005 se participó en el Congreso de Tlaxcala con dos carteles: El arte de envejecer y Prejuicios que condicionan la vejez en el Primer encuentro regional "la familia y su contexto: Perserspectivas de analisis y niveles de intervencion en el marco del XXVI aniversario departamento de educacion especializada Tlaxcala de Xicontencatl.

En noviembre del 2006, en el Congreso Internacional de Terapia Familiar, en Acapulco Guerrero, se presentó la ponencia "Identidad en la Vejez".

En febrero 2008, se llevó a cabo el Primer Congreso Internacional de Constelaciones Familiares y en él se llevó a cabo un taller de "Adultos Mayores".

Septiembre-Diciembre 2008, en el Instituto de ConstelacionesFamiliares se llevó a cabo un curso de Sensibilización ante la Vejez durante diez sesiones de 3 horas cada una.

En agosto 2008, en un evento llevado a cabo por el DIF de Colima, se dio una conferencia magistral sobre la vejez titulada: "Soledad, Aburrimiento y Depresión" y Un taller sobre "La Sabiduría de la Vejez".

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