Sí, eso es lo que en todo el mundo está pidiendo,  porque resulta que cuando la virgen de la cueva se aparece, llueve, y cuando llueve Trump no juega golf y cuando Trump no juega golf juega con twitter y cuando Trump juega con twitter vuelan rayos y centellas y estos les caen encima, les queman e “iluminan” a los que menos se lo esperan.

Y así, la falta de sol empapo a Addison Mitchell McConnell Jr, el Senador de Kentucky, que dirige, maneja o mal-maneja a la mayoría republicana y a quien Trump ahora acusa por el fracaso del proyecto de destrucción de Obamacare de lo que todos ya se habían casi olvidado.

Jugando a la guerra de las galaxias ya le aviso a los nor-coreanos que ahí viene ya la lluvia de fuego (y un eclipse solar si esta no es suficiente) lo cual tiene a los chinos medio-preocupados.

Pero gracias a esto Trump ha podido transferir la atención del “problema ruso” al problema coreano (mucho más ‘serio” ‘actual’ y ‘peligroso’ y al mismo tiempo se ha podido mantener entretenido aunque, debo reconocer, 5 días sin tweets fueron como unas vacaciones en Vallarta sin narcos.

Así que me sumo a quienes rezan a la virgen de la cueva para que se vaya a dormir y deje brillar el sol, a Trump jugar golf y a todos apagar el twitter para poder dormir -y más importante- despertar tranquilos