Diario Judío México - Nació el 12 de julio de 1916 en Sofía, Bulgaria. Cuando estaba por nacer, su familia pasaba por una situación económica difícil debido a los estragos de la primera guerra mundial; por ello llegó al mundo en un hospital público. Linda su madre, fue una mujer tan hermosa como valiente, digna de admirarse ya que luchó por brindarle sustento desde el nacimiento.

Tuvo tres hermanos, uno ya murió y otro aún vive; a su papá no lo conoció ya que murió por una enfermedad que contrajo durante la primera guerra mundial cuando él estaba en el vientre de su madre. Su hermano mayor Isaac, recién casado se unió a un grupo de amigos que querían emigrar al continente americano, a . Procuraron llegar a y usarlo como un trampolín para llegar a los , pero se quedaron en un tiempo y su hermano los mandó traer de Bulgaria y llegaron aquí en el año de 1929, en un barco carguero llamado Adams que surco de Francia hacia España donde cargo más mercancía y siguieron su larga travesía hasta Cuba donde estuvieron en tierra dos días y partieron hacia Veracruz.

Al poco tiempo su hermano mayor se regreso a Bulgaria, y se quedó en con su hermano Gabriel esperando que el país les brindara una oportunidad de trabajo, terminó la primaria en Bulgaria pero debido a que no hablaba correctamente el idioma español lo colocaron en 4º año en el Colegio Francés, que se encontraba en la calle de Álvaro Obregón cursando hasta el 5º año; como su hermano no tenía para pagar la colegiatura terminó su 6º año en el Colegio Alberto Correa y de ahí a la Escuela Central de , donde curso la carrera de Comercio. Creció y dominó la lengua española dejando atrás el ladino, su lengua materna. Con el cambio de escuela se dio cuenta que era muy difícil para su hermano Gabriel mantenerlo y añoraba crecer para ser autosuficiente. Empezó vendiendo “romeritas” lo que hoy conocemos como aspirinas, tuvo la suerte de estar en distintas partes en cuanto a ventas y un éxito relativo, ya que la necesidad lo obligaba a trabajar, llegó a una óptica a pedir trabajo y le gustó mucho. Con el tiempo, su hermano Isaac retornó a y se convirtió en un distinguido dirigente comunitario, fundador de la Organización Sionista Sefaradí.

Cada día que pasaba Alberto sentía más arraigo con , su simpatía y educación; le abrieron las puertas de los hogares de sus amigos, fue un niño inquieto y un adolescente muy deportista, le gustaba mucho el futbol en el equipo que había en su colegio era muy buen portero; le decían el Búlgaro, practicó más tarde la natación y el tenis. Cuando salió de su casa se instaló en una casa de huéspedes en la calle de Balderas No. 58 todos los días iba a su trabajo al centro y un tiempo después con cuatro amigos rento un departamento en la calle de Victoria hasta los 25 años donde cada uno siguió su camino.

Tomó cursos en y se dedicó a la óptica hasta los últimos días de su vida. En este negocio fue muy exitoso. Creció y se expandió rápidamente en una gran cadena llamada Optica Panamericana.

En el año de 1941 ingreso a la Asociación de Ópticos y Optometristas de y al año siguiente se caso con Rebeca quien murió muy joven. Desde muy niño Alberto se enfrento a las pérdidas, sin embargo como él lo dice en uno de sus libros a manera de catarsis: “nunca estuve solo, mi madre siempre estuvo conmigo”. Tuvo tres hijas: Linda, que radica en Cuernavaca, René que radica en Marbella y Lilí que radica en Barcelona y una hija adoptiva Ivette que radica en . Se volvió a casar con Tere que conoció en su trabajo, su secretaria de la cual se enamoró.

Escribió como un desahogo los pasajes de su vida, un legado para mis amigos y familiares así como para su compañera hasta el día de su muerte, Tere. En 1948 que el Estado de fue una realidad se sintió arraigado profundamente con su pueblo, con su pasado y sus raíces. Son muchas las obras que hizo; como la fundación del banco de córneas, apoyo a hospitales, construcción e implementación de dos casas-hogar, una para ancianas y otras para personas con alguna discapacidad, apoyo a universidades e institutos.

Entre sus obras filantrópicas resalta el premio Emet, conferido por la Oficina del Primer Ministro y que se otorga anualmente a las 10 personas más destacas en ciencias, artes, religión y todo aquello que enaltezca al estado de . Alberto deseaba que a este premio se le llegara a considerar el Nobel Israelí.

Su presencia en la comunidad Judía Sefardita en es evidente. Él menciona: “¡Para mí, es una gran satisfacción dar, siento una tranquilidad y emoción, saber dar es una gran virtud, dar sin tacto es una locura, lo que se da sin finura se acepta sin gratitud, seguiré el proyecto de dar, hasta el día de mi muerte!”.

México fue gran parte de su vida; logró a través del tiempo, que hubiera una escuela de óptica en el IPN y es una forma de agradecer y pagar en una pequeña dosis a México.

¡Esta escuela es hoy en día una de las mejores de América Latina!. En el año de 2005, en un gesto de altruismo, preocupado por el fortalecimiento de la educación tecnológica en México, y con el propósito de fomentar la excelencia académica, el Doctor Alberto Moscona Nissim, ofreció al Instituto Politécnico Nacional un donativo por $435 mil pesos. Esta aportación, que ingresó por conducto de la Comisión de Operación y Fomento de Actividades Académicas (COFAA), será destinada, por solicitud del doctor, a apoyar económicamente a los alumnos de más alto rendimiento en ¡la carrera de Optometría del Centro Interdisciplinario de Ciencias de la Salud, Unidad Santo Tomás! Como reconocimiento a la generosa labor altruista del Doctor Moscona y a su compromiso social con la educación pública, las autoridades de la COFAA decidieron denominar a este estímulo como Beca Patrimonial a la Excelencia Académica “Doctor Alberto Moscona Nissim”.

Como escritor, destacan sus libros “Origen del desprecio al judío” y “Mexicanos en ”. Alberto Moscona Nissim falleció el 11 de septiembre 2008.