Diario Judío México - Luego de que el conflicto entre Israel y la Franja de encendiera críticas y respuestas antisemitas en gran parte de los países de América Latina, Daniel Fainstein, rector de la de , analizó la situación y aseguró que “hay sectores muy radicales con consignas no legítimas”, en diálogo con la Agencia Judía de Noticias.

“Este conflicto ha tenido unas enormes repercusiones tanto a nivel político como en la percepción de la población en general, a través de los medios masivos y las redes sociales. Ha habido una enorme explosión de odio antisemita con críticas y parte de deslegitimación de Israel”, dijo.

“Si bien estas estuvieron sumadas a otras críticas legítimas que uno puede hacer sobre la política de cualquier Estado, es muy diferente hacer amenazas y comentarios que invaliden a Israel como Estado”, agregó.

Según Fainstein, este tipo de consignas se da por la falta de información y la dificultad por entender la dinámica del problema israelí palestino, especialmente los comentarios en los que se dijo que Israel era un Estado genocida. “Es un conflicto territorial con complementos religiosos, económicos y étnicos, pero no es un genocidio. Esto es una forma de deslegitimar, incitada por ciertas oficinas de propaganda tanto desde Hamas como otros sectores radicales. De esta forma se minimiza a las víctimas del genocidio nazi”, dijo.

“Tuvimos un conflicto doloroso, con víctimas inocentes, pero acá el tema no es exterminar a la población palestina, sino que tiene que ver con la defensa de los ciudadanos debido a los ataques de misiles, que es la obligación de todo Estado”, puntualizó.

También destacó la importancia de tener en cuenta quiénes son los actores. “Una parte es Hamas, que también discrimina a cristianos, quienes han sido muy perseguidos. Y hay otros países árabes que también están en contra de estos grupos, que los ven como sumamente peligrosos”, expresó.

Fainstein también recalcó que ha habido manifestaciones antisemitas en pero que éstas fueron muy limitadas. “Ha habido manifestaciones pero muy limitadas. Es muy preocupante porque son grupos que firman en su carta que no hay posibilidad de negociación. Acá vemos que el odio a Israel predomina sobre el interés real por los palestinos. Hay una visión distorsionada desde la que no se entiende que los derechos humanos no son de algunos sectores, sino de toda la población”, dijo.