Diario Judío México - Durante el curso de Artes Visuales, desarrollamos diferentes habilidades que nos ayudaron a conocernos a nosotros mismos. Fuimos capaces de expresar mediante el arte ese “Yo” que llevamos dentro. Descubrimos que las artes visuales son una forma de expresión, en la cual tuvimos la oportunidad de explotar nuestra creatividad.

El objetivo de esta exposición es compartir el resultado de nuestro proceso creativo, donde expresamos lo que sentimos, vivimos y somos, así como lo que pensamos de la sociedad, la política, la familia y la cultura.

Para nosotros, esta exposición es una parte muy importante de nuestro proceso artístico y creativo, ya que es el momento en el cual finalmente concluimos nuestro viaje, logrando que nuestro mensaje e intensión simbólica llegue a los espectadores, a nuestra familia, amigos, compañeros y maestros.

Para llegar a este momento, tuvimos que desarrollar habilidades de autogestión, pensamiento y reflexión, ya que fue la manera en la cual vinculamos todas nuestras obras en un solo pensamiento, donde todos nuestros conceptos se complementan y dan una razón al montaje y utilización de la técnica.

Tuvimos la libertad de elegir nuestros conceptos y técnicas, ya que el arte es una herramienta de expresión muy personal. Aprendimos a utilizar tanto técnicas secas como húmedas, bidimensionales y tridimensionales.

Al intentar nuevas técnicas nos obligábamos a hacernos responsables de nuestras decisiones, como lo tendremos que hacer en el futuro, ya que en la vida tendremos que tomar muchas decisiones que nos llevarán por un camino diferente. Es por eso que con el tronco común de las artes se pudo reflexionar no solo en el contexto y la técnica, sino cómo tenemos que comunicar nuestros conceptos, ideas y lograr materializarlos en objetos estéticos cargados de significado y simbolismo.

Durante el proceso de cada obra, tuvimos que encontrar influencias, dándonos la oportunidad de conocer diferentes artistas y pensadores que nos ayudaron a resolver nuestra pregunta de investigación. Consideramos que las influencias son sumamente importantes, ya que mediante ellas pudimos encontrar diferentes formas de pensamiento en distintos momentos de la historia e incluso cuestionarnos sobre cosas relacionadas a nuestro concepto, que no habíamos pensado antes.

Mediante la semiótica como metodología de investigación y comunicación, aprendimos que el arte tiene un propósito, unas palabras sin voz para aquellos que utilizan sus ojos para interpretar. Incluso aprendimos que las artes no solo son obras, sino que son palabras que no se expresan con el habla.

Al utilizar el Método Panofsky para describir, interpretar y conocer el mensaje que cada artista quiere dar al mundo, desarrollamos las habilidades de comunicación e interpretación que tienen como objetivo convertirnos en seres críticos para concientizar a quien nos rodea.

El arte se ha convertido en nuestra voz, pensamiento y vida.

Como Aristóteles alguna vez dijo: “El objetivo del arte es representar no la apariencia externa de las cosas, sino su significado interior.”

 

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