Todo comenzó el Viernes 22 de Octubre en las instalaciones de nuestra Comunidad Judía en la Ciudad de Cancún, los niños y jóvenes de 5 a 13 años que pertenecen a nuestra Tnua se encontraban a punto de iniciar esta gran aventura.

Todos los integrantes de la Tnua desde que pusimos el primer pie en el camión para salir, ya estábamos ansiosos por llegar al lugar que le daría vida a nuestro majane.

Al llegar al Majane nos reunimos para formar un mifkad en donde especificamos las reglar y se dio la bienvenida a todos los janijim, posteriormente nos separamos por kvutzot para dar inicio a lo que sería la primera peula del majane que tendría que ver con la integración entre los madrijim, janijim y reconocimiento del shetaj (territorio del majane).

En la Tnua cada día nos interesamos más en inculcarle a nuestros janijim las costumbres y tradiciones Judías, es por eso que antes de la cena hicimos Kabalat Shabat, cantamos y dijimos las bendiciones del vino y la jala.

Al terminar la cena continuamos con una peula general que se enfocó en el tema “La Creación de las Tnuot y su aportación al Estado de ”, en ésta los janijim aprendieron cómo los integrantes de los movimientos juveniles (Tnuot) fueron los principales fundadores de diversos kibutzim y el movimiento que dio inicio al levantamiento del Ghetto de Varsovia.

Cuando terminamos con las actividades nos sentíamos cansados pero aún aguantamos un poco más para disfrutar del calor de la medura (fogata).

El sábado 23 fue un día bastante intenso, iniciamos con un poco de itamlut (ejercicio matutino) para que los janijim puedan despertarse y comenzar bien el día, después desayunamos fue ahí donde implementamos el frezee (“encantados”) en cada desayuno comida y cena, con la idea de no dejar basura y almorzar en un lugar limpio. Después cada janij se integró a su Kvutza y se realizó una peula tocando el tema de la vida judía en la diáspora, en ésta el janij entendió su identidad, cultura y tradición judía.

Posteriormente le mostramos a los janijim que nosotros como judíos tenemos un Estado que nos representa y se guía por todos los preceptos y leyes de la cultura judía.

Era sábado 1:30 de la tarde y los rayos del sol pegaban directo a nuestras caras, fue ahí cuando comenzamos nuestra caminata, esta trató un poco sobre el Neguev (Desierto situado al sur de Israel) y cómo Ben Gurion vio en el desarrollo del Neguev una de las claves del futuro económico y demográfico de Israel.

Regresamos para la hora de comer y descanso, después cada janij tuvo la oportunidad de elegir entre diferentes juguim (talleres). Posteriormente nos reunimos por kvutzot y continuamos con una peula acerca del estereotipo hereditario, ésta trataba sobre cómo las generaciones van adoptando una idea por simple inercia y ya no se pregunta el por qué de las cosas, por ejemplo: existen casos de palestinos que desde niños les siembran el odio en contra de los judíos y son educados con armas para atentar, cuando crecen ellos no saben a qué se debe el odio pero lo sienten y lo demuestran.

Después de un tiempo de baño cada janij tenía la obligación de buscar una pareja para una cena de gala, donde se logró una gran integración y convivio entre los janijim.

Para finalizar exitosamente el día, realizamos un mifkad en donde cerramos este gran Majane “Tzivei Ami” entonando el himno que nos identifica como pueblo judío, el Hatikva.

Fue un día bastante intenso por lo que los janijim pequeños se fueron a dormir pero los grandes recibieron una peula más, ésta trataba de un gran dicho que representa a Theodor Herzl “Si lo queréis no será una leyenda”.

Al terminar esta los janijim pudieron disfrutar de bombones a la leña en nuestra medura (fogata) y tiempo libre antes de ir a dormir.

Llegó el domingo y nos sentíamos tristes porque sabíamos que este sueño lleno de alegría, integración, aprendizaje, identidad, cultura y mucha diversión estaba a punto de terminar.

Nos despertamos para iniciar con el itamlut (ejercicio matutino), al finalizar todos desayunamos y tuvimos tiempo para arreglar nuestras cosas y recoger el shetaj (territorio del majane) para entregarlo como lo recibimos y para concluir con esta gran experiencia realizamos un sikum (cierre) donde los janijim expresaron todo lo que les gustó y no les gustó del majane, terminando esto los janijim subieron al camión que nos llevaría rumbo a las instalaciones de nuestra Comunidad Judía de Cancún.

En este majane nos llevamos varias experiencias y una muy importante fue que los niños de nuestra comunidad a través de este marco Tnuati lograron cultivarse de identidad, cultura, idioma y tradición judía para que el día de mañana crezcan como personas con enseñanzas y valores judíos, pero sobretodo se sientan realmente identificados y vinculados con nuestro Estado Judío, Israel.

Esperamos tener muchos majanot tan exitosos como este año tras año.

JAZAK V’EEMATZ
Jonathan Fainsod
Tnua Cancún
Ex Boguer Hejalutz Lamerjav

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A excepción de tu nombre y tu correo electrónico tus datos personales no serán visibles y son opcionales, pero nos ayudan a conocer mejor a nuestro público lector

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.
Artículo anteriorSobre símbolos y tumbas
Artículo siguienteHamás invita a Ahmadineyad a visitar la Franja de Gaza