Diario Judío México - Clara-Corona-KirschClara Corona Kirsch,  Nació el 19 de Julio de 1953 en la ciudad de Monterrey NL, en el seno de una familia judía, siendo la cuarta hija  después de tres hermanas.

Su padre Jacobo Corona originario de Polonia y su  madre Alicia Kirsch de Corona originaria de Rusia,  inmigraron en el año 1926  a  , país que formaba parte de “América”, tierra de sueños y realizaciones, en busca de un futuro mejor  cargando  consigo un bagaje  de tradiciones y valores, los cuales fueron transmitidos con gran amor y entrega a sus hijas.

Desde pequeña ingreso al Colegio Israelita de Monterrey, donde curso desde Kinder hasta  Secundaria. Siendo parte de un pequeño grupo de ocho compañeros, fue creciendo y compartiendo con ellos todos los ámbitos de la niñez y la  adolescencia. El hecho de haber sido un grupo tan pequeño, le  dio el privilegio de haber recibido, una educación de calidad.

La preparatoria la Curso en la preparatoria # 2 de la Universidad Autónoma de Nuevo leon  lo que le permitió continuar sus estudios en la misma institución.

Al cumplir 17 años viajo a para  trabajar un año en un Kibutz (comunidad agrícola Israelí) y en Jerusalem  tomar  el seminario de capacitación para ser  madrij (educador, guía, ejemplo a seguir). Estas  experiencias se convirtieron posteriormente en aprendizajes para toda la vida.

Al regresar inicio sus  estudios en la Universidad Autónoma de Nuevo Leon (UANL) en la carrera  de Químico Clínico  Biólogo de  la Facultad de Medicina. A medida que cursaba la carrera, su pasión por el Laboratorio Clínico y la Investigación se fue intensificando, sin saber que el día de mañana sería el  gran proyecto de su  vida profesional.

Por ser una de las  Mejores estudiantes del país, en 1975 el entonces presidente de la República, Luis Echeverría Álvarez, le entregó un reconocimiento en la ciudad de .

En la etapa universitaria, junto con su papá, decoraba eventos y ceremonias, un negocio que muy temprano le permitió disfrutar de autonomía económica y, además, le permitía coadyuvar en la economía familiar.

Tras la licenciatura, y con  la necesidad de fundar  el departamento de pruebas especiales en el Hospital Universitario José Eleuterio Gonzalez, de su alma máter, realizó una especialización  en Madurez y Bienestar Fetal, para ello se especializo  en dos sedes: el Centro Hospitalario 20 de Noviembre de la Ciudad de y la Universidad de la  Jolla, en San Diego California.

En el departamento de pruebas especiales del Hospital Universitario que Clara fundo  en 1978 en la UANL, muy pronto recibió una visita crucial. El doctor Eduardo Jurado, director y fundador del Instituto Nacional de Perinatología, con sede en la capital del país, estaba muy interesado en conocer de cerca las investigaciones que la química-clínico-bióloga estaba realizando en Monterrey por lo que en 1979  obtuvo  la  licencia para implementar el área de estudios prenatales del recién fundado Instituto Nacional de Perinatología (INPER).

De manera simultánea a su trabajo en el INPER, donde dirigía el departamento de Estudios Prenatales, Clara cursó la carrera de Artes Plásticas en la Universidad de las Américas.

En 1986 fundó el Centro de Investigación Materno Infantil del Grupo GEN, en la delegación Tláhuac de la Ciudad de . El objetivo de esta Asociación Civil no lucrativa, ha sido desde su creación, contribuir a la prevención de los defectos al nacimiento mejorando la salud materno infantil en nuestro país.

En 1992 Clara se “lanza a la aventura” de instalar su propio laboratorio, Biomédica de Referencia, en un pequeña casa  rentada en  la calle de Montes Urales # 786, en las Lomas de Chapultepec, con la consigna de ofrecer estudios de calidad en los análisis clínicos que se ofrecían  en nuestro país.

Invitó a seis compañeros con quienes trabajo en el Instituto Nacional de Perinatología y con ese pequeño equipo sentó las bases de la filosofía que distingue a Biomédica de Referencia.

Con la consigna de “Ser mejores para servir mejor”, filosofía de servicio al paciente, el Laboratorio fue creciendo con pasos firmes para sumar hoy 16 sucursales, 182 colaboradores y un edificio corporativo con equipo e instalaciones de vanguardia en materia de diagnóstico clínico.

En esos primeros años, Clara realizó un diplomado en Dirección de Empresas en el ITESM, campus Estado de y no cejó en cuidar cada etapa  que emprendía.

Sus programas no sólo se enfocaron en la preparación y apoyo a sus empleados, sino en lograr implantar sistemas de gestión de calidad con estándares internacionales que  permeara  una cultura de servicio de clase mundial.

Estos esfuerzos claramente han redundado en el reconocimiento de la sociedad y de sus pares. No obstante que su empresa era una PYME, en 2005 obtuvo el Premio a la Nueva Cultura Laboral que otorga la presidencia de la República de manos del entonces Presidente Vicente Fox    y en 2008 el Premio Nacional de Calidad, que le entregó el Presidente Felipe Calderón.

La química Clara Corona de Lau fue Presidenta de la Asociación de Laboratorios de Diagnóstico Latinoamericanos, ALADIL, organismo que reúne a laboratorios líderes de 11 países de América Latina y el Caribe.

Ha sido presidenta en dos ocasiones de la Empresa Integradora de Laboratorios a Nivel Nacional, (EILab).

En el año  2008, El Instituto para el Fomento de la Calidad Total, IFCT, dependiente de la Secretaría de Economía, distinguió  a la química Clara Corona de Lau, como Embajadora del Movimiento México Competitivo para las Pequeñas y medianas empresas  y a partir del año  2011, la química Lau ya forma parte del Consejo Técnico de dicho Instituto, distinción que le fue otorgada por su exitosa trayectoria en la difusión y ejercicio del Modelo Nacional de Calidad Total.

Siendo miembro del Consejo Directivo de la Fundación para la Salud Hepática, (FundHepa), por su labor en pro de la prevención, recibió en octubre del año 2010, el Reconocimiento a su compromiso con la salud hepática en nuestro país.

En el año 2012 la Universidad Autónoma de Nuevo León a través del rector Dr. Jesus Ancer le otorga el reconocimiento a la excelencia en el desarrollo profesional por ser ejemplo de constancia, superación y compromiso con la sociedad.

En el mismo año recibe el “Premio Nacional de la Mujer 2012” por su brillante labor y aportación a la salud, distinción otorgada por la Cámara Nacional de la Mujer.

A partir de abril de 2013 forma parte del Consejo Directivo de la entidad mexicana de acreditación, Primera entidad acreditadora en México y de gestión privada que garantiza la confiabilidad y competencia técnica de laboratorios de ensayo y calibración.

Gracias a su liderazgo los colaboradores de Biomédica de Referencia viven responsablemente la Bioética, la Ética y los valores en su diario actuar por lo cual en marzo de 2014 reciben el reconocimiento como empresa Bioéticamente Responsable por COEBIO (Consejo para la Distinción de Empresas Bioéticamente Responsables).

La química Clara Corona de Lau, fue elegida para formar parte del Salón del Empresario a partir del año 2014  y recibir el galardón fuego de vida, que otorga anualmente la organización no lucrativa IMPULSA, en reconocimiento a una vida de trabajo y esfuerzo perseverante.

Por segunda vez, Biomédica de Referencia recibió el 15 de enero de 2015, de manos del Presidente de México, Lic. Enrique Peña Nieto, el Premio Nacional de Calidad 2014 en la categoría de empresa privada de servicios de salud, reconocimiento que se entrega anualmente a las empresas que son referentes nacionales de calidad y competitividad en México.

En dicha ceremonia la Directora General de Biomédica de Referencia, química Clara Corona de Lau, fue distinguida por una trayectoria de excelencia en la categoría de salud.

En 2015, Clara Corona Lau, es nombrada Presidenta del Consejo Directivo del Instituto para el Fomento a la Calidad–IFC.

Su pasión no es sólo el trabajo. Lo suyo es gozar en  todos los ámbitos buscando un sano equilibrio como esposa, madre, hermana y  amiga.

Con Jacobo Lau, el hombre de su vida, se casó  hace 35 años formando una hermosa familia. Sus  dos hijas  Dana y Tamara  son  mujeres que tanto la enorgullecen, mujeres  que hoy son esposas, madres  y profesionistas, que continúan su legado y le han permitido ser una feliz abuela.

La mística de calidad y servicio la distingue en todos los ámbitos. Ella sonríe y sonríen también sus colaboradores, orgullosos de laborar en esa empresa con sello humano.

Clara aplica el concepto de Tzdaka (generosidad) que bien aprendió en casa: “Dar y ayudar al prójimo”, y es ese el sello detrás de Biomédica, un eje de calidad y servicio que inspira y motiva toda la operación del laboratorio, incluyendo las políticas de expansión, innovación y futuro de la empresa.

Biomédica, por ejemplo, hace un serio trabajo en materia de responsabilidad social. A través del programa: “Cuida tu hígado”, ofrece anualmente exámenes gratuitos para la detección de Hepatitis C, una enfermedad silenciosa que de no diagnosticarse a tiempo avanza a un irreversible cáncer hepático.

Bajo su firme liderazgo, Clara se siente satisfecha de dirigir una empresa basada en la ética y la honestidad, baluartes que le permiten afrontar la dura competencia, mejorar los servicios de salud en el sector, contribuir al bienestar de los mexicanos, y permear con principios y valores el mercado de la salud de nuestro país.