Diario Judío México - ¿Por qué valió la pena el esfuerzo? ¿Qué tiene de especial Alyn? Nos lo cuenta Víctor Goldsmith (66) de , el principal vínculo entre Latinoamérica y esta singular
institución médica israelí dedicada a ayudar a niños y jovencitos, tanto judíos como árabes.

P: Víctor, tu participación en el evento ciclista por el hospital Alyn pasa por la necesidad de juntar fondos, y el equipo que tú has movido ha tenido mucho éxito en ello. Esto dura varios días y lo más emocionante es la participación, en determinados momentos, de niños que reciben tratamiento en Alyn.

R: Tienes razón. Hay niños

que todos los años nos ven lleando al hospital y disfrutan del evento ciclista, y que ahora, pudieron, aún con sus limitaciones, participar. Muchas veces se hace en triciclos, loscuales con las manos se mueve porque no pueden mover las piernas, entonces le arreglan bicicletas para pedalear con la mano. Alguien atrás los mpuja para llegar y no hacen las distancias tan largas, pero sí participan y están muy orgullosos.

P: Es el simbolismo de hacerlos partícipes, pero aparte muestran lo que se ha hecho en Alyn.

R: Claro, lo central es la rehabilitación. Los esfuerzos son notorios. Había un muchachito que conocí hace 5 años al cual le entró una bala perdida por la nuca. Le dijeron que no había nada para hacer, lo recibieron en Alyn, le dieron rehabilitación.

P: ¿Había quedado paralítico?

R: Sí, Alyn dijo que este muchacho podía salir adelante. El primer año hizo muy poquito. Venía acompañado de su

papá. Al año siguiente hizo la mitad y al tercer año no había manera de alcanzarlo. El muchacho se recuperó al 100%.

P: ¿A la par vuestra?

R: Yo quisiera estar a la par de él.Es impresionante. Alyn lo rehabilitó al 100%. En otro lado le habían dicho que no había futuro.

P: Víctor, ¿tú ves esos casos y te dices: “Cuánto hay para aprender de ellos”?

R: Yo digo que a veces la vida le da más a unas que a otras personas. Hay niños que nacieron discapacitados o por alguna situación quedaron así.

Pero en Alyn ven la discapacidad sólo en cuanto al desafío profesional. Lo que ven siempre, es al niño. Todos los terapeutas que trabajan para Alyn hablan con el niño, no con el niño con discapacidad. Los tratan como seres humanos normales. Tratan de darle diferentes clases de herramientas para que puedan vivir de una manera independiente.

Crean diferentes artefactos de avanzada, por computación, cosas que les permiten por ejemplo con el movimiento del único músculo que puede funcionar bien, poder conectarse a una computadora de modo que sientan que tienen vida.

Escriben a través de los ojos, pueden mandar mails, puede desarrollarse. Puede que no puedan correr o caminar, pero sí se pueden desarrollar en la vida: pueden estudiar, toman clases, hacen cosas que hacen también otros niños con vida normal. Es bellísimo lo que hacen los terapeutas. Son fenomenales.

P: Y para aportar a todo esto tú mismo donas y acoplas a muchos amigos y conocidos al esfuerzo. R: Así es. De alguna manera me he vuelto embajador de Alyn en Latinoamérica; gente de todos lados se comunican conmigo y me dicen: “Víctor, quiero hacer un donativo”, y les explico cómo hacerlo. Hay gente que da donativos de 100 pesos y otros de 10 mil dólares.

Tengo la camiseta muy puesta.

En creo que existen más de 400 centros o lugares de beneficencia o de asistencia social, tanto como para como para . Volviendo al evento ciclista por Alyn, te diré que las donaciones las consigo de numerosos amigos, pero no todos participan en el evento mismo. Aquí somos un grupo de ciclistas latinos que viven varias partes de Latinoamérica…Nos llamamos “Beitzim”.

P: Que significa “huevos”… así que también tienen sentido del humor. R: Así es. En el grupo hay gente de Venezuela, Guatemala, Colombia; muchos viven en Miami: mexicanos, uno que otro costarricense. Somos un grupo que nos hemos juntado a través de tantos años y hacemos recorridos juntos fuera de Alyn. Vamos a Europa, Latinoamérica a eventos de ciclismo. Pero esto de Alyn es, como ya te expliqué, por algo más. Y me alegra que pudimos aportar entre todos un poquito más de 180 mil dólares.

SIN DISTINCIÓN

P: Una de las características de Alynaunque también de los otros hospitales de Israeles la gran cantidad de niños árabes allí internados. ¿Cómo lo has vivido?

R: Hay una parte esencial del judaísmo que se llama “Tikun Olam”, mejorar o arreglar el mundo. . Si fuera yo cabalista o si fuera mesiánico te diría
que cuando todo el mundo viviera de una manera buena entonces vendría el Mesías. No es mi manera de pensar directamente, pero la idea de “mejorar el mundo” es una manera de ayudar al mundo en general. Sí existen niños árabes en Alyn, y los fondos recaudados ayudan a todos. Hay un porcentaje grande de árabes. Hay también niños que vienen de países árabes, única y exclusivamente con sus padres para poder recibir atención médica para Alyn. Es una parte de la esencia judía de ayudar al prójimo.

P: Para terminar… ¿alguna vivencia especial que puedas compartir con los lectores?

R: Yo llevo diez años haciendo este recorrido. Creo que la gente que trabaja en Alyn, tanto como los directores como la gente del hospital, de la bicicleta, el director del ride y toda la gente que vive par Alyn es una gente con una calidad humana extraordinaria. Yo les digo que son ángeles que llegaron y se juntaron todos en Alyn.

Hace un par de días estaba una niña que se llama Ronit, que estaba haciendo bicicleta, y ella tenía en su camiseta su nombre al igual que todos lo hacemos. Ella trabaja en Alyn y me acerqué a ella y le pregunté qué hacía y me dice: “Yo estoy en la piscina”. Ellos crearon un aparato el cual es como un pulpo que inyecta aire para niños que no pueden respirar de una manera normal y hay tubos que salen de un núcleo y se distribuyen hacia ocho o diez diferentes tubos y se conectan como si fueran mangueras de aspiradora que entra en la boca del niño como si fuera un aparato de buceo.

Los niños están jugando en la piscina, nadando, disfrutando la vida…

P: No están paralizados porque no pueden respirar…

R: Así es. Es increíble ver que los niños quieren jugar y quieren estar. Esta niña dice: “Yo veo a los niños, no veo al inválido”.

P: Hermoso. Muchas gracias

Víctor. Y que sigas haciendo cosas buenas.

R: Gracias a ti.