Diario Judío México - La trayectoria de este distinguido científico mexicano fue en sí misma meritoria, como para este reconocimiento de la comunidad universitaria: trabajos, publicaciones y patentes son sus huellas en las ciencias farmacéuticas, sin embargo, su obra tuvo también otras facetas que la hacen extraordinaria.

El maestro Jaime, como lo conocían en Ciencias Químicas, estudió la carrera de químico en la UNAM donde regresó después de realizar estudios de doctorado en Química Orgánica, en Tufts University (EE.UU.).

Desde muy joven buscó realizar investigación relacionada con problemas de nuestra sociedad, en 1971 recibe el Premio de la Cámara Nacional de la Industria Químico Farmacéutica y poco después comienza una productiva relación con la UNAM, cuando asiste como profesor visitante a la entonces Escuela de Ciencias Químicas y después al Hospital Universitario, donde mostró su profunda vocación de maestro y apasionado de las ciencias de la salud y de la farmacia.

El Quim. Kravzov desarrolló y registró diversas patentes. Obtuvo financiamiento para el desarrollo de varios de sus proyectos destacando su papel como responsable en el desarrollo tecnológico para la obtención y purificación de excipientes de interés farrnacéutico, el desarrollo y control de medicamentos y el proyecto sobre políticas farmacéuticas: El caso Mexico, financiados por CONACYT, la Organización de Estados Americanos y la Organización Mundial para la Salud.

Publicó decenas de artículos en revistas arbitradas de circulación nacional e internacional y seis artículos de divulgación, cuenta con innumerables participaciones en Congresos Nacionales e Internacionales.

La actividad como docente del Quim. Kravzov fue impresionante, destacando en este aspecto su participación en la Facultad de Química de la UNAM, en el Departamento de Química de la Universidad de Tufts en E.U.A. en la Facultad de Medicina de la UNAM, en la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP y en la UAM Unidad Xochimilco.

Como un reconocimiento a su labor académica, fue miembro de comités editoriales, jurado en premios y certámenes y miembro de comisiones como la Comisión Permanente de la Farmacopea de los Estados Unidos Mexicanos.

El trabajo en equipo es idea que el Maestro Jaime defendió con firmeza. A partir de 1975, cuando el Ing. Luis Rivera Terrazas lo nombra director del recientemente creado Instituto de Ciencias, sentó las bases del sistema de investigación universitaria que hoy se desarrolla en nuestra institución. Ahí con su extraordinaria visión de futuro, apoyó la creación de líneas de investigación y motivo a docentes a involucrarse en tareas de investigación. Muy pronto comenzaron a proliferar centros y departamentos de investigación que colocaron a la universidad a la vanguardia de las instituciones de provincia. Las condiciones que prevalecían en la Universidad, cuando el maestro Kravzov decidió venir, eran totalmente desfavorables para desarrollar la investigación científica. El centralismo que hemos padecido ancestralmente en , junto al naciente modelo de universidad que emergía de las últimas crisis del proceso de reforma, resultaba en pésimas condiciones de trabajo y limitadas posibilidades de desarrollo para cualquiera.

Para Kravzov, la academia y la ciencia eran importantes cuando se enfocan a la solución de necesidades sociales, para ello, se requiere de un espacio adecuado para la libre discusión de las ideas, para el análisis, pero muy especialmente para la formación de los cuadros científicos y los maestros. El maestro aceptó el reto ya que, a pesar de las carencias de infraestructura de entonces., la BUAP ha sido desde esos tiempos un ámbito de discusión libre y de participación democrática.

Manteniendo, en todo momento, estrecho contacto con la docencia de licenciatura promovió la difusión de la ciencia y motivó a jóvenes estudiantes y a profesores a superarse, quitando de nuestra mente la imagen de elitismo de la ciencia, sin duda su paso por nuestra Institución fue determinante en la vida de muchos.

En 1981 el Maestro Kravzov llegó a la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana, como Jefe del Departamento de Sistemas Biológicos, donde de inmediato enfoco su actividad a mejorar la calidad académica de la carrera de Química Farmacéutica Biológica y a ampliar y profundizar la investigación, refrendando en todo momento su enorme cariño por la universidad pública y su confianza de que es en ella donde se gesta cada día, el desarrollo de .

Durante su vasta carrera académica, combinó la mayor parte del tiempo actividades de administración y planeación académica, la docencia y la investigación, pero también con la participación en asociaciones profesionales.

El Maestro Jaime fue un promotor incansable del estudio y conocimiento de las ciencias farmacéuticas, participando y organizando foros y mesas de discusión sobre el perfil del farmacéutico en la importancia del profesional de la farmacia. Su actividad dentro de la Asociación Farmacéutica Mexicana ha sido igualmente intensa hasta llegar a ocupar en 1993 el cargo de Presidente de la AFM y de la Academia Nacional de Ciencias Farmacéuticas por el período 2006-2007.

Su preocupación por los problemas de salud de , en especial los que padecen sectores marginados, para quienes es difícil el acceso de los medicamentos, fue su ideal más acariciado y en ese tema canaliza mucho de su trabajo. Fue Coordinador de la Comisión de Inclusión y Exclusión de Medicamentos de la Farmacopea Mexicana, tratado único por su naturaleza en Latinoamérica y perteneció al grupo “Alerta Farmacéutica”, filial de la reconocida asociación internacional Heatl Action Internacional (HAI) que se dedica a la información y uso racional de los medicamentos.

Nacional e internacionalmente fue ampliamente conocido por sus contribuciones en el desarrollo de los llamados: “Fármacos Huérfanos” (que a pesar de su probada eficacia para algún padecimiento, ningún fabricante los produce). Durante varios años, desarrolló y produjo en la planta piloto de la UAM-X el fármaco conocido como Talidomida para la Asociación Mexicana contra la Lepra.

También participó en el desarrollo de métodos sintéticos de bajo costo para principios activos conocidos (moléculas “viejas”) y la búsqueda de nuevas aplicaciones terapéuticas como en los casos de la dapsona, el azul de prusia, el edetato de cobalto y algunos derivados del probenecid, que en la primera fase de experimentación han probado tener buenas posibilidades de uso como anticonvulsionante, contra intoxicaciones por talio o por metales pesados (plomo) y contra Corea de Huntington, respectivamente.

Toda una vida como educador e investigador le merecen el máximo reconocimiento nacional en el campo: Premio Nacional en Ciencias Farmacéuticas “Leopoldo Río de la Loza” (90-91) y poco después el Primer y Segundo Premio de la Investigación en Ciencias Básicas INNSSa- Laboratorios Armstrong (1992).

En 1997, la Universidad Autónoma de Puebla le concede el Doctorado Honoris Causa. Durante la ceremonia, en uso de la palabra el Lic. Guillermo Nares Rodríguez dijo:

“El día de hoy es muy oportuno afirmar que el Proyecto Fénix, cuya orientación básica es la Excelencia Académica, concibe a la investigación como el eje central de cualquier universidad, debido esencialmente a que el Proyecto Fénix está fundado en una visión práctica, la que nos indica que la verdadera investigación conduce, necesariamente, a la excelencia, pues la investigación, la que es reconocida universitariamente como tal, es la más alta expresión de la calidad universitaria.

Hoy es oportuno afirmarlo porque, precisamente hoy, entregamos el Doctorado Honoris Causa al investigador de nuestra Universidad que más sobradamente lo merece, pues es el fundador pionero de la investigación de calidad en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, es el creador de los cuadros académicos básicos de la misma y maestro de nuestra Alma Máter…

se marchó de nuestra Universidad, y esa partida es algo, todos los sabemos que no debió haber ocurrido nunca.

No obstante, el Doctor Kravzov siguió creciendo, fiel a su vocación científica. Una vocación que exige muchos sacrificios, que obliga a soportar muchos silencios, que conlleva una existencia marcada por el signo inexorable del apostolado: la abnegación…”

El maestro Jaime se desempeñó como Rector de la Unidad Xochimilco de la UAM de 1994 a 1998. donde actualizó los planes y programas de estudio, creando nuevas opciones educativas a nivel licenciatura y posgrado, fortaleciendo las áreas de investigación existentes y creando nuevas avenidas. Durante su gestión, la infraestructura física de la UAM se mejoró significativamente. En Enero de 2011 se incorpora como miembro del Consejo Editorial de la Revista Mexicana de Ciencias Farmacéuticas, órgano oficial de difusión técnica-científica de la Asociación Farmacéutica Mexicana, A.C.

En su honor, el Premio Estatal de Investigación de Aplicada otorgado por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla a través de la Fundación de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla A.C. así como las Jornadas Nacionales de Ciencias Farmacéuticas organizadas por la AFMAC llevan su nombre.

Dr. , falleció el martes 3 de septiembre, 2019, dejándonos su vasto conocimiento y amor por las ciencias.