Diario Judío México - Eduardo Salamonovitz Weinstock (Eduardo Salas), nació un 29 de abril en la ciudad de México y es el mayor de los tres hijos de los señores Aladar Salamonovitz y Graciela Weinstock.

La música lo atrajo desde muy pequeño y cuando tenía 17 años empezó a intentar componer canciones con una guitarra. Su primera canción se llamó Imperio, a la que él mismo califica como “una fantasía de omnipotencia juvenil”.

Estudió hasta el segundo año de la carrera de Administración en la Universidad Nacional Autónoma de México, y posteriormente realizó estudios en el Conservatorio Nacional de Música, durante un año.

Su ingreso al medio artístico se dio cuando entró a trabajar en dos compañías disqueras, a finales de los años sesenta, y más adelante en la RCA Víctor, en donde tuvo la oportunidad de relacionarse con compositores e intérpretes.

Entonces descubrió que sus aptitudes para la composición estaban más cerca de la parte literaria, y así comenzó a trabajar con compositores que elaboraran la música de sus letras, como Rubén Fuentes, Mario Patrón, Memo Méndez y principalmente, Guadalupe Trigo, con quien realizó las primeras canciones que le fueron grabadas, Hoy cuando tu ya no estás, Llegaste a mi y En una tarde de verano, interpretadas por José José, que fueron incluidas en la primera película del cantante.

Mención aparte merece Mi ciudad, que crearon juntos Salas y Trigo, canción de gran trascendencia en el gusto popular, que rompió los paradigmas radiofónicos de la época, y se convirtió en un clásico de la música popular mexicana del siglo XX.

Las canciones de Eduardo han sido interpretadas por los más afamados artistas de todos los tiempos, como Pedro Vargas, Lola Beltrán, Marco Antonio Muñiz, Vicente Fernández Guadalupe Pineda, el Mariachi Vargas, Vicky Carr, Luis Miguel, y por supuesto Guadalupe Trigo, por mencionar sólo algunos, además de artistas de países latinoamericanos, España, Holanda, Estados Unidos, y otros tan lejanos como Australia y Japón.

Las canciones de Eduardo Salas se inscriben en la temática de sus raíces mexicanas, que cultural e históricamente son las más sensibles y hasta ahora las más afortunadas. Comenta el autor: “Mi proceso creativo arranca por el deseo de imitación de lo que me gusta, con voz propia y la necesidad de romper el silencio que no puede expresarse con el lenguaje coloquial”.

Eduardo gusta de escuchar todos los géneros musicales, desde el Rock & Roll, pasando por Los Beatles, siguiendo por la Trova Cubana y la canción latinoamericana de Chabuca Granda, Violeta Parra, Atahualpa Yupanqui y varios más. Para componer, prefiere las fusiones de ritmos mexicanos, como el son y el huapango; el jazz, el bossa nova y otros.

Aún cuando a lo largo de su carrera ha recibido numerosos premios y reconocimientos, para Eduardo los más importantes son los de sus padres, hermanos, hijos, esposa, amigos, compañeros autores y compositores, y los más sorprendentes e igualmente importantes, los de la gente desconocida que le expresa su gusto y admiración por sus canciones.

Eduardo Salas comparte una anécdota que recuerda con especial emoción. “Cuando tenía alrededor de 10 años asistí a la boda de un familiar, en la cual se presentó el trío de Los Ases, con Marco Antonio Muñiz. Yo me emocioné tanto con su música que me puse al lado de ellos a cantar, creo que era Historia de un amor. ¡Quién me iba a decir que algunos años después Marco grabaría canciones mías! La vida te da sorpresas…”

Eduardo Salas planea retomar varios proyectos que dejó pendientes por vivir varios años en el extranjero, como colaborar con otros compositores, en nuevas obras. Y dice: “También me gustaría colaborar con la Sociedad de Autores y Compositores nuevamente, ya que ha sido mi alma mater, después de haber tenido el privilegio de trabajar durante algunos años en aquel Consejo renovador que encabezó el Maestro Roberto Cantoral, que recientemente se nos adelantó en el camino, pero que nos dejó un proyecto sólido con la responsabilidad de hacerlo mejor”.

En octubre de 2010 la SACM le entregó el reconocimiento Trayectoria 25 y más…, por sus 42 años de creador musical.

Obras registradas
Amigos Que Tal
Ay Que Sera De Mi Tierra
Cada Latinoamericano
Cada Rayo De Luz
Cuando El Sol Se Oculta
Dame Un Beso
Dos Caminos
El Mal De San Vito
El Pescador
El Ultimo Poeta
En El Nombre De Dios
En Un Descuido
En Una Tarde De Verano
Ensayo Sobre La Publicidad
Genoveva
Gitana
Guitarra Tejedora
He Sido
Hoy Cuando Tu Ya No Estas
Hoy No Salgo A La Cantina
La Milpa De Valerio
Llegaste A Mi
Me Quede Solo
Mi Ciudad
Mi Guitarra Y Yo
No Hay Recuerdo
Novia De Todos Mis Dias
Pajarero
Ruisenor
Sonador
Un Perfume
Una Rosa
Veloz