Para muchos jóvenes de la comunidad el ir a la universidad representa muchas veces un problema.

Para algunos es la primera vez que estarán fuera del ambiente comunitario, que será la primera vez que en su clase estén sentados judíos y no judíos, a algunos les preocupa que dirá la gente cuando le dicen que ellos son judíos, otros les preocupas de cómo contestar a ciertos comentarios, otros quisieran que la gente no supiera que son judíos mientras a otros les preocupa el no poder ir a rezar cada mañana, ya que el horario nos e los permite, y ser parte de un Minyan, ya de por si es pesado entrar, generalmente, a las 7 de la mañana a la Universidad y a muchos les preocupa que el estar en la universidad los acerque a otro mundo y los aleje de sus raíces.

Pero qué pasa cuando un grupo de jóvenes en la universidad deciden ocuparse en vez de preocuparse, deciden que es importante, aun estando en diferentes carreras en la universidades, el juntarse cada mañana y juntar un minian.

Sabemos que para rezar no es indispensable un lugar específico, sabemos que ni siquiera se necesita Miniyan obligatoriamente, lo puede hacer cada uno por su parte, pero que pasa cuando estos jóvenes se dan cuenta que es importante estar juntos, que el tener Minian, aunque nadie tenga que decir Kadish, es un lazo los identifica con quienes son, el tener un lugar fijo les da un sentimiento de pertenencia a este grupo.

Así se dieron a la tarea de lograrlo, como todo había varios retos, el primero de juntar a la gente habrá 10 jóvenes deseosos de rezar cada mañana, encontrar un horario común, que pasaría si alguien tiene clases el chiste es que todos vinieran por gusto y no solamente hacerlo por una obligación de completar, ¿qué hacer los lunes y jueves que se le la Torah?, ¿Ashkenazi o sefaradí? ¿Con algún rabino dirigiéndolos? claro encontrar donde hacerlo y muy importante que la universidad lo acepte.

A pesar de las dudas los jóvenes decidieron juntarse, decidieron rezar cada mañana, hablaron con sus directores y el rector de la Westhill University, donde ellos estudian, y ellos, les brindaron un lugar para poderse reunir y rezar cómodamente, es así como surge el que tal vez sea el único Minian organizado en una Universidad en México , en este caso en la universidad Westhill, además muy atenta con las necesidades de sus alumnos y de la comunidad les dio la oportunidad de un horario especifico poder salir de clases y asistir al rezo, además les abrió la oportunidad de tomar Torah como clases optativas de la universidad.

Ahora todos los día se reúnen, entre pizarrones, bancas, lockers, libros, cuadernos, pupitres escolares, se ponen el Talit , los Tfilim , aunque no es obligatorio, el rezo lo llevan ellos mismos, cada uno aporta lo que conoce, sabe, no se discute, se resuelve, se invita a los que no saben tanto, se les enseña y se les explica, se reza con la O, la U, la A o cualquier forma a veces ashkenazi, otras sefaradí, cada quien como está acostumbrado, como dice un rabino que conocemos y muy importante, Rab Grossman “todos somos yehuidim”.

Se consiguió una Torah que ya tiene su propio “Aron “ en la universidad, se lee la Parasha cada semana, se le da el Kavod a todos por igual, y quien sube sabe que no tiene que dar nada, más que sentir la fuerza del momento y es ahí donde de cada uno sale el deseo de SI dar algo, ya sea de Tzedaka para alguna institución o persona o bien donando algo para ese espacio, una cafetera, unos platitos, unas galletas para decir Braja, agua, algo de café , aunque casi nadie lo toma, buscaron el apoyo para simbólico “desayuno”, por cierto muy corto y realmente simbólico porque hay que regresar a clases, pero durante unos minutos ese espacio es suyo, es su relación con su judaísmo, es su manera de dentro de un mundo no judío, sentirse judíos, es su manera de estar conectados con sus raíces.

Gracias a la Universidad Westhill por ser una universidad abierta, por transmitir excelentes valores de respeto, tolerancia, convivencia y aprendizaje unos de otros.

Felicidades a Todos ellos, felicidades por su deseo de ser parte de una pueblo, felicidades por buscar de todas las formas posibles cumplir con los preceptos del judaísmo, felicidades por mostrar esa unión entre todos no importado, de donde vengas, de que escuela eras, de quienes son tus papas, si te pones el Tefilim de adentro hacia afuera o de afuera hacia adentro, si ni siquiera te los pongas o si vienes un día o todos los días de la semana, todos son bienvenido a este rincón judío en la Universidad Westhill.