Janucá es una celebración llena de profundos significados, todos relacionados con la continuidad del , pues los griegos no atentaron contra nuestra existencia sino contra nuestra identidad. En el Atid tomamos la esencia de Janucá para encender y avivar la llama de la identidad en los corazones de nuestros alumnos.

El nos ofrece enseñanzas para cada momento de la vida, de modo que diseñamos vivencias especiales para cada sección de la escuela.

Acercamos a los pequeños de Preschool a la historia de Janucá enfocándonos en la valentía de los niños, pues en épocas antiguas fueron héroes al continuar estudiando la Torá, a pesar de los griegos.

Los niños participaron con sus padres en un encuentro que celebró la individualidad. Reflexionamos juntos sobre el jinuj y cómo dejar que cada hijo construya su propia forma de brillar, elaboraron janukiot únicas, con múltiples formas de ser encendidas. Los aplausos no se hicieron esperar al ver el Hanukkah play que presentó Kinder 2 como resultado de un hermoso proceso de aprendizaje.

En un ambiente festivo, salieron a relucir las habilidades de nuestros alumnos. En Elementary disfrutaron de diversas actividades dentro y fuera del salón, aprendieron cómo se produce el aceite de oliva y las mechas para el encendido de la janukia. El tradicional Hanukkiot Contest se hizo sentir en nuestras redes sociales y rompió el récord de participación, creatividad y calidad de las janukiot, que fueron el resultado del trabajo en familia y demostraron el apego y cariño por la tradición.

La vida judía se logra activando los cinco sentidos, y así fue como los más grandes nos llenaron de satisfacción, participando activamente en la experiencia sensorial que preparamos para ellos. El rally de Lower High School llevó a los alumnos a transitar por la historia de Janucá a través de estímulos sensoriales, mientras que los alumnos de Upper High School entraron en un cuarto oscuro, descalzos y con una venda en los ojos, para comprender el sentimiento de los judíos de aquella época, a través de un audio y estímulos olfativos y cinestésicos. Ambas actividades concluyeron con la elaboración de un mural llamado “La luz que puede iluminar el mundo eres tú”, ahí expresaron cuál será su contribución personal para dar luz.

La identidad es inherente a la vida judía y se expresa a través de las costumbres y preceptos, símbolos e idioma; así fue como este Janucá tuvimos la fortuna de ver muchas llamas encenderse, brillar y tomar fuerza para seguir iluminando nuestro camino como pueblo.