José Gordon se define a sí mismo como escritor y comunicador. Sin embargo, podríamos agregar a esta definición varios calificativos, que reflejan sus distintas facetas. Por ejemplo, soñador, genial y amigo. Y basta, para comprobarlo, ver una de sus cápsulas de “Imaginantes” (se encuentran en youtube). O leer uno de sus artículos. O escucharlo, como el sábado 6 de febrero, en la reunión mensual de APEIM, donde su tema era “La importancia de la imaginación”. Extrañamente, Pepe, a pesar de ser un comunicador destacado, nunca ha perdido la sencillez y fue un gusto tenerlo entre nosotros e intercambiar ideas y conceptos.

José Gordon, en su plática, habló de cómo el ejercicio de la imaginación es indispensable en nuestras vidas, así como en la política, la ciencia y las artes.

Nos invitó a salirnos de nuestra “caverna” platónica, aunque sea hacia una “caverna” más grande, para finalmente dejar de ver sombras y, quizás algún día, llegar a la luz. Mencionó el , que aconseja al hombre tener un corazón con muchos cuartos, para que, allí, quepan todas las “verdades”.

¿Cómo hacerlo? Por medio de la imaginación. Pepe nos invita a estimular nuestra imaginación y salirnos de nuestras prisiones, abriéndonos a ideas de artistas, quienes son los que ven “fuera de la caja”, o simplemente con ejercicios, como el que consiste en mirar a gente desconocida a nuestro alrededor e imaginar sus vidas y sus anhelos. O sea, parafraseando a Machado, “se hace mirada al mirar”.

Imaginación, según Gastón Bachelard, implica salir de nuestras imágenes primeras. Hemos aprendido a ver un mundo que es una prisión muy sutil. No vemos lo invisible que ocurre en la comunicación humana. José Gordon menciona una película “Nos amábamos tanto” que muestra una pareja de enamorados platica en un restaurante, y en la que la magia del cine nos permite escuchar los pensamientos de cada miembro de la pareja; descubrimos que transmitimos y percibimos más de lo que nos damos cuenta con lo que, aún sin saberlo, “salimos de la cajita”.

La ciencia misma, amante de los experimentos, ha demostrado nuestra capacidad de comunicarnos por la empatía, y de entender cosas que no se dicen, mediante “neuronas espejo” o “neuronas empáticas”. Es por ello que nos podemos identificar, por ejemplo, con un beso en la televisión, o transportarnos al mundo de una novela, o entender lo que quiere transmitir un maestro, aunque no lo expresa con palabras. Es así como la literatura de Bashevis Singer vuelve judío a todos sus lectores, es así que nos podemos sentir chinos, gitanos o españoles al leer una buena novela, es así que, el leer a Rulfo en chino, los mismos chinos decidieron que Rulfo era su compatriota.

La imaginación es, hoy, la base para crear soluciones políticas. En una entrevista, Pepe Gordon le preguntó a Shimón Peres cómo resolver las “impasses”, situaciones donde simplemente se traban las negociaciones y parece que no hay salida. Peres recordó una de estas negociaciones entre israelíes y palestinos donde, para empezar, las dos partes nos se podían poner de acuerdo acerca del término para llamar a Arafat. Los israelíes no querían brindarle el status de mandatario, pues aún no existe un Estado palestino, y los palestinos querían nombrarlo “Rey” o algo parecido. Finalmente, la creatividad encontró la salida a esta problemática, pues se nombró a Arafat “Raís”, que significa dirigente en árabe.

Finalmente, la imaginación es, como bien lo explica Amos Oz “un puente para ver el dolor del otro”.

Y allí reside, explica Gordon, la importancia de este tema: si algo nos exige nuestra historia, es poder imaginarnos al otro.

* Presidenta de APEIM

FuenteAPEIM

1 COMENTARIO

  1. muy buen artículo. al terminar de leerlo siento que conozco a josé gordon. buen equilibrio de referencias cruzadas, buen desarrollo, buen nivel.

Deja tu Comentario

A excepción de tu nombre y tu correo electrónico tus datos personales no serán visibles y son opcionales, pero nos ayudan a conocer mejor a nuestro público lector

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.
Artículo anteriorPaz o tambores de guerra en el Medio Oriente
Artículo siguienteRusia superó a EEUU como exportador de armamento a Latinoamérica