Diario Judío México - José Sacal, mexicano, nació en la ciudad de Cuernavaca, Morelos en 1944. Desde pequeño muestra inquietud por el arte. Acude a temprana edad a la Escuela de Artes del Instituto Nacional de Bellas Artes de Cuernavaca, ahí tiene su primer encuentro con la pintura y el modelado.

Vive su infancia y parte de su adolescencia en esa ciudad; posteriormente se traslada a la capital en donde radica hasta la fecha.

La infancia es para Sacal una etapa que está marcada por los contrastes
culturales que existen en una ciudad de provincia, todo en su entorno le atrae,
lo asimila y lo graba permanente en su pensamiento cándido.

Rodeado de amigos de edades y costumbres heterogéneas, juntos caminan, exploran,
corren y juegan en una Cuernavaca de los 50´s, de calles empedradas con aire
pueblerino. El joven Sacal estudia la primaria y secundaria.

Ya instalado en la capital estudia la preparatoria y aprovecha para trabajar un
tiempo en el Hospital Psiquiátrico de La Castañeda, proponiendo actividades
creativas para la rehabilitación de los internos.

Posteriormente ingresa a la UNAM donde comienza sus estudios en medicina, ahí
destaca como experiencia las prácticas en el anfiteatro, lo cual le proporciona
un destacado conocimiento de la anatomía humana.

Durante su estancia en la universidad aprovecha una parte importante de su
tiempo para acudir a tomar clases en la Escuela de Pintura y Escultura de La
Esmeralda, en este recinto toma cátedra de pintura y escultura con diferentes
maestros, entre los que destaca el escultor Francisco Zúñiga.

Posteriormente acude al taller de pintura del Maestro Arthur Kronhnengold, así
como al Antiguo Molino de Santo Domingo del Instituto Nacional de Bellas Artes.
A los 24 años comienza a trabajar como diseñador de moda y visita para este fin
las grandes capitales como París, Roma y Nueva York. Estos viajes le impactarían
de manera determinante en su vida. Desde ese momento hasta hoy ha recorrido
innumerables ciudades y pueblos, algunos tan lejanos como Timbuctú o el polo
norte. Experiencias que le han permitido convertirse en ciudadano del mundo,
como él lo define.

Sacal nunca deja de experimentar y trabaja incasable en su taller. Poco a poco
comienza a realizar esculturas más complejas, esto le entusiasma y decide
trabajar de lleno en este arte, Comienza con la plastilina y termina con el
barro, material que hasta el momento ha sido el “receptor transformable de sus
sentimientos”.

Sacal comienza figurativo y experimenta con el contorsionismo del cuerpo humano,
paulatinamente con constancia domina la técnica y comienza, tal vez sin darse
cuenta, a inventar un lenguaje, un estilo, cosa que sólo se puede lograr a base
de trabajo.

Cada obra posee sus particularidades, algunas son un tanto futuristas que hacen
recordar a Buccioni; otras están cargadas de sensualidad y erotismo, románticas,
cómicas y armoniosas, pero algunas irreverentes y provocativas.

Sorprendente aparece la obra con matices surrealistas y también sorprendentes
son sus coqueteos con lo abstracto. Así son las esculturas que produce el
Maestro, que al terminarlas parecen vivas y que hablan en el inconsciente,
“agradecidas por darles la posibilidad de existir perennes en el bronce
milenario”.

Sacal con inquietud desea mostrar su trabajo y comienza incipiente en muestras
colectivas, a veces con éxito y a veces anónimas. Es así como la perseverancia y
el ánimo inyector que le da Sylvia, su musa, su mayor cómplice y su mayor
crítica, logran poco a poco un resultado y paulatinamente tiene mayor presencia
en los escaparates del arte. La calidad de su trabajo ha sido reconocida tanto
en como en diferentes países del mundo. Sin duda la obra del Maestro ha
sido y sigue siendo aplaudida, causando polémica y expectación en sus más de 40
exposiciones individuales y otras tantas decenas de colectivas dentro de su país
y el mundo.

Destacados, sin duda son sus premios en la Bienal Internacional de Florencia,
Italia en 1998; Mención Honorífica, Centro de Bellas Artes, Sacramento,
, , 2000; Mención de Honor en la Bienal Internacional,
Toyamura, Japón, 2002; Premio Instituto Cultural -, Arte, Ciencia y
Cultura en , 2006, por mencionar algunos.

Gracias a sus reconocimientos como artista destacado y a la calidad sin límite
de su obra, ha sido invitado a participar como jurado en diferentes concursos y
premios. Destacan: Primer Concurso de Pintura Infantil “Tu seguridad es la
nuestra”, Sistema de Transporte Colectivo Metro, Distrito Federal, ; Sexta
y Décima Edición, Premio Nacional de Interiorismo, AMDI, Distrito Federal,
; Concurso Cristalizarte por Industrias Peñoles, Distrito Federal, ;
XXI Festival de las Artes, Pintura y Escultura, Distrito Federal, México.

Actualmente es miembro fundador de la Academia Mexicana de Ciencias y Artes,
Tecnología y Humanidades, AC; miembro del Salón de la Plástica Mexicana; miembro
de la Sociedad Defensora del Tesoro Artístico de México, AC y miembro de la
Sociedad de Artes y Letras de Europa.

Su reconocida calidad lo ha llevado a colocar obra pública monumental en
diferentes zonas de México y el mundo. Sacal es sin duda uno de los más
destacados representantes del arte escultórico contemporáneo. Digno mexicano que
tiene ya un espacio infinito en la historia del arte de México y el mundo.

El escultor José Sacal falleció el pasado 3 de octubre, 2018.