La población chiapaneca de Miguel Hidalgo, situada en un monte a dos horas y media de Tuxtla Gutiérrez, es una las más rezagadas del país. Hasta hace poco, la mayoría de sus habitantes vivían en casas sin agua corriente ni luz, construidas con débiles paredes de lodo y techos de paja por los cuales se filtraba la lluvia.

Estas construcciones no aguantaron los múltiples sismos que se registraron en septiembre del 2017 y dejaron a la comunidad desahuciada. Desde entonces, CADENA ha apoyado en la reconstrucción completa o parcial de más de 150 casas, dos salones de escuela, y un centro de salud.

Sin embargo, la labor de CADENA ha ido más allá de la simple reconstrucción. Bajo el entendido de que la resiliencia se genera a partir de la educación y la generación de habilidades a mediano y largo plazo, CADENA ha desarrollado todo un programa de socialización para mejorar la calidad de vida de todos los habitantes.

Con este objetivo en mente, la semana pasada, 19 voluntarias de la Federación Femenina de la Comunidad Judía de México visitaron a la comunidad, con el objetivo primordial de brindar un taller de toallas femeninas ecológicas a 550 mujeres. Las toallas, hechas a partir de dos telas que se pueden lavar y reutilizar por 5 años, y que son mucho más económicas que las producidas en masa, son una solución eficiente y poderosa a un problema comunal.

La falta de una recursos y cultura para la realización de higiene femenina es un problema mundial que afecta a las mujeres de las comunidades más pobres. Según un reportaje reciente de El Universal, una de cada diez mujeres adolescentes en países como Kenia—donde CADENA realiza regularmente misiones de educación sobre el mismo tema— dejan de ir a la escuela por pena de manchar sus ropas, al no contar con toallas sanitarias ni infraestructura (baños con agua corriente) para poder realizar su lavado.

A esto se le añade la dimensión social del tema, pues las pláticas sobre el periodo son consideradas como tabú en muchas comunidades. De hecho, el problema es tan grande que la organización alemana WASH declaró, en 2013, el 28 de mayo como Día internacional de la Higiene Menstrual, un esfuerzo que reúne a más de 400 organizaciones de impacto social alrededor del mundo.

Mediante el taller de toallas sanitarias en Miguel Hidalgo, las mujeres de la comunidad judía pusieron su granito de arena para resolver este problema. Pero sus actividades fueron más allá: además de esto, pintaron 110 baños, 110 cocinas y 69 casas, se hicieron intercambios culturales gastronómicos, y se donaron materiales educativos.

Un momento emotivo durante este encuentro fue cuando una mujer de Kadima (una asociación judía que apoya a personas con capacidades diferentes) pudo darle apoyo a la hija de una mujer que, al vivir lejos de un centro de desarrollo de capacidades, no pudo aprender a caminar. Estos encuentros fortuitos son los que nos nutren y nos empujan a hacer más.

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CADENA es el "COMITÉ DE AYUDA A DESASTRES Y EMERGENCIAS NACIONALES A.C."CADENA es la Asociación Civil sin fines de lucro de la Comunidad Judía de México que tiene corno misión fundamental la de apoyar y asistir a ciudades, poblaciones, y familias que se encuentren en estado de pobreza extrema y/o sean afectadas por desastres naturales los cuales provoquen que su integridad física y material estén en peligro. Todo esto representando a la Comunidad Judía de México, demostrando así que la Comunidad Judia se solidariza, acude y responde en momentos de crisis en nuestro país y en el mundo, mostrando gratitud, hermandad y solidaridad con México, sus familias y a las personas que lo requieran.Su objetivo primordial es el de responder a los llamados de ayuda a la hora del desastre incorporando voluntarios de la Comunidad Judía de México a los cuerpos de rescate voluntarios e institucionales, asi como el trabajar en conjunto y coordinar los diferentes centros de acopio instalados por la Comunidad Judía Mexicana.Posterior a estas dos tareas primarias tiene como objetivo el coordinar con entidades gubernamentales para implementar el operativo de ayuda real, haciendo llegar todo el material reunido del acopio comunitario y entregarlo mano a mano a los mas necesitados de manera calificada y profesional, además de agregar a la misión un cuerpo de médicos voluntarios los cuales imparten consulta y reparten medicamento apropiado para disminuir los problemas de salud en las mismas poblaciones afectadas.