Diario Judío México - La mayoría de las interacciones interpersonales en la Ciudad de México se desarrollan en 2 espacios, el Hogar/Trabajo o el Hogar/escuela.

Pero existen otros espacios donde se desarrollan lazos y unión entre las personas como son los espacios religiosos o bien de aspectos culturales sociales como sucede con la comunidad judía

Es así como Nejemye Tenenbaum, con una larga trayectoria en la realización de documentales, entreteje con habilidad la diversidad de facetas que giran alrededor de la Comunidad Judía Monte Sinaí de México que va de lo personal a lo social, de lo histórico a lo etnográfico, de la entrevista individual al retrato grupal en los espacios de recreación, templos, escuelas y celebraciones como el Bat Mitzvah.

El judaísmo, cuyos orígenes en el país se remontan a principios del siglo XX. En 1912 se fundó la primera organización judía llamada Alianza Monte Sinaí con la intención de que los miembros se ayudaran mutuamente y mejoraran su condición de vida. A propósito del centenario de esta asociación, el documentalista Nejemye Tenenbaum, Jemele para muchos, se metió en las raíces, en los lugares, en la historia, en la mente de esta comunidad para captar diferentes enfoques y resolver muchas dudas sobre la comunidad, la cultura y la religión judía.

Un documental que involucra a diversos integrantes de la comunidad en su diario acontecer, desde niños, pasando por los jóvenes y hasta los adultos, Nejemye captura con su lente, las diferentes perspectivas comunitarias. Aquellos muy cercanos a la religión como aquellos cuyos intereses están definitivamente separados de la propia comunidad.

En este documental vemos lo que representa y significa vivir en comunidad, destapa algunos mitos, revela lo que muchos creen saber o han oído y aquello que nunca hubieran imaginado.

Los personajes son diferentes desde líderes de la comunidad, un rabino, un actor algunos otros profesionales nos platican los beneficios, los problemas, y conflictos que se van dando en este núcleo, expone el beneficio de la protección y la ayuda entre los miembros, al mismo tiempo que se refiere al temor de la desintegración familiar, la falta de identidad en muchos jóvenes o contrario a lo que muchos creen a los problemas económicos que enfrentan sus integrantes.

Simultáneamente, la película hace un recorrido histórico desde la llegada a México de familias judías procedentes de Europa, atraídas por la de Porfirio Díaz de puertas abiertas a la inmigración extranjera, pasando por el crecimiento económico de la comunidad durante los años 60 y 70; hasta llegar a la actualidad marcada por la necesidad de renovarse, tanto en infraestructura como en paradigmas. Las diferencias generacionales son contrastantes, los intereses han cambiado a lo largo de las décadas y la identidad primordial ha dado paso a una pluralidad que se debate entre preservar sus tradiciones o integrarse al país que le abrió las puertas.

En el tercer espacio 100 años de comunidad, Nejemye, logra crear un valioso documento que evoca el espíritu de la comunidad judía. Su acercamiento es conducido por un conocimiento profundo y respetuoso, así como una postura de crítica constructiva. No hay respuestas definitivas a la pregunta inicial, pero sí una clara intención de remarcar la estrecha relación entre el individuo y la colectividad.

(México, 2017, 88 mins.)

Director: Nejemye Tenenbaum. Guión: Nejemye Tenenbaum y Enrique Chmelnik. Jorge García Alonso. Música: Darío González Valderrama. Edición: Nejemye Tenenbaum. Con: Moshe Assa, Sami Atri, Sara Camhaji, Liz Halabe, Bella Mercado, Geny Salame, José Sefami. Productor: Marcos Metta Cohen. Clasificación: A.