Hablar de Voluntarias Judeo Mexicanas para mí es sinónimo de magia, la magia que encontré en mi camino, el camino de servir y recibir. Ser voluntaria es algo que engrandece, llena el corazón, da pertenecía y gratitud.  Escuche que en la vida, te unes a personas afines a ti y esto también me hace sentir feliz, mis compañeras y por su puesto  el grupo de magos mexicanos voluntarios que colaboran, hoy mis amigas/os.

El proyecto de magia que me ha dado tanto “como dice la canción” fue creado por David Copperfield, hijo de inmigrantes rusos, hombre de valores, de pocas palabras y una mirada fuerte. Su inspiración para hacer este proyecto, fue un encuentro con un joven mago con el que había estado intercambiando cartas durante algunos meses y que finalmente le envió su foto. Se sorprendió al verlo sentado en una silla de ruedas, nunca lo menciono en sus cartas. Desde entonces, Copperfield  trabajo junto con una terapista ocupacional para hacer y compartir una terapia alternativa altruista por medio de simples ilusiones que mejoran la destreza, la memoria y aumentan la autoestima.

En 1996, decidí involucrarme a Voluntarias Judeo Mexicanas A.C y trabajar en un programa de magia que me pareció atractivo, fue el inicio de un gran aprendizaje. Mis primera experiencias fueron en el DIF de Huixquilucan y Unidad de Medicina Física y Rehabilitación Zona Norte, IMSS, aunque no era una experta, aprendí algunos trucos, trabaje con adultos, ancianos y débiles visuales.  Una nueva sensación aparecía en mí: Asombro, dar de una manera directa y vibrante.

Hace 10 años Voluntarias Judeo Mexicanas,  se incorporó a los Talleres del   CRIT de Tlanepantla, llevando a cabo el Taller de Magia, un nuevo reto para mí se presentaba, trabajar con niños con capacidades diferentes. Desde entonces hemos sido recibidas con cariño y apoyo incondicional  por parte de los Directivos, Médicos, Trabajadores y el grupo de Mujeres Voluntarias, “las de batas amarillas” que nos incluyen en los festejos y entrega de pines anuales.

En el “Teletón” aprendí que la vida es presente, a sonreír a pesar de todo y por supuesto; Dar es a ti. Hoy mi responsabilidad es mayor a mis miedos, miedos superados gracias al poder que te da el ser voluntario.

Hace apenas unos meses visitamos la Casa del Actor I.A.P de la Asociación Nacional de Actores (ANDA),  un cálido hogar de artistas de la tercera edad destacados de México, ubicada en los rumbos de Mixcoac y fundada en 1944 por el legendario Mario Moreno "Cantinflas”. La cordial anfitriona y quién nos hizo la invitación fue la Sra. Mati Huitron, Presidenta vitalicia de la casa y estupenda actriz. Amable y emocionada nos mostró cada espacio del lugar que consta de Impecables amplios espacios y jardines, sala de estar, biblioteca, farmacia, lavandería, sala de fisioterapia, Capilla, habitaciones con su propio baño, auditorio, sala de exposición  con vestuarios, objetos y fotografías además de una galería que lleva su nombre. Nos contó sobre varios artistas actores de televisión, de cine, cantantes, bailarines y artistas del circo que vivieron y viven en la casa. Convivimos con los residentes del lugar y dimos una pequeña demostración del proyecto, fue un mañana memorable.

A principios de este año tuve la gran oportunidad de volver a ver a David Copperfield en el MGM Hotel en las Vegas, gracias a Ruth Joselevitz Coordinadora de Project Magic quién aunque no estaba en sus manos y con la suerte a mi favor, logro hacer un maravilloso encuentro. La amistad entre Ruth y David se ha vuelto familiar, cuenta que en una ocasión, le confeso estar alejado de la religión y ella le dijo; Has llevado uno de lo preceptos judíos más hermosos con Project Magic; “Tzedaká”,  Tzedaka y actos de bondad  equivalen a todas las mitzvot de la Torá, como lo dice el Talmud.

Este año, Proyecto Magia cumple 20 años, orgullosa de portar el saco rojo celebraré.