Diario Judío México -

PALABRAS DE LA EMBAJADORA RODICA RADIAN GORON, EMBAJADORA DEL ESTADO DE EN MÉXICO, EN LA CONMEMORACIÓN ANUAL EN MEMORIA DE LAS VÍCTIMAS DEL Y EN HOMENAJE A DON GILBERTO BOSQUES SALDÍVAR, EN LA NUEVA SEDE DEL SENADO.

Senador Ernesto Cordero Arroyo, presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República;

Senador Enrique Burgos García, vicepresidente de la Mesa Directiva del Senado de la República;

Muy distinguidos miembros del presídium;

Muy distinguidos familiares del embajador Gilberto Bosques;

Muy distinguidos todos:

Estamos reunidos hoy para conmemorar el Día Internacional de Memoria del establecido por las Naciones Unidas en el 2005, en la fecha de la liberación del campo de exterminio nazi , el 27 de enero de 1945.

La memoria colectiva asocia a tal vez más que a otros campos de exterminio con el de los judíos de Europa, la Shoá, La Conferencia de Wannsee el 20 de enero de 1942 en que Hitler presentó explícitamente a sus oficiales de más alto rango los planes para el asesinato industrializado y en gran escala de los judíos fue el evento que enfatiza la singularidad del , en comparación con otros casos de genocidios que se han dado antes y después de este.

En las palabras del presidente alemán Christian Wulff, el nombre de Wannsee, se ha convertido en el símbolo de la decisión burocrática que definió entre aquellos que merecieron vivir y aquellos que merecieron morir, adoptada por la de Estado para el exterminio organizado, planificado y sistemático de los judíos europeos.

El fue la culminación del antisemitismo que existió en Europa durante todo el segundo milenio.

Al instaurar el principio de la desigualdad natural de la condición humana y arroparlo de su profundo anti semitismo, el régimen nazi destinó su capacidad de organización y su poder burocrático así como su avance tecnológico, su economía y su propaganda, logrando convertir a uno de los grupos de ciudadanos más prominentes por sus aportes a las diferentes esferas de la sociedad y la cultura europea en un grupo ilegítimo que se podía y se debía exterminar.

La teoría racial que fue una pieza angular de la ideología nazi estaba basada en los así llamados criterios científicos de la inferioridad de la raza judía, recuperando viejos mitos antisemitas y formulando nuevos.

Estos criterios operaron como justificación de la exclusión, primero y de la deslegitimación y deshumanización del judío, después.

El exterminio de los judíos como individuos y como comunidades ocupó un lugar central y esencial en la concepción nazi del mundo, a diferencia de otros grupos perseguidos como los gitanos, los comunistas y los homosexuales; ésta es la esencia de la singularidad del .

De igual modo, no es posible comprender la participación activa de los colaboracionistas o el silencio inexplicable de los observadores, quienes formaron la gran mayoría de las poblaciones en los países donde ocurrió el Holocausto sino al margen de los refugios y sentimientos antisemitas que han existido a los largo de los siglos en Europa.

Entre los temas más investigados del Holocausto, están la resistencia de la sociedad judía y el rescate. Hay que destacar que nuevas fuentes de documentación siguen apareciendo aún hasta el día de hoy; por ejemplo, estas semanas el Instituto Yad Vashem publica nuevos documentos sobre la vida cotidiana en algunos guetos que se encontraban en territorio soviético y que en 1942 fueron exterminados por los nazis.

La contribución de la mujer judía en general a la supervivencia de su familia y su comunidad parece ser primordial.

Las mujeres judías no solamente tuvieron que salir de la esfera privada de la casa a la esfera pública de la comunidad sino también tuvieron que luchar por su vida y las vidas de sus familiares. Además, a pesar de los grandes peligros existentes, las mujeres judías jugaron un rol importante en los esfuerzos para conectar al gueto con el mundo exterior incluso contrabandeando víveres y participando en los diferentes movimientos de resistencia.

El rescate durante el Holocausto, que es el tema elegido por la ONU este año, fue la historia de una pequeña minoría de personas; las investigaciones sugieren que más mujeres que hombres estuvieron involucradas en el rescate de los judíos, quizá por un mayor nivel de empatía hacia el cruel destino de éstos.

Cuando los judíos tocaban puertas para pedir ayuda, los observadores tuvieron que decidir de modo inmediato si apoyar o no. En general la decisión estaba basada en un instintivo gesto humano que quizá después se transformó en una decisión de tipo moral.

En algunos casos, quienes rescataron ofrecieron mayor apoyo a medida que pasaba el tiempo, hubo casos que de brindar protección inmediata por algunos días, la ayuda se prolongó por meses, años e incluso hasta el término de la guerra. El riesgo fue enorme y variaba según el país. En Europa del este los rescatadores arriesgaban no solamente sus propias vidas sino las de sus familiares; en Europa occidental el castigo nazi fue un poco menos severo aunque algunos de los rescatadores fueron enviados a campos de concentración donde murieron.

Pero tanto, rescatadores como rescatados vivieron siempre con el temor de ser descubiertos y, por ello, todos tuvieron que mantener un modo de vida alterno a las normas aceptadas de la sociedades donde vivían; la mayoría de los rescatadores eran gente común y corriente que igual actuaban con determinadas políticas ideológicas o religiosas, o eran gente simple conmovida por el cruel destino de los otros.

El apoyo podría ser tan solo en abastecer algo de comida o conducirlos con personas que podían ofrecer resguardo, solamente unos cuantos tomaron responsabilidad total de la sobrevivencia de los judíos y ellos son los que han sido reconocidos por el Estado de como los Justos entre las Naciones.

El pueblo judío, a través del Instituto Yad Vashem, centro mundial para la investigación, documentación y enseñanza del Holocausto, se empeña en realizar la labor de documentación puntual de todos los casos excepcionales. Hasta hoy en día cerca de 20 mil personas cristianos y musulmanes de varias nacionalidades recibieron la medalla y el título de Justos entre las Naciones, aunque es muy probable que este número sea mayor.

Una categoría especial entre los justos, son aquellos muy pocos diplomáticos que eligieron apoyar a los judíos solamente por el hecho de ser judíos; en todos los casos reconocidos, dichos diplomáticos actuaron desafiando las políticas de sus gobiernos y las órdenes de sus superiores, conscientes del precio personal que tuvieron que pagar por sus decisiones que fueron en contra de políticas oficiales insensibles.

Así es el caso de Raoul Wallenberg, diplomático en la delegación sueca en Budapest, del cónsul japonés Sugihara y el representante holandés (…) en Kunas, Lituania, el cónsul portugués Aristides de Sousa Mendes en Burdeos, el embajador brasileño Luis de Souza Dantas, el cónsul Chino Feng Shan Ho, en Viena y el recientemente reconocido como justo, el cónsul de Ecuador Manuel Antonio Muñoz Borrero.

El 27 de enero es también la fecha establecida en México para conmemorar al embajador Gilberto Bosques. Gilberto Bosques, un hombre valiente y con un coraje extraordinario también fue uno de los muy pocos diplomáticos que no se mostraron indiferentes hacia el destino de los perseguidos por los fascistas y por los nazis.

Afortunadamente para las personas que logró salvar, Bosques actuó bajo el consentimiento del Gobierno Mexicano que decidió rescatar a refugiados políticos sin distinciones religiosas, entre ellos a judíos.

Los judíos que llegaron a México gracias a las visas de Bosques fueron aceptados en igual medida que los demás, de hecho el gran drama para los judíos en los tiempos en que la única opción de supervivencia era el abandono del continente europeo, era que la migratoria fue recientemente restrictiva y como judíos no fueron considerados exiliados políticos. Quienes gozaron de la opción de salvataje, su suerte fue determinada por su militancia y, claro está, su condición judía no fue objeto de discriminación.

El gran papel libertario de México se vio entonces fundamentalmente ejemplificado en la apertura de puertas al exilio español, de ahí que las políticas mexicanas en comparación con las de la mayoría de otros países, aunque no fue de una apertura hacia los judíos, sí permitieron en momentos dados el ingreso de pequeños grupos de personas de origen judío.

La memoria del Holocausto y su estudio sistemático y riguroso se hacen cada vez más imperiosos en la medida en la que nos alejamos de los acontecimientos y la memoria se construye como narrativa.
Aprender de la historia significa para cada cultura, pueblo o nación, que el gran desafío no es matizar u ocultar el pasado sino modificarlo con un compromiso con el presente, con la acción solidaria, con la tolerancia, con la sensibilidad hacia el otro necesitado de apoyo.

e ahí la importancia de la enseñanza de este acontecimiento histórico como un evento singular que tiene significados universales y la necesidad de combatir sistemáticamente el antisemitismo en todas sus manifestaciones, así como ciertamente todos los tipos de racismo, discriminación, xenofobia y todo genocidio dirigido específicamente en contra de un determinado grupo político, étnico u otro.

La designación del 27 de enero como Día Internacional del Holocausto es una contribución de suma importancia de las Naciones Unidas a este esfuerzo.

Muchas gracias.

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