Diario Judío México - Una vez más presenciamos un espectáculo teatral con la temática del antisemitismo que en los últimos tiempos prolifera en nuestros escenarios tras el interés de diferentes productores. Por tercera ocasión se lleva a escena en esta ciudad El violinista en el tejado.

En el Foro Cultural Chapultepec, con la producción de Yosi Bernstein, Mónica Díaz y Rubén Peralta, se estrenó el sábado pasado con la música de Jerry Bock, el libreto de Joseph Stein y la dirección y coreografía de la producción original en Nueva York de Jerome Robbins.

El musical se presentó por primera vez en México en 1965 (un año después de su estreno en Brodway), protagonizado por Manolo Fábregas en el teatro que actualmente lleva su nombre. En 2005 Ocesa también lo llevó a escena con Pedro Armendáriz a la cabeza del reparto en el Teatro Telmex.

El musical que actualmente inicia temporada, y que comparte actores que estuvieron en el montaje de 2005, está protagonizado por el joven tenor mexicano Manuel Gorka interpretando el papel del lechero, padre de cinco hijas, y tuvo una breve temporada anteriormente con otro cantante en el Teatro Nextel de Parque Interlomas.

El violinista en el tejado aborda la historia de una comunidad judía a principios del siglo XX en la Rusia zarista, la cual vive en un contexto de pobreza y persecución, pero, eso sí, mucha tradición. El protagonista intenta someter a sus hijas al sistema de la casamentera acostumbrado en su comunidad, para llevarlas al matrimonio. La obra refleja cómo ellas, una a una, toman sus propias decisiones a pesar de la oposición social y eligen con quién compartirán su vida. La mayor elige a un sastre y la siguiente a un revolucionario. El buen padre termina cediendo a estas elecciones. Pero la decisión que se niega a aceptar rotundamente es la del de su tercera hija por un joven que no es judío y con el cual le prohíbe casarse. La fidelidad a la comunidad judía es la fidelidad. A pesar de eso ella lo hace y sufre las consecuencias de su decisión.

A lo largo de la historia, el musical realza las tradiciones judías: las formas de baile, el rito de la boda, los saludos y, sin fallo, la persecución. La dirección de esta puesta en escena está a cargo de Ricardo Díaz, que si bien resuelve el trazo escénico básico, la calidad de las actuaciones, a pesar de sus excelentes voces, deja mucho que desear. La insistencia de disfrazar a jóvenes haciendo papeles de personas mayores o ancianos, vuelve falsa la historia que se alarga en el primer actor por querer presentar extensivamente a la comunidad, sus tradiciones y sus integrantes. Entre los actores se encuentran Mónica Díaz, Lorena Vignau, Lenny Zundel, María José Brunet, Arturo Echeverría, Lorenzo Pérez, Rebeca Irabién, Karina Luna y Rodrigo Sáinz, entre otros.

El violinista en el tejado está basada en varias historias escritas por Sholem Aleijem (pseudónimo de Sholom Rabinowitz, 1859-1916). En 1961 Larry Bock, Sheldon Harnick y Joseph Stein hicieron la adaptación a teatro, y en 1964 fue producida por Harold Prince, logrando un éxito rotundo en los escenarios de Broadway. La historia se dio a conocer mundialmente siete años más tarde, cuando Norman Jewison realizó la versión fílmica.

El violinista en el tejado resalta valores como el familiar, la solidaridad, las dificultades frente a los cambios políticos y sociales, la fe y, sobre todo, enaltece la tradición judía.

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