Tras seis años de ser restaurada, la Sinagoga Histórica Justo Sierra busca expandir sus actividades para dar a conocer la riqueza de la comunidad judía instalada en desde 1922, mediante la continuidad de sus recorridos, próximas exposiciones y otras actividades culturales.

Se trata de la sinagoga más importante de México, cuyo nombre oficial es Nidje Israel; la única donde pueden entrar personas que no son judías y que fue sometida a procesos de restauración en sus murales e inmobiliario, al estar en abandono durante al menos 13 años.

Fue a través de un proyecto de la comunidad Ashkenazi, que instauró el comité de restauración, como se nombró presidente al señor Bernardo Waiss, con donativos por parte de la comunidad, entre ellos el periodista Jacobo Zabludovsky (1928- 2015).

“La intervención —comentó Mónica Unikel, directora de la Sinagoga— se logró en 2008 al obtener los fondos suficientes para la intervención, que duró un año y en la que se intervinieron los muros y el mural Jardín del edén”.

En un recorrido por el inmueble, Unikel destacó la intervención al techo, que tenía salitre y humedad, al igual que detalles de pintura en las paredes y columnas del edificio, así como el candil, compuesto por 500 piezas y ensamblado con algunas piezas hechas a base de moldes.

Asimismo, los pisos se repararon con duela y linóleo, al mismo tiempo se restauraron los pisos de los patios también, mientras que se tallaron las maderas de la bimá, que es el estrado desde el cual se lee la Torá, lo mismo que pasó con el armario que la resguarda.

No todo el inmueble de Justo Sierra ha sido intervenido, pues el edificio de la entrada también necesita intervención de resanado, aunque en palabras de Unikel, sólo se piensa dar algún tipo de mantenimiento a las escaleras e iluminación.

En este edificio se encuentra el área administrativa en la planta baja, mientras que en los dos pisos siguientes hay un espacio que aloja lo que se llama Estudio 71, en el cual se exhiben los resultados de residencias artísticas que han hecho algunos artistas en el espacio y que actualmente se encuentran en exhibición.

PROYECTOS EN 2016. El templo abrió sus puertas en 1941, cuando la comunidad establecida en decidió adoptar el edificio número 71 de la calle Justo Sierra y a partir de ahí comenzaron a usarse para bodas y otros de orden religioso.

Sin embargo, el público interesado puede hacer recorridos por el lugar de domingo a viernes de 10:00 a 17:00 horas, con un costo de 40 pesos y si desea un paseo por el barrio para conocer la historia de la comunidad asentada ahí, la cuota es de 150 pesos.

Unikel destaca que este año hay muchos proyectos en puerta, para atraer al público y dar una visión más amplia de la comunidad judía, específicamente en la ciudad de México; algunas dentro del Festival del Centro Histórico de la Ciudad de México.

El 17 de marzo se inaugurará la exposición El arte de lo oculto, donde la artista Anette Pier interviene artesanías mexicanas a fin de explicar la Cábala, mientras que los días 13 y 27 de marzo se darán visitas dramatizadas para mostrar la situación de los judíos emigrantes.

También, para septiembre se pretende inaugurar una muestra sobre la multiculturalidad del barrio en el que se asienta la sinagoga, así como establecer un centro de consulta sobre todo lo que se ha escrito sobre los judíos en México.

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