Diario Judío México -

He conocido a Darío Teitelbaum desde 1998 en que fue el coordinador del Shnat Hajshará en el que participe. Pasó el tiempo y pasó a ser mi jefe, cuando trabajé para Hashomer Hatzair y finalmente un amigo.

Gracias a una beca de la Universidad Hebrea de Jerusalén, me encuentro en participando en el programa de un año para educadores judíos del Centro Melton de la propia Universidad. También pude estar de cerca con los participantes de Hashomer Hatzair Latinoamérica en el Shnat Hajshará de este año.

Darío me comunicó que estaba enfermo de insuficiencia renal terminal y con un sólo riñon. No podría acompañar a los madrijim de Shnat Hajshará al viaje a Polonia. Era una información difícil e implicaba muchos cambios, pero tampoco una información que se podía difundir. Aún así quedaba el apoyo moral incondicional.

Para quien no lo conoce, Darío, de 49 años, padre de Vardit (27), Dana (23) y la pequeña Tair (7), pareja de Ana,es javer del Kibutz Gvulot, hombre del Neguev y del Movimiento Kibutziano, de los pioneros de Hashomer Hatzair en el mundo. Nació en , hizo aliá a a fines de los años ’70. Le extirparon un riñón a los 17 años. Se alistó como voluntario en el Ejército de y se incorporó al Kibutz Gvulot. Desde hace 30 años se ocupa de educación no formal desempeñando numerosas funciones en y en el exterior.

Actualmente dirige el Movimiento Juvenil Hashomer Hatzair en América Latina, actúa como Director Educativo de “Beit ”, que recibe año con año a los estudiantes de las escuelas judías en los viajes de tercero de secundaria y a múltiples grupos de Shnat Hajshará, Marcha de la vida y otros programas de la comunidad judía de e interviene en proyectos de la Agencia Judía (Shutfut 2000, Majón Lemadrijim, etc.).

Algunas personas allegadas al movimiento recibimos una carta oficial con los datos para la recaudación de fondos ya que la situación se tornaba aún más difícil En esta etapa de la enfermedad, sólo un transplante urgente salvará su vida y le brindará una solución a largo plazo Para el transplante es necesario recaudar 200.000 dólares. El Kibutz Gvulot, que desarrolla una red de garantía mutua para sus miembros, se movilizó para ayudarlo y también a su familia. Cada quien hizo lo posible para ayudarlo. En mi caso, lejos de casa, armé un evento de facebook para avisarles a todos mis amigos que la campaña de recaudación de fondos había comenzado. Como ahora estas redes sociales permiten, armé un evento e invité a alrededor de cien personas.

Al día siguiente, para mi sorpresa, me di cuenta de que había más de quinientos invitados y que había ya peticiones de varios países y varios individuos de ayudar de múltiples maneras. Cada grupo de exbogrim de Hashomer Hatzair se comenzaron a movilizar y hubo que traducir toda la página a inglés. En cuestión de algunos días en cada uno de los países ya había cuentas para donar y cientos de muestras de cariño, además de tener que abrir una cuenta de Pay Pal para los que quisieran donar en distintas partes del mundo y sólo contaran con tarjeta de crédito.

Mucha de la gente conoció a Darío, pero muchas otras simplemente se adhirieron a la colecta porque sabían que en este tipo de circunstancias, no se piensa dos veces y entendemos que estamos ahí para cuando el otro nos necesite. Simplemente estoy maravillado de la respuesta de la gente que, con ayuda de las redes sociales puede organizarse más rápidamente, pero que sin embargo entiende los principios con los cuales fue educado, también en los movimientos juveniles como Hashomer Hatzair, pero también en las tradiciones humanistas de la humanidad como la judía. Y no sólo se trata de dinero, sino de lo más esencial y humano de nuestras propias fuentes. Alguien que alguna vez fue mi janij escribió en el muro del evento: “No puedo apoyar monetariamente la causa pero apoyo moralmente.”

Mientras escribo estas líneas en el evento en la red social hay más de 2500 invitados y miles de notas de apoyo a un evento que nos hace recordar que ya desde que se adaptaron los diez mandamientos de Hashomer Hatzair de los de los Scouts, el quinto decía: “El Shomer es amigo y ayuda a su prójimo”, la versión del movimiento del clásico talmúdico “Quien salva una vida, salva al mundo entero”.

Un trasplante de riñón urgente salvará la vida de Darío y permitirá salvaguardar la integridad de su familia.

Toda donación será bienvenida como así también la movilización de más personas.

En la campaña de recolección de fondos se está canalizando a través de Hashomer Hatzair y la Organización Sionista Sefaradí. La cuenta para realizar donaciones es la siguiente:

Para cualquier duda comunicarse a los telefonos:
04455-3036-7702 (Ezequiel Kowal).
04455-2919-8452 (Abraham Cazes).

Agradecemos de antemano su colaboración.