Diario Judío México - victor-babaniVíctor Babani llegó a el 23 de diciembre de 1913 a la edad de 21 años con un bagage de sueños por alcanzar el éxito.

Después de 28 años y ante la necesidad de que la comunidad sefaradi contara con su propio templo, un dia de Kipur en las instalaciones de una iglesia protestante ubicada en las calles de Gante en el centro de la ciudad, y donde se realizaban las fiestas mayores, por sugerencia del señor Isaac Capon se empezó a considerar seriamente este proyecto.

Víctor Babani vió la oportunidad y promovió la construcción del Templo. Se sometió a concurso la construcción y resultó ganadora la idea de Víctor Babani quien con el Arq. Francisco Cánovas, cristalizaron la imagen y concepto del Templo Rabi Yehuda Halevi. Cabe mencionar que el Templo Rabi Yehuda Halevy o Templo de Monterrey, como se le llamó popularmente, es copia fiel del templo judío de una pequeña comunidad asentada a las orillas del Danubio llamada Vidin, que pertenece a Bulgaria y que fuera tierra de Don Víctor Babani. Entre los sueños de juventud se había propuesto algún día hacer un templo y por fin se daba la oportunidad. La construcción duró un año y tuvo un costo de $ 300,000.00 pesos de aquellos años. Don Víctor tomó la tarea de manera decidida e incluso financió parte de la construcción para evitar la suspensión de trabajos que retrasaran su sueño. Las reuniones del comité de construcción que presidía Don Víctor Babani, se llevaban a cabo en casa de los señores Palacci y no pocas de estas reuniones terminaban en amargas discusiones por la diferencia de opiniones sobre imagen, terminados y concepto. En un arranque de coraje don Víctor Babani asumió el compromiso de la construcción hasta concluirlo. Ningún obstáculo, ni siquiera económico, podría impedir que se alcanzara el éxito.

En 1942 se fundó el templo con la presencia de las autoridades comunitarias, el gobierno español en el exilio, personalidades y correligionarios. Durante este evento se dio lectura a un discurso escrito por el mismo Víctor Babani donde destacaba una oración de profundo valor judío: “Mientras estemos dispersos a las orillas de todos los ríos del mundo, sea en el Sena o sea en el Mississipi, no olvidaremos que tenemos nuestro pensamiento puesto en Jerusalem y se borre nuestro recuerdo de la tierra, si te olvidamos Oh Jerusalem!”. No es difícil entender que Víctor Babani con su carácter, ímpetu y sus ideas renovadoras captara la atención de toda la comunidad. De esta manera, para 1948, fue electo presidente de la comunidad cambiando el nombre de La Fraternidad y convirtiéndose en Comunidad Sefaradi, nombre que prevalece hasta la actualidad. Nuestro templo es un centro espiritual y social que ha dado cobijo a una comunidad a lo largo de los años y del ciclo de vida judío. Concluida la tarea de contar con un templo, Don Víctor Babani vio la oportunidad de dotar a la comunidad con un colegio donde la excelencia académica fuera el signo característico. Así inicia otro proyecto que se convertiría en las Calles de Mayorazgo en el Colegio Hebreo Sefaradi y nuevamente el Ing. Cánovas fue el responsable de su construcción. El primer año fue gratuito incluido desayuno y servicio de camión, había que convencer a los padres de familia que la institución y su profesorado contaban con la capacidad de educar a sus hijos en un marco de respeto y cariño por los valores judíomexicanos. Inspirado en la marcha de la Legión Francesa, donde se unió a sus filas por 3 años, creó el himno del Colegio Hebreo Sefaradi. Asi, la actividad febril, los sueños de juventud y la audacia, lograron que Don Víctor Babani, dotara a la Comunidad Sefaradí de instituciones sólidas y permanentes.

Historia de la Comunidad Sefaradí de México

En el area industrial fue también un gran innovador. En el año de 1952, a los 62 años de edad establece una primera fábrica de estufa con el propósito de producir estufas de petróleo domésticas.

En el de los años 50’s, los negocios de comida usaban equipos improvisados o domésticos y una gran parte usaba leña carbón o petróleo. SanSon® fabricaba estufas de petróleo donde cocinaba y todo el continente americano.

En aquellos tiempos los restaurantes cocinaban con estufas domésticas y aún no percibían la necesitad de profesionalizarse. La visión del empresario ante la modernidad lo llevó a producir una estufa industrial de gas, misma que no pudo vender y tuvo que colocarla en un restaurante a consignación. SanSon®, introdujo los primeros equipos hechos en para uso en cocinas industriales. “Fuimos los primeros en ofrecer al mercado estufas con quemadores de alto poder calorífico prácticamente indestructibles”.

El crecimiento de las ciudades obligó a SanSon® a fabricar el primer freidor de inmersión. En ese tiempo la tradición restaurantera ignoraba el uso de estos freidores que hoy son de uso común. Víctor Babani no abandonó su labor creativa y se dedicó a resolver las necesidades de los restaurantes pequeños que destinaban poco espacio a la cocina, para ello ideó la primer estufa modular, por lo que en los años 60’s SanSon® lanza la primer estufa modular del mundo, estufa que se convirtió en la de más venta hasta la fecha. El atractivo funcional y estético de este producto provocó una revolución en la industria, por lo que le llamó: ‘Estufa Maestra’.

Durante los 60’s SanSon® crea y patenta el primer horno de convección hecho en . Por vez primera se pueden hornear 5 charolas al mismo tiempo con uniformidad y al costo más bajo; SanSon® es el pionero en aplicar el uso de los rayos infrarrojos a la cocina, de esa manera surgen las salamandras, los rosticeros para pollos y crea el asador de carne giratorio usando el rayo infrarrojo que coce a muy altas temperaturas, lo que llamó ‘doneraki’, termino que se usa en todo el país y que fue bautizado por el fundador de SanSon® Don Víctor Babani.