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Diario Judío México - El 9 de agosto, 2016 el Presidente ruso Vladimir Putin y el Presidente turco Recep Tayyip Erdogan se reunieron por primera vez en San Petersburgo, por ahora, desde el derribo del caza bombardero ruso en noviembre, 2015. Sin embargo, a pesar de la intención de los dos líderes de proceder rápidamente hacia una normalización económica y política, las diferencias de puntos de vista sobre los principales temas tales como la solución de la crisis en Siria siguen siendo numerosas. Andrey Kortunov, director ejecutivo del grupo pensante pro-Kremlin, Consejo Ruso para Asuntos Internacionales (CRAI), indicó que el encuentro entre los dos líderes fue en gran medida una improvisación. “Creo que no es tan fácil superar los conflictos entre Turquía y Rusia sobre el tema de Siria. Incluso si las posturas se acercaran aun más – lo más probable es que el acercamiento en esa pista estuviese muy limitado”, dijo Kortunov.[1]

A continuación se presenta un resumen de las reacciones en la prensa rusa a la reunión Erdogan-Putin:

El Presidente turco Recep Tayyip Erdogan, escribiendo la palabra “disculpas” repetidamente en la pizarra, antes de ser admitido a una reunión con el Presidente ruso Vladimir Putin (Fuente: Sputniknews.com 9 de agosto, 2016)

Columnista de Kommersant: Esto es a mucho entender un acercamiento ‘coaccionado’

En un artículo titulado “Por qué es difícil para Rusia y Turquía convertirse en socios estratégicos” el columnista de Kommersant Maxim Usim analizó el estado actual de la rivalidad y los desacuerdos ruso-turcos.[2] Usim escribió que el primero y más importante desacuerdo se refiere a las posturas diametralmente opuestas sobre el tema sirio – Rusia está a favor de mantener a Assad en el poder, Turquía lo quiere fuera del poder. Turquía no ha cesado en su apoyo a la oposición siria, que trata de irrumpir en Alepo y que se encuentra bajo fuego ruso en este mismo momento.

El segundo problema es el que plantean los kurdos: para Erdogan, los kurdos sirios son adversarios, separatistas y aliados al PKK. Para Moscú, los kurdos sirios son aliados potenciales. El tercer problema es el conflicto en Nagorno-Karabaj: Turquía apoya a Azerbaiyán, mientras que Rusia apoya a Armenia, su aliado en la Organización del Tratado de Seguridad Colectivo. El cuarto problema es la influencia turca en las antiguas repúblicas soviéticas cuya población es de origen turco (Uzbekistán, Kazajstán, Kirguistán y Turkmenistán) – Ankara y Moscú son competencias geopolíticas en esas áreas. El quinto problema es que varios grupos anti-rusos – los cáucasos del norte, los tártaros de Crimea y otros operan en Turquía. Si Erdogan quiere contenerlos ante petición de Moscú, este se encontrará con una oposición muy seria en casa. El sexto problema es la prevaleciente falta de confianza entre Ankara y Moscú: Moscú no se olvidó del anuncio que dieron las autoridades turcas tras el derribo del caza bombardero ruso. Y finalmente – esto es de muchas maneras un acercamiento “coaccionado”: Occidente actúa con mucha reserva hacia Moscú y Ankara y por lo tanto Moscú y Ankara están tratando de romper el aislamiento, mientras no existe ninguna garantía de que en caso las relaciones turcas con Europa y los Estados Unidos se normalicen, Turquía continuará tratando de perseguir el carril de Moscú. Sin embargo, considerando que los dos países estuvieron al borde de un conflicto militar hace más de medio año, las conversaciones representan un enorme progreso y proveen esperanza de que las partes trataran de resolver algunos de los problemas enumerados anteriormente.

La misma opinión es compartida por Sergey Zheleznyak, vice-portavoz del Duma. Al comentar sobre la reunión Putin-Erdogan, el vice-portavoz enumeró los siguientes temas como “problemas complicados” que necesitan ser resueltos en las relaciones mutuas Rusia-Turquía: la cuestión kurda, bloquear el tráfico ilícito de armas y productos derivados del petróleo a través de la frontera turco-siria y el destino de los terroristas que aún residen en territorio turco. Luego agregó: “Si no se resuelven estos temas fundamentales de seguridad internacional y sin una sociedad a largo plazo con nuestro país Turquía se enfrentará a graves dificultades a fin de poseer un desarrollo pacífico y estable en el mundo moderno”.[3]

Experto ruso sobre el tema del Medio Oriente: ‘La fuerza aérea rusa en Alepo no le queda mucho tiempo antes que Ankara resuma la ayuda a los grupos terroristas islámicos’

Según varios comentaristas rusos, estas diferencias de políticas y puntos de vista entre Rusia y Turquía hacen de Erdogan un socio poco fiable en la solución de la crisis en Siria. El destacado experto ruso sobre el tema del Medio Oriente y presidente del Instituto para Estudios del Medio Oriente con sede en Moscú, Evgenii Satanovski escribió en su artículo de análisis sobre las futuras relaciones Rusia-Turquía: “La Turquía contemporánea será un país donde Erdogan gobernara a manera personal [Satanovski utiliza el término que utilizo para describir la era de Stalin en la URSS] durante su presidencia. Turquía sólo preservará formalmente las instituciones democráticas y un parlamento, seguirá siendo parte de la OTAN, pero no reaccionara a las críticas de los aliados occidentales sobre la destrucción inadmisible de los derechos humanos. Es difícil saber cuándo considera Erdogan que se obtiene el control total sobre las fuerzas de seguridad y le propina un golpe a Siria – pero esto no va a tomar mucho tiempo. Por lo tanto, la fuerza aérea rusa en Alepo no le queda mucho tiempo antes de que Ankara reanude la ayuda militar y técnica a los grupos terroristas islamistas en ese territorio”.[4]

Igor Korotchenko, director del Centro Ruso de Análisis para el Comercio Mundial de Armas y candidato al parlamento del Partido Nacionalista Rodina (Patria) dijo en una entrevista a RIA que a fin de llegar a la plena normalización de relaciones con Moscú, Turquía tiene que bloquear la frontera turca-siria y negar el contrabando de armas, comenzar a combatir al EIIS en el terreno e interceptar la ayuda financiera dirigida al EIIS. Korotchenko también dijo que Turquía debe reconocer oficialmente a Assad como la única autoridad legítima en Siria. “Si todo esto es llevado a cabo, nos convenceremos de que Turquía ha corregido seriamente su política exterior. Por el momento, los anuncios de Erdogan hechos en Rusia son sólo palabras. Este tiene que confirmar sus palabras con hechos verídicos”, dijo Korotchenko.[5]

Columnista de Vzglyad: ‘Erdogan, les guste o no, es uno de los líderes independientes’

A pesar de las diferencias en sus puntos de vista entre los dos líderes, Petr Akópov, columnista del diario ruso en la red Vzglyad, escribió que Erdogan y Putin encajan uno al otro. Akópov evaluó que “Erdogan no es ni amigo ni enemigo de Rusia – es un gobernante independiente, que no teme tomar decisiones y tiene el apoyo de su pueblo. Y esto es exactamente lo que le hace ser un socio importante e interesante para Putin”. El autor continúa: “La mayoría de los jefes de estado extranjeros, con quienes Putin se reúne no son igual – ni intelectualmente ni en fuerza de voluntad, sino en términos de sus roles y funciones. Esos jefes de estados no son más que gerentes contratados por las élites – algunos poseen más poderes, otros – menos. Ningún líder occidental es capaz de tomar una decisión – por sí mismo – sobre los temas que realmente importan. Por otra parte, ninguno de ellos piensa en términos de décadas a largo plazo, considera las lecciones del pasado y posee una clara imagen del futuro de su propio país… Erdogan, les guste o no, es uno de los líderes independientes. Teniendo en consideración el peso de Turquía en el mundo y especialmente en el Medio Oriente, esto lo hace ser una figura muy importante, con quien [Putin] puede hablar seriamente”. El autor añade: “Erdogan no se irá de la OTAN y no entrará en la Organización de Cooperación Shanghái, pero el mero vector de su gobierno disminuirá la influencia de los atlanticistas en Turquía y acercará más a [Turquía] de Rusia, China e Irán… Erdogan no tiene otra alternativa que fortalecer las relaciones Rusia-Turquía. No porque le encanta mucho Rusia o Putin sino porque Turquía requiere de independencia y estabilidad, teniendo en cuenta que Turquía desea ser un estado en el que las figuras nacionales, que profesan la misma fe que la mayoría del pueblo, gobiernen en lugar de occidentalizar a las élites ajenas al pueblo. Este es exactamente el camino de Erdogan – y esta es la apuesta principal de Putin en trabajar con él, porque el propio Putin sigue el mismo camino de independencia geopolítica y de civilización”.[6]

Georgi Bovt, columnista del portal de noticias ruso Gazeta.ru, escribió en un artículo titulado “Un Juego a Largo Plazo” de que Turquía tal vez sea un socio político útil para Rusia, ya que Moscú necesita diversificar sus aliados en el Medio Oriente. Luego agregó que Moscú puede aprovecharse del empeoramiento en las relaciones de Turquía con la UE y los Estados Unidos para beneficio propio. Bovt escribió: “Necesitamos reconocer que las principales amenazas estratégicas a largo plazo hacia Rusia no se derivan de Europa, aun si cuatro regimientos de la OTAN son desplegadas allí en los antiguos países del Pacto de Varsovia. Las amenazas no emanan del ‘maldito’ Estados Unidos con su Departamento de Estado y la CIA, incluso si no existe una fuerte retórica político-militar, fraguada por nuestros antiguos hermanos del pacto de Varsovia”. Las principales amenazas estratégicas a largo plazo se derivan de la incineración y desintegración del Medio Oriente, que alimenta al islamismo terrorista y las amenazas se engendran desde China, a pesar de nuestros propios pontificados sobre el “girar hacia el Oriente”. Rusia puede utilizar las nuevas oportunidades respecto a Ankara, teniendo en cuenta que Rusia necesita diversificar sus actitudes y relaciones en el Oriente y evitar la excesiva dependencia de China”.[7]

Teorías de conspiración – Col-Gen (RET) Ivashov: ‘El deseo de los [Estados Unidos] de empujar a Rusia hacia un conflicto militar con Europa, [y] Turquía’

Entre las reacciones a la reunión Putin-Erdogan, el diario popular pro-Kremlin Komsomolskaya Pravda publicó una extensa entrevista de su corresponsal del ejercito coronel (retirado) Viktor Baranez con el coronel general (retirado) Leonid Ivashov, ex comandante de la Dirección General Internacional de Cooperación de la MOD en Rusia y profesor de la Universidad Estatal de Moscú en el área Diplomática.

Ivashov explicó que Occidente tenía una estrategia clara hacia el Medio Oriente, que eventualmente fracasó y puso a Erdogan en las manos de Moscú: “Al principio, las finanzas y la petro capital estadounidense desencadenó la tragedia geopolítica en el Medio Oriente con el propósito de someter a Europa y Asia a la dependencia del petróleo del Medio Oriente, el cual está controlado por las compañías norteamericanas y satélites tales como Arabia Saudita o Qatar. El rol preparado del propio Medio Oriente iba a ser una ‘región de caos’ y la fuente de terrorismo que esparció la desestabilización de Europa, Asia y Rusia. Por esa razón estos han necesitado destruir a los regímenes firmemente conectados con Rusia, China y Europa. Me refiero a Irak, Libia, Siria y al Egipto de Mubarak, que trató de liberarse a sí mismo de la ‘custodia’ estadounidense. También me refiero a Irán que fue ganando poder geopolítico y le hace frente a la política estadounidense y de en la región”. Ivashov luego agregó que Erdogan seguía la política estadounidense en la región hasta que entendió que los Estados Unidos le trataban igual que algún material “gastado” mientras que los Estados Unidos – por si acaso – apoyaban calladamente a su rival Fethullah Gullen, un líder opositor militar y religioso. Ivashov mencionó que al mismo momento de que Erdogan comenzara a pensar en re-acercarse a Rusia, disculpándose por el derribo del caza bombardero, un ataque terrorista ocurrió en el aeropuerto de Estambul, que no pudo haber sido ejecutado por los kurdos o el EIIS por razones políticas. Ivashov llegó a la conclusión de que ese fue el primer disparo que anunciaba el intento de golpe de estado, que siguió a la firme decisión de Erdogan de volver a enganchar a Rusia. “Erdogan entiende quién estaba detrás del golpe de estado y que Rusia era el único lugar verdadero en el cual este podía refugiarse… Toda la idea detrás del tumulto en el Medio Oriente, incluyendo a Turquía, es el deseo [estadounidense] de empujar a Rusia hacia un conflicto militar con Europa, Turquía y al que sea con el fin de detener la resurrección de Rusia, recuperar el control de Eurasia, eliminar los competidores económicos y detener el avance de china”, concluyó Ivashov.[8]

[1] Ria.ru 9 de agosto, 2016.

[2] Kommersant.ru 9 de agosto, 2016.

[3] Ria.ru 9 de agosto, 2016.

[4] Vz.ru 9 de agosto, 2016.

[5] Ria.ru 9 de agosto, 2016.

[6] Vz.ru 9 de agosto, 2016.

[7] Gazeta.ru 8 de agosto, 2016.

[8] Kp.ru 8 de agosto, 2016.

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