• El filme El espejo del arte del mexicano Pablo Jato crítica severamente los cánones del arte contemporáneo y su comercialización
  • No pretendemos decir qué es o no es arte, pero sí hablar de las incongruencias que mueven al mundo del arte y que tristemente lo reducen a un negocio: Pablo Jato
  • La película plantea temas complejos sobre el mercado y el dinero que no están nada alejados del mundo del : Nelson Carro

CINETECA NACIONAL. DOCUMENTAL ESPEJO DEL ARTE

Diario Judío México -  

La historia siempre ha dado pruebas de que el arte es esencial en la vida de toda cultura y que éste ha sido un eco de los tiempos, un reflejo de lo que acontece en la sociedad. Por ello, cuando el mundo del arte actual parece no reflejar en nada las preocupaciones de esa sociedad y estar más bien regido por las reglas del mercado, surgen preguntas, críticas, señalamientos como los que contiene El espejo del arte (2014).

¿Qué es el arte? ¿Existen falsos artistas?, ¿Alguien entiende el arte contemporáneo? Estas son algunas de las preguntas que el director mexicano Pablo Jato plantea a muchas personas involucradas directamente con el mercado de obras de arte en esta película que durante dos meses formará parte de la cartelera de la Cineteca Nacional, a partir del 15 de mayo, en la Sala 8, Hermano Rodríguez

El espejo del arte se construye como una serie de entrevistas con galeristas, directores de importantes museos, críticos, curadores, coleccionistas y propios artistas, todos interrogados por Pablo Jato acerca de por qué pareciera que actualmente el dinero y las reglas del mercado se encuentran muy por encima del interés cultural y artístico.

Presentado datos interesantes —como el hecho de que el mercado del arte contemporáneo mueve en el mundo 50 millones de euros al año— el documental plantea también reflexiones propias de cualquier espectador que asiste a una exposición o una feria de arte contemporáneo como la ARCO, en Madrid,

“Nos encontrábamos filmando otro proyecto durante la ARCO y vimos obras tan extrañas e incomprensibles para nosotros que comenzamos a entrevistar.”,

También presente en el evento, el Director de Difusión y Programación de la Cineteca Nacional, Nelson Carro, habló acerca de la importancia de exhibir una película como esta: “Me pareció interesante cómo el documental plantea preocupaciones generalizadas de forma tan sencilla. Temas complejos, relacionados al mercado, el dinero, todos nada alejados de lo que pasa también en la industria del . Los cuestiona y va más allá”.

Acerca del título del documental, Jato compartió que se trata de un sencillo pero claro juego de palabras: “las imágenes del documental se presentan como un espejo, porque a fin de cuentas, se trata de un reflejo de los que nosotros encontramos durante nuestra investigación. Sin embargo, no pretendemos decir qué es o no es arte, pero sí hablar de las incongruencias que mueven al mundo del arte y que tristemente lo reducen a un negocio.”

En ese tenor, la primera pregunta que planeta el filme es “¿Qué es el arte?”. Las respuestas de los entrevistados no sólo son vagas, también parecen no tener ningún consenso entre sí. Esta imprecisión en tratar de definir aquello que ocupa sus vidas, lejos de ser un conflicto filosófico más bien parece adecuarse al modo tan incongruente en el que se adquiere y distribuye el arte en los círculos más elitistas y cerrados de cada país.

Desde el costo exorbitante de muchas obras de arte, hasta la posible “fabricación de artistas” o el señalamiento de que existe una verdadera “mafia del arte” que involucra  desde instituciones artísticas hasta comerciantes de arte. Estos son los temas con los que el director confronta a directores de importantes museos, como el Museo de Arte Carrillo Gil, Museo Soumaya, Museo Universitario de Arte Contemporáneo, Country Museum of Art, Museo Reina Sofía; además de directores de famosas galerías, de Madrid, Zurich, Berlín, Sao Paolo, Tokio, Barcelona, , Colonia, Dubai, Buenos Aire, y por supuesto, Ciudad de México.

Un cuestionamiento inquietante que presenta El espejo del Arte, es si en verdad el arte contemporáneo está hablando del presente que vivimos, de muchas de las grandes problemáticas que enfrentan muchos países. Jato muestra crudas imágenes reales de conflictos alrededor del mundo, manifestaciones y protestas civiles reprimidas con violencia por policías, y enseguida como contraste muchas obras de arte contemporáneo que parecen no hablar de ninguno de esos conflictos, ni hacer referencia a ningún tiempo o realidad.

MCL

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