Diario Judío México - Muchos serbios han expresado su sorpresa por la publicación en Politikin Zabavnik, un popular semanario de Belgrado, de un artículo que, para muchos lectores, blanquea los crímenes de guerra de los colaboracionistas locales con los nazis.

El artículo se publicó el 18 de enero con el titulo ¿Quiénes eran los hombres de Ljotić?, y presenta al Cuerpo de Voluntarios Serbios, socio local del régimen Nazi durante la Segundo Guerra Mundial, bajo una luz más bien positiva.

La publicación, cuyo nombre podría traducirse como “Periodico de humor político” o “Entretenimiento político”, está dirigida a “todas las edades, de 7 a 107 años”, y se considera de consumo familiar. Fundada en 1939, disfrutó de condición de culto en todo Yugoslavia, como entretenimiento educativo de alto nivel, que proporcionaba una combinación enciclopédica de conocimientos y cultura generales, cuentos cortos, historia, ciencia, viajes y música, con la mitad de sus páginas dedicadas a historietas de calidad.

Tanto los profesionales de los medios como los lectores tienen la impresión de que la revista ha traicionado sus valores progresistas y cosmopolitas. Consideran que el artículo es un acto de sumisión final del semanario al gobierno populista serbio de extrema derecha, que ha ido rehabilitando el legado de los colaboracionistas con el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial.

Los invasores nazis y sus socios mataron a unas 140 000 personas en Serbia, y perpetraron el genocidio de más de 20 000 judíos y entre 12 000 y 20 000 gitanos romaníes.

El 20 de enero de 2019, la Asociación Independiente de Periodistas de Serbia (NUNS) y la Sociedad Independiente de Periodistas de Vojvodina (NDNV) declararon que el artículo era la “más deplorable de todas las formas de manipulación de medios: manipulación de niños”. Señalaron que la revista difunde “repugnantes alabanzas” a Dimitrije Ljotić, perpetrador del holocausto, y afirma falsamente que “condenó el pogromo de judíos”.

El revisionismo histórico se ha convertido en parte de nuestro día a día, y los fascistas, nazis y otras fuerzas traidoras y colaboracionistas dedican ingentes esfuerzos a promover falsedades históricas.

Algunos usuarios de medios sociales reaccionaron con pruebas documentales de ese periodo:

<blockquote class=”twitter-tweet” data-lang=”es”><p lang=”und” dir=”ltr”>Evo, na ovoj fotografiji se vidi pomoć Romima. Ljotićevci ih vode na streljanje <a href=”https://t.co/lP8M9rUOcD”>pic.twitter.com/lP8M9rUOcD</a></p>&mdash; Stefan Marković (@SMarkovic018) <a href=”https://twitter.com/SMarkovic018/status/1086966829745164289?ref_src=twsrc%5Etfw”>20 de enero de 2019</a></blockquote>
<script async src=”https://platform.twitter.com/widgets.js” charset=”utf-8″></script>

Stefan Marković@SMarkovic018

Replying to @SMarkovic018 @P_Zabavnik

Evo, na ovoj fotografiji se vidi pomoć Romima. Ljotićevci ih vode na streljanje

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4:41 AM – Jan 20, 2019

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Esta fotografía muestra su ayuda a los romaníes. Los hombres de Ljotić los llevan al paredón de fusilamiento.

El 21 de enero, la comunidad judía de Belgrado publicó una carta abierta al editor de Politikin Zabavnik en la que expresa su disgusto y señala hechos relativos a la Segunda Guerra Mundial.

 

Dimitrije Ljotić ERA un nazi local que organizó un ejército, el Cuerpo de Voluntarios Serbios (Serbischer SS-Freiwilligen Korps en alemán), a las órdenes de la Wehrmacht.

La ideología de este Cuerpo era idéntica a la de los nazis: exterminio de judíos, comunistas y del capitalismo occidental. El Cuerpo se hizo tristemente célebre por sus crímenes contra civiles, sobre todo judíos y gitanos romaníes, partisanos y otros miembros de la Resistencia. En octubre de 1941, las unidades de Ljotić participaron en el asesinato masivo de estudiantes conocido como la masacre de Kragujevac. Un día después de esa masacre, su filial ZBOR inauguró la mayor exhibición antisemita de Belgrado, la denominada “exhibición antimasónica”, creada para “revelar el complot judeocomunista”, mientras que la prensa a favor de Ljotić sugería que los “serbios no deberían esperar a los alemanes para comenzar el exterminio de los judíos”.

¿Por qué Politikin Zabavnik es tan importante para tanta gente?

A diferencia de los países del bloque soviético, el sector de la prensa en la Yugoslavia independiente disfrutó de un alto grado de libertad, e importaba muchos contenidos de Occidente. En la década de 1970, los editores de revistas de un amplio abanico de temas de interés general, historietas, folletines, música e incluso la literatura erótica o pornográfica se hizo autosostenible al satisfacer las demandas de una numerosa clase media.

La circulación de Politikin Zabavnik superó los 300 000 ejemplares en la “época dorada” de la revista: la década de 1970 y principios de los años 1980. Su misión era la de “construir una infraestructura cultural”, “desarrollar valores éticos” y sustentar un patriotismo yugoslavo integrador.

El semanario se publicaba en alfabeto cirílico (versión serbia) y latino (versión croata), y también en esloveno. Sus secciones históricas promovían los valores antifascistas de la Guerra de Liberación Popular, y el legado de todos los pueblos que componían la federación.

Tras la desmembramiento de Yugoslavia en la década de 1990, la mayor parte de los medios serbios adoptaron la ideología nacionalista de Slobodan Milošević. Con el tiempo, Politikin Zabavnik se adaptó a este nuevo mercado e incluyó más temas sobre historia y tradiciones exclusivamente serbias.

Algunos observadores extranjeros han adverido que la publicación promueve cada vez más el nacionalismo y los valores de la extrema derecha, pero sus reflexiones habían tenido poco eco en el público serbio hasta el escándalo actual:

Florian Bieber@fbieber

This is how politikin zabavnik illustrates story about family in Israel! Der Stürmer?

6:19 AM – Aug 14, 2016
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¡Así es como Politikin Zabavnik ilustra una historia de familia en Israel!

Esta vez, muchos usuarios de medios sociales expresaron su indignación, como el guionista de televisión Bane Raičević:

Bane Raičević@baneraicevic

Nedeljom ujutru odem u prodavnicu, kupim Carnex jetrenu paštetu i Coca Colu. U povratku kupim Politikin Zabavnik. Dodjem kući, sednem u kuhinju, jedem ‘leba, paštete i CC i čitam Politikin zabavnik. Tako mi se svidjalo. To su moje ’80-te. E to ste ukaljali, smrdljiva stoko.

1,513

1:23 PM – Jan 21, 2019
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Los domingos por la mañana iba a la tienda del barrio, compraba paté de cerdo Carnex y una Coca Cola. A la vuelta, compraba el Politikin Zabavnik. Llegaba a casa, me sentaba en la cocina, me comía el paté con pan, me bebía la Coca Cola y leía el Politikin Zabavnik. Era el lujo que me daba en mi infancia, en la década de 1980. Son los recuerdos que han conseguido ensuciar, bichos apestosos.

Otro usuario tuiteó una imagen del conocido logotipo de la revista ─el pato Donald vendiendo periódicos─, y sustituyó al personaje por él mismo tal como aparece en el cortometraje Der Fuehrer’s Face, ganador del Óscar:

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D.M@DaGrimBo

I tako se sjebao Politikin Zabavnik…

19

3:40 PM – Jan 19, 2019
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Y así es como Politikin Zabavnik se suicidó…

Una disculpa… y otro artículo

El siguiente número de la revista, publicado el 26 de enero, contenía un nuevo artículo titulado “Quiénes eran realmente los Ljotićevci”, junto a una introducción que también se publicó en la página del semanario en Facebook:

Politikin Zabavnik no ha tenido la intención de relativizar el papel de las unidades criminales de la organización ZBOR, ni el papel de Dimitrije Ljotić ni sus crímenes durante la Segunda Guerra Mundial.

Pedimos disculpas a todos los que entendieron nuestro texto de esa forma, y en particular a las comunidades judía y romaní.

Esta nueva versión era un relato más documentado sobre la naturaleza fascista del movimiento Ljotić, y hasta se acompañaba una foto, ampliamente difundida en Twitter, en la que conducían a un grupo de romaníes al paredón de fusilamiento.

NUNS y NDNV reaccionaron otra vez, afirmaron que aunque el nuevo artículo condenaba a los hombres de Ljotić, también rehabilitaba a otros traidores nacionales que colaboraron con los ocupantes nazis (esta vez, los Chetniks) y mancharon la reputación de comunistas, supuestamente con la excusa de “promocionar el ‘antiantifascismo’”.

El escándalo de Politikin Zabavnik expone la profunda polarización de la sociedad serbia, resultado de la utilización del nacionalismo como herramienta para explotar las divisiones entre los ciudadanos de pensamiento liberal y los que consideran que la identidad étnica es un factor esencial para determinar si alguien debe ser elogiado o condenado.