Diario Judío México - Nairobi— Las fuerzas del Gobierno keniano utilizaron armas químicas cuando tomaron por asalto un centro comercial de Nairobi y luego llevaron a cabo “una demolición” para cubrir la evidencia, dejando atrapados a 137 rehenes, dijo ayer el grupo que mantuvo sitiado el lugar durante 4 días.

En mensajes publicados en Twitter al–Shabab también dijo que “al no poder derrotar a los muyahidines dentro del centro comercial, el Gobierno keniano diseminó gases químicos para poner fin al asedio”.

Agregó que “para encubrir su crimen, el Gobierno keniano efectuó una demolición del recinto, enterrando evidencia y a todos los rehenes bajo los escombros”.

Manoah Esipisu, portavoz del Gobierno, negó la versión y dijo que no se utilizaron armas químicas y que la cifra oficial de fallecidos se mantiene en 61 civiles.

“Al–Shabab es conocido por hacer acusaciones descabelladas y no hay absolutamente nada de verdad en lo que dice”, afirmó Esipisu. Pero las autoridades dijeron que el saldo de muertos podría aumentar. Las estimaciones varían entre unos cuantos cuerpos a decenas de cadáveres en el interior del centro comercial.

Esipisu dijo que el complejo comercial colapsó por un incendio provocado por los atacantes de al–Shabab que hizo que se debilitara la estructura en un estacionamiento del tercer nivel, el cual se desplomó sobre el segundo y lo arrastró hacia el primero.

Agregó que se sabía de 8 civiles que quedaron entre los escombros, los cuales fueron incluidos en el conteo oficial del Gobierno. Podría haber varios terroristas también enterrados, añadió.