ha aceptado ampliar en unos 720 millones de dólares las ayudas a , según indicó el miércoles la organización que gestiona las reclamaciones en nombre de judíos que sufrieron durante el régimen nazi.

El dinero se distribuirá a más de 300 organizaciones benéficas para alojamiento y servicios de asistencia a sobrevivientes del Holocausto vulnerables y con mala salud.

“Estamos orgullosos de anunciar esta partida significativa en un momento en el que estos fondos son cruciales debido a la edad, pobreza y creciente discapacidad de nuestra menguante población de sobrevivientes”, dijo Gideon Taylor, Presidente de la Conferencia de Reclamaciones Materiales Judías contra , con sede en y también conocida como Conferencia de Reclamaciones.

“Sabemos que estos fondos suponen un apoyo crucial en estos tiempos difíciles”, añadió.

El Monumento a los judíos de Europa asesinados en Berlín, Alemania. Foto: Markus Schreiber, AP

La nueva partida es la más grande asignada para la Conferencia de Reclamaciones para prestaciones sociales en un solo año, indicó la organización en un comunicado. El grupo estima que unos 120 mil sobrevivientes pobres se benefician de los servicios financiados con ese dinero.

La Conferencia de Reclamaciones distribuyó en 2021 653 millones de dólares en prestaciones a cientos de agencias de servicios sociales en todo el mundo.

El dinero se entrega a organizaciones sociales en regiones donde vive un número significativo de sobrevivientes para garantizar prestaciones cruciales como cuidados domiciliarios, atención médica y alimentos para los sobrevivientes del Holocausto.

“Los sobrevivientes tendrán apoyo allá donde vivan, ya sean zonas golpeadas por la guerra o de conflicto, y sin importar el obstáculo”, dijo Greg Schneider, Vicepresidente ejecutivo de la Conferencia de Reclamaciones. “Ya sea ante la pandemia actual, cuestiones de inflación o amenaza de guerra, estamos comprometidos con proporcionar cuidados domiciliarios, alimentos y medicinas para sobrevivientes ancianos pobres del Holocausto”.

Un hombre camina por la puerta del campo de exterminio nazi de Sachsenhausen con la frase Arbeit macht frei (“El trabajo lo libera”) en Oranienburg, Alemania. Foto: Markus Schreiber, AP.

Desde 1952, el gobierno alemán ha pagado unos 90 mil millones de dólares a personas por el sufrimiento y la pérdida derivados la persecución nazi.

La terminó hace ya más de 76 años, de modo que los sobrevivientes del Holocausto son todos ancianos, y muchos padecen numerosos problemas de salud porque sufrieron malnutrición infantil. Además, muchos llevan vidas recluidas porque perdieron a la mayoría de su familia en la guerra y cargan con las secuelas psicológicas de haber sufrido la persecución nazi.

Muchos sobrevivientes del Holocausto se quedaron sin nada en la guerra y siguen siendo pobres en la actualidad.