El primer ministro Naftali Bennett afirmó hoy que el objetivo de Israel para la próxima década es atraer medio millón de inmigrantes judíos de Estados Unidos, Sudamérica y Francia.

“Es dudoso que haya temas más importantes para nuestro futuro y la esencia tanto de Israel como de la sociedad israelí que el tema de la judía”, expresó durante su discurso de apertura de una conferencia sobre la Semana de la y la Absorción, organizada por el portal israelí Ynet.

“Desde su fundación hasta el día de hoy, la judía dio forma al rostro de la sociedad israelí y creó un mosaico único que no se parece a ningún otro lugar del mundo”, agregó.

Bennett destacó que el tema estaba muy cerca de su corazón, siendo hijo de judíos estadounidenses que emigraron a Israel después de la Guerra de los Seis Días.

“La a Israel para mí es una experiencia que da forma a mi vida”, destacó. “Mis padres, James Bennett y Myrna, que crecieron en San Francisco y emigraron a Israel después de la Guerra de los Seis Días, al hacerlo tomaron la decisión más importante de mi vida y de mi identidad judía. A lo largo de los años llegué para entender que si mis padres no hubieran venido aquí, es dudoso que el hubiera jugado un papel tan central en mi vida”, subrayó.

Bennett enfatizó que junto con los esfuerzos para alentar la inmigración, Israel debe asegurar y fortalecer sus vínculos con la comunidad judía global y hacer todo lo posible para combatir el antisemitismo en el extranjero.

“Todos somos hermanos. El racismo y el antisemitismo proliferan en todo el mundo. Nos recuerdan que Israel es el hogar de todos los judíos. Incluso si no viven aquí, este es su hogar. Debemos fortalecer nuestra cohesión como nación y también alentar a mucha buena gente para dar el paso y vivir con nosotros aquí en Israel. En general, es bastante maravilloso vivir aquí”, afirmó.