El subcontratista está de vuelta en su país. Este miércoles pisó suelo americano después de permanecer en en donde enfrentaba una condena de 15 años de prisión por espionaje. El anuncio de su liberación, después de cinco años tras las rejas, se esparció como dinamita y acaparó la atención de medios internacionales. Con su libertad se abre un nuevo capítulo en las relaciones entre Washington y La Habana.

“Esta mañana partió de en un avión del gobierno de Estados Unidos con destino a los Estados Unidos”, confirmó la Casa Blanca en una breve nota de prensa a primeras horas de la mañana. “Gross fue puesto en libertad por razones humanitarias por el gobierno cubano a petición de los Estados Unidos”, agregó.
El Presidente Barack Obama hará una declaración a las 12:00 PM horas de este miércoles desde la Sala de Gabinete. A su vez, el presidente de Cuba, Raúl Castro, hará lo mismo a las 12 PM hora de La Habana (1 PM tiempo del Este de Estados Unidos).
La televisión cubana confirmó que Castro hablará a mediodía del miércoles sobre las relaciones con Estados Unidos, tras la liberación del subcontratrista estadounidense encarcelado  por espionaje.
La cadena CNN, citando a fuentes del gobierno de Washington, dijo que la liberación de Gross, de 65 años, es parte de un acuerdo histórico con que allana el camino para una revisión a fondo en la política de Estados Unidos hacia la isla.
The Associated Press reportó que el encarcelamiento de Gross era un impedimento a la mejora de las relaciones con Cuba, pero que su liberación pudiera ayudar a allanar el camino para discusiones más amplias sobre un fortalecimiento de los lazos y quizás poner fin al embargo estadounidense a la isla.
El gobierno de Castro en varias ocasiones señaló que la liberación de Gross solo se daría tras un acuerdo con Washington que contemplara la puesta en libertad de varios espías cubanos encarcelados en Estados Unidos.
Los espías, conocidos como “los cinco” (de ellos solo tres permanecen encarcelados), fueron arrestados en 1998 y condenados en 2001 por espionaje.
El arresto de Gross
Gross fue detenido en la isla caribeña hace casi cinco años cuando encabezaba un sigiloso proyecto para expandir el acceso a Internet en la isla. El arresto se produjo en diciembre de 2009 cuando realizaba su quinto viaje a la isla. En ese momento era subcontratista de la firma privada Development Alternatives, Inc. (DAI), que había obtenido un contrato de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) para brindar “apoyo humanitario” a grupos de la sociedad civil en Cuba.
Los viajes de Gross a la isla tenían como objetivo entrenar y abastecer de tecnologías de la información originalmente a la comunidad judía, para conectarse a internet de manera independiente, sin monitoreo del estado.
Para ello llevó a la isla teléfonos, computadoras, routers y equipos de comunicación satelital que normalmente son utilizados por agencias gubernamentales, organismos internacionales, empresas de petróleo y medios de comunicación, entre otros, pero que en el caso cubano permitirían la creación de redes que no dependerían de los servidores controlados por el estado.
El caso Gross se convirtió en el principal obstáculo para lograr un avance diplomático entre Washington y La Habana.
La detención del subcontratista del gobierno estadounidense, cuya liberación inmediata y sin condiciones era exigida por la Administración del presidente Barack Obama, puso fin a un tibio acercamiento a iniciado tras su llegada al poder en 2009.
Obama había admitido hace poco, por primera vez, que su gobierno estaba “negociando a través de diversos canales” la liberación de Gross.
El mandatario reconoció, durante una entrevista televisiva, que había conversaciones sobre cómo podían volver a traer a Gross a Estados Unidos. “Seguimos preocupados por él. En primer lugar, no creemos que él debe permanecer encarcelado”, sostuvo.
La postura de La Habana
El gobierno cubano consideró en 2011, tras la sentencia a 15 años de prisión, que la condena a Gross fue su participación en “un programa subversivo financiado por el gobierno de Estados Unidos”.
La semana pasada el ex presidente Bill Clinton dijo en una entrevista a Fusion que las relaciones de Estados Unidos con jamás mejorarían si La Habana no liberaba a Gross.
En su opinión, esto podría abrir las puertas al fin del embargo económico.
En otra entrevista al diari The Miami Herald, el ex mandatario (1993-2001) dijo que “es realmente tonto permitir que una encarcelación, a todas luces cuestionable, ponga en peligro el futuro de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, pero esa no es mi decisión”.
El diario The New York Times dijo recientemente que en la Casa Blanca, la posibilidad de un intercambio de presos con La Habana, genera ansiedad debido a las críticas que surgieron en mayo, cuando Estados Unidos negoció la liberación de un soldado secuestrado en Afganistán a cambio de cinco líderes del movimiento Talibán.
Agregó que el gobierno estadounidense, sensatamente, suele rehusarse a negociar con terroristas o gobiernos que detienen a sus ciudadanos en busca de dinero o concesiones políticas. Pero que en circunstancias excepcionales, vale la pena hacerlo, y que el caso de Gross es una de ellas.

Cuba: Raúl Castro se pronunciará tras liberación de

El presidente cubano, Raúl Castro, comparecerá este miércoles en la televisión y radio estatales para hablar de “importantes temas de las relaciones con Estados Unidos”, tras conocerse la noticia de la liberación del contratista estadounidense Alan Gross.

Medios oficiales cubanos anunciaron esta intervención de Raúl Castro aunque no mencionan la noticia de la liberación de Gross, que según el Gobierno de Estados Unidos “ya está volando de regreso a su país”.

La “comparecencia especial” de Raúl Castro está anunciada en cadena nacional a las 12.00 hora local (17.00 GMT).

El Gobierno de siempre ha defendido que la liberación de Gross, que el pasado 3 de diciembre cumplió cinco años preso en La Habana, se produciría como un canje por los tres agentes cubanos del grupo de “Los Cinco” que aun permanecen encarcelados en Estados Unidos, donde fueron condenados en 2001.

Varios medios estadounidenses apuntan a que la excarcelación del contratista ha sido un intercambio por los tres agentes cubanos, aunque ninguna fuente oficial ni en Washington ni en La Habana lo ha confirmado.

Alan Gross, de 65 años, trabajaba como subcontratista para la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), cuando fue detenido y encarcelado en La Habana en diciembre de 2009 por distribuir tecnología de comunicaciones a una comunidad judía.

En marzo de 2011 fue juzgado y condenado a 15 años de prisión bajo cargos de actividades subversivas contra el Estado cubano, a pesar de que el Gobierno estadounidense mantiene que Gross sólo trataba de proporcionar acceso “sin censura” a internet a una comunidad judía en la isla.

Según la familia de Gross, la salud de éste se ha deteriorado severamente en estos años de cárcel, por lo que han solicitado en repetidas ocasiones su liberación por razones humanitarias, petición en la que también ha insistido la Casa Blanca.

Los casos de Gross y de “Los Cinco” se han convertido en una de las principales barreras para el deshielo de las relaciones entre y Estados Unidos, que no tienen lazos diplomáticos desde 1961.

Sin embargo, la liberación de Gross se produce en un momento en el que hay un ambiente favorable para un acercamiento a la isla en algunos círculos de Washington, postura defendida también por el influyente “The New York Times”, que desde octubre ha publicado ocho editoriales al respecto.

rpp.com.pe
EFE

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A excepción de tu nombre y tu correo electrónico tus datos personales no serán visibles y son opcionales, pero nos ayudan a conocer mejor a nuestro público lector

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.
Artículo anteriorEstado Islámico amenaza con degollar a Obama
Artículo siguienteLa Guerra de los Colores, 1er. capítulo
Noticias, Reportajes, Cobertura de Eventos por nuestro staff editorial, así como artículos recibidos por la redacción para ser republicados en este medio.