Ahora después de pasar y experimentar en carne propia la Covid, el Mexicano Jorge Eduardo Carrillo Reid obtuvo el segundo lugar absoluto de cintas moradas en el primer Torneo Internacional de Brasileño vía zoom 2021; ésta es una iniciativa de su Head Coach Ynon Lerner y de varias academias alrededor de Israel.

El Mexicano luchó por 15 minutos con un israelí que radica en México ganando por sumisión aplicando un triángulo a su oponente en un torneo totalmente fuera de Covid; enfermedad que aquejó al Mexicano el cuál accedió a participar aún estando en recuperación de fibrosis pulmonar que quedó como secuela de este virus.

El atleta logra nuevamente obtener una medalla que le será enviada desde Israel por este nuevo logró así como el grado de cinta morada primer grado, puesto que en el 2018 se coronó campeón en el Campeonato Regional de Jiujitsu, celebrado en Tel Aviv, lo cual le permitió obtener su cinta azul.

Ahora el orgulloso mexicano compitió en la Ciudad de México el 10 de febrero 2021 y fue premiado por la Federación Nacional de Brasileño de Tel Aviv, Israel con la medalla del segundo puesto en su categoría.

El brasileño es un deporte de una gran demanda física, con llaves y técnicas que aplicadas de forma estratégica y puntual, conllevan a un riesgo de daño mínimo. El mecanismo de lucha es producto de años y años de práctica y se considera importante la participación de traumatología y fisioterapia para promover los métodos de prevención, así como la realización de ejercicios de estabilidad lumbopélvica nos dice el mexicano.

Al final agradece a sus principales Head Coaches Fabián Sanchez Tapia, Dan Schon, Fausto Teran, Christian del Mal e Ynon Lerner.

El cinturón morado es el ranking intermedio de adultos en el jiu-jitsu brasileño. El practicante de nivel de cinturón morado ha adquirido una gran cantidad de conocimientos y los cinturones morados generalmente se consideran calificados para ayudar a instruir a los estudiantes de menor rango.

“Me decía un amigo médico que compitiera no por ganar, ni por lo económico, que sólo fluyera, me permitiera competir y eso me iba a quitar muchos miedos que dejó el Covid y a facilitar que mi recuperación fuera más fácil porque quitaría muchas ansiedades e inseguridades que son secuelas neurológicas que deja este virus actual”, mencionó Jorge.

Al final cita una frase de su Head Coach Christian Del Mal:

“He podido entender el como una oportunidad de experimentar la libertad”.

El nos enseña a cuestionarlo todo, hasta aquello que creemos más seguro o sagrado. Nos permite y nos alienta a rebelarnos contra el Status Quo, es decir, contra todo aquello que habíamos dado por supuesto, por verdadero, por bueno o bello. Es una actividad peligrosa porque apasiona a los rebeldes y a los alienados les da posibilidad de ver los límites de la ideología.

Arendt decía que no hay pensamientos peligrosos, sino que el pensamiento es peligroso. El es peligroso, más cercano al arte, se interesa por la pregunta más que por la respuesta. Más con el preguntar que con el responder, porque en esencia, se trata más de romper ataduras, derribar fronteras, eliminar dogmas, superar prejuicios con preguntas.

Por eso en el no caben verdades únicas ni visiones iluminadas. Porque el es un camino de preguntas que rompen con lo establecido y al mismo tiempo, crean el camino.