Diario Judío México - La ósmosis inversa es un proceso altamente eficiente y menos energético para la separación de sales y otros contaminantes del agua. Una membrana duradera y flexible desarrollada por los investigadores llevó a la industria de la desalación a aplicar la ósmosis inversa a gran escala. Hoy en día, las principales instalaciones de desalación en y en todo el mundo se basan en este desarrollo. La segunda instalación de desalación por ósmosis inversa en el mundo basada en este método fue construida por el Prof. Loeb en el Kibbutz Yotvata en 1968.