Orgullo, sorpresa, emoción. “Una manera de conservar las raíces”. Así se expresa la comunidad judía de San Martín de los Andes sobre la apertura de la primera fuera del AMBA en los últimos diez años. El templo abre sus puertas de manera oficial el 21 de abril, la noche del primer seder de Pascua, festividad que se extiende hasta el sábado 23.

La inminente apertura genera expectativas no sólo en la ciudad neuquina, sino en los alrededores. Sorprendido por la repercusión en las redes sociales, Diego Rabin, que maneja el Instagram y el Facebook de la , habla de una “llamativa cantidad de consultas que llegan día a día desde distintas ciudades vecinas como Cipoletti, Las Lajas o Junín de los Andes”. Y asegura que hay quienes “ven con buenos ojos mudarse en un futuro inmediato a San Martín”.

La última inaugurada en la Patagonia fue la de Bariloche en 1985. Y la de San Martín de los Andes, en Neuquén, es una de las diez erigidas el interior en los últimos 40 años.

Para Deborah Rosenberg, una de las diez rabinas de la , “tener la posibilidad de celebrar un bar o bat mitzvah a un hijo en una en estos sitios era impensado hasta ahora, con lo cual esta inauguración le permitirá a la familia judía seguir conservando las tradiciones”, puntualiza la mujer que estará presente en una de las celebraciones del viernes 22.

La Sociedad Hebrea de San Martín de los Andes celebra, en el mirador de la ciudad, la apertura del flamante templo. Gentileza Gustavo Castaing

Visiblemente emocionada, Rosenberg habla de “trascendencia” para referirse a la apertura de un templo, “algo infrecuente en las últimas décadas”.

Y expresa: “No se trata sólo de un lugar para rezar, sino que resulta un punto de encuentro para una colectividad cuyas familias en San Martín de los Andes no tenían un espacio propio. Quiero remarcar lo importante que es para los miembros de la comunidad tener su lugar… genera un sentido de pertenencia indescriptible”.

Perteneciente a la comunidad Lamroth Hakol, en la zona norte de la provincia de , Rosenberg estuvo en la preinauguración de la el pasado 8 de abril y volverá a viajar para el Shabat oficial.

Deborah Rosenberg: "Estoy ansiosa por regresar a San Martín de los Andes y poder rezar en un lugar con profundo magnetismo, rodeado de montañas". Foto Gentileza Gustavo Castaing
Deborah Rosenberg: “Estoy ansiosa por regresar a San Martín de los Andes y poder rezar en un lugar con profundo magnetismo, rodeado de montañas”. Foto Gentileza Gustavo Castaing

“Estoy ansiosa por regresar a San Martín de los Andes y poder rezar en un lugar con profundo magnetismo, rodeado de montañas, a metros de un espejo de agua como el lago Lácar y en el mayor de los silencios… Es algo que no tiene precio”.

Mario Jackszyn, periodista local, cree que “la instalación de un templo será una gran oportunidad para el turismo religioso, porque mucha gente de la colectividad de los alrededores verá con muy buenos ojos venir, disfrutar la ciudad y planear su casamiento aquí”.

“Yo no tuve esa suerte en mi boda, que fue el 9 de diciembre, cuando todavía no sabíamos nada de este fabuloso emprendimiento. Me casé en el jardín de mi casa y un amigo motorizó la ceremonia religiosa en hebreo”, cuenta.

Un sueño cumplido

Hasta aquí las repercusiones que generará el levantamiento de esta sinagoga. Pero, ¿quién está detrás de la autoría material e intelectual? Se trata de Eduardo Labatón (64), empresario de la construcción y presidente de la comunidad hebrea sanmartiniense, quien empezó a pergeñar la idea hace cinco años.

Eduardo Labatón compró un terreno y lo cedió para construir el Templo. Aquí leyendo la Torá conseguida en Buenos Aires. Foto Gentileza de Gustavo Castaing
Eduardo Labatón compró un terreno y lo cedió para construir el Templo. Aquí leyendo la Torá conseguida en Buenos Aires. Foto Gentileza de Gustavo Castaing

“Es un sueño cumplido después de estar viviendo en esta ciudad 19 años. No tengo dudas de que el templo es la construcción más importante de mi vida… y mirá que tengo muchas edificaciones”, expresa.

Carraspea por lo conmovido que está y no ve la hora de que sea viernes 22 a las 18, cuando el templo abra sus puertas con un oficio a cargo del rabino Fabián Skornik, de la comunidad Lamroth Hakol, para recibir a decenas de familias que podrán organizar sus fiestas religiosas en esta sinagoga, algo que hasta aquí no se podía.

“Solíamos alquilar salones, ir a casa de amigos o rentar las instalaciones del centro de jubilados, pero siempre sujetos a encontrar disponibilidad, situación que estresaba demasiado”, hace saber Labatón.

Desde hace un tiempo largo, ante cada fiesta de Rosh Hashaná (Año Nuevo), Yom Kipur (Día del Perdón) o Pésaj (Pascuas), Labatón se preguntaba lo mismo: “¿Cómo puede ser que la colectividad no tenga un lugar propio?”, interrogante que lo aturdía.

Algarabía: es la que siente la comunidad judía de San Martín con la apertura de la Sinagoga.
Algarabía: es la que siente la comunidad judía de San Martín con la apertura de la Sinagoga.

“Hace cinco años compré un terreno en la esquina de avenida San Martín y calle Rohde y por suerte hoy es un edificio de tres pisos, con otros comercios y oficinas. La funciona en la planta baja, tiene unos 120 metros cuadrados y capacidad para 70 personas sentadas”.

El salón principal del templo fue bautizado como Salomón, en honor al padre de Labatón. “Creo que papá estaría muy contento por abrir un espacio de espiritualidad. Aunque él ya no está en este plano, lo recuerdo constantemente, porque cuando yo era chico me llevaba a la Comunidad Bet El, congregación donde compartíamos muchas actividades religiosas y sociales. Mi madre, que tiene 96 años, pudo conocer el templo en enero, pero vive en y no estará para la inauguración porque su traslado no es nada sencillo”, dice.

Labatón imagina y sueña con cientos de judíos y judíos ortodoxos agrandando la colectividad en San Martín de los Andes, pero también que haya locales de comida kosher (que se ajusta a las normas dietéticas judías), que hasta ahora no existen allí. “Por otra parte, esperamos conseguir un rabino, misión nada fácil en esta zona del país. Estamos intentando la búsqueda en Tucumán, Rosario o Buenos Aires, es otro de los objetivos que tenemos pendientes”, señala.

El empresario habla del esfuerzo de años por lograr el sueño tan anhelado en esa zona de la Patagonia, “una región conocida por la escasa presencia de judíos y sí por muchos nazis que llegaron en el pasado y sigue existiendo esa influencia aunque ha bajado bastante”.

Eduardo Labatón: "Nuestro sueño es que vengan las familias judías a una región donde históricamente había presencia nazi".
Eduardo Labatón: “Nuestro sueño es que vengan las familias judías a una región donde históricamente había presencia nazi”.

Sin Torá no hay templo

Claudio Ploit, empresario hotelero, es otro de los propulsores de la presencia de un templo en San Martín de los Andes. “Sin Torá (los primeros cinco de la Biblia y el texto donde está escrita la ley y el patrimonio judío) no hay templo, por lo que cuando Eduardo me dijo que estaba en plena construcción de la sinagoga, me enfoqué en tratar de conseguir una. La búsqueda no resultó simple. Finalmente la comunidad educativa Weitzman nos donó un ejemplar (de la Torá) que trajo alguien desde Europa, no sabemos quién, hace unos 70 años, que estaba en perfecto estado”.

Ploit admite que en estos últimos meses todo se dio muy rápido. “Desde concretar la fecha de apertura, pasando por la organización de los que estamos en la comisión directiva, hasta la llegada de la noticia a la gente. Me han contactado desde ciudades vecinas, pero también desde Ushuaia, Bariloche y General Roca, porque la novedad corrió como reguero de pólvora. Ahora a esperar la inauguración y a que nos acompañen autoridades de la DAIA y la AMIA, la Embajada de Israel y demás instituciones”.

También Ploit sueña despierto y desea que “cualquier judío del mundo pueda llegar a San Martín y saber que el viernes va a tener un Shabat, que el sábado va a tener una ceremonia religiosa y que la comunidad, a medida que vaya creciendo, sepa que tiene un lugar para encontrarse, para estar, para compartir y hacer un Shabat todos juntos. La gente que llegue de diferentes lugares del mundo va a conocer de alguna manera que hay un templo en esta ciudad y que podrá ir a rezar un viernes a la tarde”.

Durante la preinauguración, el 8 de abril, en pleno oficio.
Durante la preinauguración, el 8 de abril, en pleno oficio.

Clarín contactó a distintos ciudadanos de San Martín de los Andes como Daniel Nayguz, Sebastián Haber y Tito Baabor y los tres coinciden en lo “sorpresivo, novedoso y gratificante” de poder disponer de un espacio para rezar, pero también de un lugar para casarse y celebrar las festividades de la comunidad, “además de propiciar encuentros sociales, con todo lo que eso significa”.

“Sin lugar a dudas la llegada del templo ayudará a que las siguientes generaciones puedan continuar transmitiendo las tradiciones, un aspecto fundamental”, señalan.

Para el viernes se espera entre los invitados a una amplia comitiva entre los que se destacan representantes de DAIA, FACCMA, KKL (Karen Kayemet LeIsrael), Lamroth Akol, Seminario Rabínico, Carlos Saloniti (intendente de San Martín de los Andes), el obispo de Neuquén y el secretario de Turismo provincial, entre otras autoridades. La embajadora de Israel no será de la partida por un viaje previamente agendado.

Fachada de la sinagoga de San Martin de los Andes.
Fachada de la de San Martin de los Andes.

Desde AMIA, el Gran Rabino Gabriel Davidovich remarca: “Aperturas como éstas consolidan un despertar hacia la espiritualidad y la reflexión, movimiento que es muy positivo que nos llena de orgullo. Con todos los desafíos que provoca el alejamiento en términos de distancia, que haya gente que quiera conectarse con Dios y profesar su religión es grandioso”.

FuenteLa critica

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A excepción de tu nombre y tu correo electrónico tus datos personales no serán visibles y son opcionales, pero nos ayudan a conocer mejor a nuestro público lector

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.
Artículo anteriorIsrael impide a nacionalistas judíos entrar en barrio musulmán de Jerusalén
Artículo siguiente¿Qué pasa con las conductas compensatorias?