La empresa israelí Medasense está probando su nueva herramienta de medición objetiva del dolor para su comercialización en los quirófanos y unidades de cuidados intensivos.

Califique su dolor en una escala del 1 al 10: los profesionales de la salud utilizan este método subjetivo para evaluar el dolor. Éste no es solamente impreciso, sino también imposible en muchas circunstancias, como cuando el paciente está bajo anestesia.

La empresa Medasense de Israel está a punto de resolver el problema con un sistema no invasivo. La tecnología patentada incluye un sensor de dedo que registra señales fisiológicas pertinentes. Algoritmos de inteligencia artificial convierten estos datos en tiempo real, un índice de dolor continuo presentado en un monitor.

Medasense espera entrar en el mercado europeo en 2016, inicialmente para su uso en salas de operaciones, más tarde en la de cuidados intensivos y luego en la clínica y en el hogar con ajustes. A la espera de las aprobaciones regulatorias adicionales, el sistema finalmente se comercializará a nivel mundial y se desarrollará una versión móvil.

Sólo en Estados Unidos, se estima que el 40 por ciento de los 30 millones de pacientes quirúrgicos cada año experimentan fuerte dolor después de la cirugía, y uno de cada 10 sufre efectos secundarios por medicamentos para el dolor. Además, unas 17.000 personas mueren cada año por sobredosis de analgésicos.