Diario Judío México - Más de 1.000 representantes de parlamentos de 25 países de Europa, la ONU y la Liga Árabe unieron sus voces a falta de una semana para la anexión de para mostrar su rechazo al plan de . Esta ofensiva diplomática de última hora trata de frenar la agenda del primer ministro, Benjamin Netanyahu, que pretende extender la soberanía israelí a las colonias levantadas en zona ocupada y para ello cuenta con el respaldo de , cuyo secretario de Estado, Mike Pompeo, dejó claro que «la anexión es una decisión israelí».

La ONU y la Liga Árabe realizaron un reclamo conjunto a en una videoconferencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. El secretario general del organismo internacional, António Guterres, recordó que «el objetivo es lograr la visión de dos Estados, y un Estado palestino independiente, democrático, contiguo, soberano y viable, que vivan juntos en paz y seguridad con unas fronteras seguras y reconocidas, fundamentadas en las anteriores a 1967 y con Jerusalén como capital de ambos». Guterres insistió en que, «de ser aplicada, la anexión supondría la más grave violación del Derecho Internacional», y señaló que acciones unilaterales «dañan los esfuerzos para hacer avanzar la paz regional y mantener la paz y seguridad internacional».

Implicación europea

Este reclamo conjunto coincidió con el realizado por 1.080 diputados de países europeos, mayoritariamente de partidos de izquierda y de centro, que exigieron a la UE que «debe tomar la iniciativa de reunir a los actores internacionales para impedir esta anexión».

Los representantes políticos pidieron «actuar con firmeza», pero no pusieron sobre la mesa medidas concretas para intentar frenar la promesa electoral de un Netanyahu que tiene abierto este frente de la anexión y el de la segunda oleada de que afecta al país.