Más de 40 estados de  han demandado ante la Justicia a veinte farmacéuticas, acusadas de inflar precios y frenar la competencia en el mercado de los medicamentos genéricos, informaron este sábado varios de ellos. La acción pone en el punto de mira, en especial, a la compañía israelí Teva, a quien sitúa en el centro de una trama que habría violado las leyes de la competencia y los monopolios.

La demanda fue presentada el viernes ante un tribunal del estado de Connecticut, cuya Fiscalía es la que lidera la iniciativa. Según el fiscal general de ese estado, William Tong, las empresas llevaron a cabo un “esfuerzo organizado para conspirar y fijar precios, una violación altamente ilegal de las leyes antimonopolio”.

En un documento de más de 500 páginas, los fiscales denuncian que durante años las veinte empresas negociaron y pactaron un reparto del mercado de genéricos y acordaron los precios de muchas medicinas.

Según la demanda, fruto de una investigación de casi cinco años, “Teva y sus cómplices se embarcaron en una de las conspiraciones para fijar precios más descaradas y dañinas de la historia de ”. La trama afectó a multitud de medicamentos genéricos, cuyos precios las empresas inflaron en algunos casos hasta más de un 1.000%, aseguran.

Según los fiscales, los acuerdos entre las farmacéuticas, negociados al más alto nivel, causaron graves perjuicios a los consumidores, a las entidades públicas y a los contribuyentes. Además de Teva, están acusadas otras grandes compañías como la alemana Sandoz, filial de Novartis, o la estadounidense Taro Pharmaceutical Industries.