El llamó hoy a no politizar la situación en torno a la “Sokhnut”, cuya clausura ha solicitado el Ministerio de Justicia de Rusia, y a no trasladarla a todo el espectro de la relaciones ruso-israelíes.

“Hay que tener una actitud muy cuidadosa hacia esta situación. Efectivamente hay cosas que suscitan preguntas sobre Sokhnut desde el punto de vista de la legislación rusa”, dijo el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa diaria.

Al mismo tiempo, recalcó que “no es necesario politizar la situación ni proyectarla sobre el conjunto de las relaciones ruso-israelíes.

Por otra parte, Peskov, insistió en que todas las organizaciones deben repetar las leyes rusas, que “son de cumplimiento obligatorio para todos” en el país.

La petición de Ministerio de Justicia será examinada el próximo jueves por el tribunal del distrito Basmanny de la capital rusa.

El pasado domingo el primer ministro en funciones de Israel, Yair Lapid, advirtió de que las relaciones con Rusia se verían afectadas si decide cerrar la representación de la Agencia Judía, que promueve y gestiona la emigración de personas de origen judío a Israel.

“El cierre de las oficinas de la sería un hecho grave que afectaría a las relaciones”, indicó Lapid en una reunión con líderes gubernamentales, según un comunicado de su oficina.

Lapid ordenó a una delegación jurídica “estar preparada para partir hacia tan pronto como se reciba la aprobación rusa” para las conversaciones, así como “agotar el diálogo jurídico y diplomático” para resolver la situación de la Agencia Judía.

“Los judíos rusos no serán rehenes de la guerra en Ucrania. El intento de castigar a la por la postura de Israel ante la guerra es deplorable y ofensivo”, declaró recientemente el ministro israelí de Asuntos de la Diáspora, Nachman Shai.

Aunque Israel no ha impuesto sanciones a -como lo hicieron Estados Unidos y sus aliados occidentales- ni ha enviado ayuda militar a Ucrania, sí ha enviado cascos, chalecos antibalas y ayuda humanitaria.