El alentó este 9 de noviembre a promover una “ de la fraternidad” para evitar “los brotes de odio”, como la “amenaza del antisemitismo”.

En un mensaje a través de su cuenta oficial en Twitter @Pontifex_es el Santo Padre dijo que el antisemitismo “todavía serpentea en Europa”, y que “en otros lugares, es una mecha que hay que apagar”.

“Comprometámonos a promover juntos una para la fraternidad, para que los brotes de odio que quieren destruirla no prevalezcan. La amenaza del antisemitismo, que todavía serpentea en Europa y en otros lugares, es una mecha que hay que apagar”, escribió el Papa.

El ha condenado el en numerosas ocasiones. En octubre de 2013 el Santo Padre recibió a una delegación de la comunidad judía de Roma a quienes dijo que “es una contradicción que un cristiano sea antisemita: sus raíces son judíos”.

“¡Un cristiano no puede ser antisemita! ¡Que el sea desterrado del corazón y de la vida de todo hombre y de toda mujer!", afirmó entonces el Papa.

Además, en 2013 el Santo Padre expresó su deseo de “contribuir aquí, en Roma, a esta cercanía y amistad, así como he tenido la gracia, porque ha sido una gracia, de hacer con la comunidad judía de Buenos Aires”, y añadió “entre las muchas cosas que nos pueden unir, está el testimonio a la verdad de las diez palabras, al Decálogo, como sólido fundamento y fuente de vida también para nuestra sociedad, tan desorientada por un pluralismo extremo de las elecciones y de las orientaciones, y marcada por un relativismo que lleva a no tener más puntos de referencia sólidos y seguros”.

En 2016 el Papa rezó en silencio en el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, centro de exterminio nazi donde también murió el 14 de agosto de 1941 San Maximiliano Kolbe.

En 2020, el Santo Padre se refirió a los 75 años de la liberación del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, y denunció que “todavía recientemente hemos asistido al bárbaro recrudecimiento del antisemitismo”.

En un discurso al Centro Simón Wiesenthal el Pontífice invitó a las personas a “hacer silencio para escuchar el grito de la humanidad que sufre”.

El silencio “ayuda a custodiar la memoria. Si perdemos la memoria, aniquilamos el futuro. El aniversario de la indescriptible crueldad que la humanidad descubrió hace 75 años sea un reclamo para detenerse, a estar en silencio y hacer memoria. Nos sirve, para no ser indiferentes”, destacó en aquella ocasión el Papa Francisco.