Diario Judío México - El superpetrolero iraní Adrian Darya 1, sancionado por , se encuentra parado en aguas internacionales frente a las costas del Líbano, sin conocer todavía cuál será el destino final de la carga del crudo.

Según el portal de vigilancia marítima TankerTrackers, el superpetrolero está a solo 45 millas náuticas (83 kilómetros) al oeste de las costas de Tripoli, en el norte del Líbano, en aguas internacionales.

De acuerdo con el otro portal de rastreo Marine Traffic, el buque navega desde ayer lentamente frente a las costas de Tartus, en , hacia las aguas frente al Líbano.

El Adrian Darya 1 (antes Grace 1) abandonó el 18 de agosto la colonia británica Gibraltar, en el Mediterráneo, donde permaneció retenido desde principios de julio acusado por de querer transportar 2,1 millones de barriles de crudo a la Guardia Revolucionaria iraní “en y de violar con ello las sanciones de la Unión Europea (UE) contra ese país, un supuesto que Teherán negó.

El Gobierno de Irán dijo hace una semana no estar informado del destino de la carga del superpetrolero Adrian Darya 1 y que el comprador del petróleo es quien va a determinar qué hace con la mercancía.

El pasado 31 de agosto, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, afirmó en su cuenta de Twitter que “el ministro de Exteriores iraní, Mohamad Javad Zarif, garantizó al Reino Unido” que el petrolero no se dirigiría a ”, y agrega que “tenemos información fiable de que el petrolero está en camino y se dirige hacia Tartus, en ”.

El Tesoro estadounidense ha tomado medidas contra el petrolero “por brindar apoyo al terrorismo o actos terroristas” y sancionó también a su capitán, Akhilesh Kumar.

Además indicó que “cualquiera que brinde apoyo” al petrolero “corre el riesgo de ser sancionado”.

Adrian Darya 1, tras su liberación, se dirigió primero hacia un puerto en Grecia y luego hacia un puerto en Turquía. En cada ocasión EEUU amenazó con aplicar sanciones contra cualquier país que le preste apoyo.

Turquía sugirió después que el buque, que ha atravesado el Mediterráneo, se dirigía al Líbano, aunque oficiales libaneses negaron que hubieran recibido un permiso para dejar que el buque amarrara en sus puertos.