El presidente de Uruguay, , recibirá mañana el Premio Jerusalem en la sede de la Comunidad Israelita Del Uruguay, en Montevideo. El reconocimiento será entregado por la Organización Sionista del Uruguay (OSU), junto a la Organización Sionista Mundial (OSM). En diálogo con Itongadol, el presidente de la OSU, Javier Galperin, expresó: ‘‘Lacalle Pou, desde antes de llegar a la presidencia y mucho más aún desde que ocupa el cargo, ha sido tremendamente cercano a la comunidad, ha recibido a los dirigentes comunitarios cada vez que se le ha pedido una reunión, ha escuchado los planteos y ha participado de muchísimos eventos comunitarios».

El premio fue instituido en 1990 por el alcalde de Jerusalem, Teddy Kollek, y el entonces presidente de la OSM, Arieh Dultzin, como reconocimiento a las personas que se destacaron por su amistad, solidaridad e identificación con el pueblo judío o con la causa sionista, que sean activistas en favor de los DD.HH. y la causa de la paz, la concordia y la fraternidad entre los pueblos, o que hayan aportado al fortalecimiento de los profundos vínculos de amistad entre y los diferentes países. Presidentes, diputados nacionales, empresarios, líderes espirituales y personalidades de los medios de comunicación de los diferentes países recibieron el Premio Jerusalem.

¿Cómo surge el reconocimiento al presidente Lacalle Pou?

– Si bien los perfiles han sido siempre distintos, las causas por las cuales se han entregado han sido parecidas. Buscamos personas que no pertenezcan a la comunidad destacadas por su amistad con la comunidad judía uruguaya y por su trabajo en las relaciones entre el Estado uruguayo y el Estado de .

En ese sentido, Lacalle, desde antes de llegar a la presidencia y mucho más aún desde que ocupa el cargo, ha sido tremendamente cercano a la comunidad, ha recibido a los dirigentes comunitarios cada vez que se le ha pedido una reunión, ha escuchado los planteos, ha participado de muchísimos eventos comunitarios y las relaciones entre Uruguay e se encuentran actualmente en su mejor momento en muchos años.

Esto va desde cosas pequeñas como participar del acto recordatorio del día del Holocausto o del de la , a cosas más importantes. Al comienzo de su gobierno hubo una polémica por una votación de Uruguay en la ONU sobre un tema relacionado con y la reacción del presidente Lacalle fue inmediata, destituyendo a la persona que tomó esa decisión. Otro ejemplo es que hace poco tiempo se empezó a estudiar la posibilidad de abrir una oficina comercial de la Embajada de Uruguay en Jerusalem. Además, durante su mandato el presidente también habló sobre la clasificación de Hezbollah como organización terrorista, algo que resulta muy importante y significativo.

En un encuentro que mantuvo en marzo con Gideon Saar, el ministro de Justicia israelí, el presidente Lacalle se definió como un ‘‘admirador y socio’’ del Estado de Israel.

– Sí. Además ha viajado a en varias oportunidades y cuando nos reunimos con él nos contó sus gratos recuerdos de sus viajes. Sin dudas, más allá del sentimiento personal, el presidente Lacalle cultivó una buena relación con desde el lado político, lo que nos parece muy importante.

¿Cómo contribuye este reconocimiento a la sociedad uruguaya?

– Nosotros más allá de reconocer amigos y gente cercana, también nos preocupa que los premiados sean personas que compartan los valores que definen a nuestra comunidad y a nuestro pueblo. En ese sentido, todas las personas que han sido reconocidas, y también lo es el presidente Lacalle, son representantes de esos valores y se interesan en el respeto, la convivencia y la paz. Destacar a esas personas les da relevancia no solo para la comunidad sino también para la sociedad en general.

¿Cuál es la situación en la actualidad de la comunidad judía uruguaya?

– Creo que está fuerte. Es un proceso de recuperación porque la pandemia fue difícil y nos generó perder algo que para nosotros es lo más importante, el sentimiento de unidad y el encuentro. Luego de la pandemia lo estamos pudiendo recuperar. Gracias a dios este año en el evento de Iom Haatzmaut participaron más de 1200 personas, un número muy importante para lo que habitualmente manejamos en la comunidad judía uruguaya. Los movimientos juveniles están también recuperando chicos y cientos de ellos participan todos los fines de semana. Estamos en un proceso de recuperación fuerte.

Me parece importante destacar, algo que nos genera mucha satisfacción, y es que somos capaces de encontrarnos con autoridades nacionales con las que podemos tener una buena relación.

¿Cómo trabajan en el post pandemia, en busca de la recuperación?

Para nosotros lo más importante son dos cosas. Lo primero es enfocarnos siempre en lo que nos une y no en lo que nos separa, y en ese sentido el Estado de sin duda que es lo que nos une a todos, como judíos y como sionistas, por lo que todo lo que tenga que ver con es fundamental compartirlo, en los buenos y malos momentos.

Por otro lado, en lo que tiene que ver con la OSU, el trabajo con los movimientos juveniles es una prioridad absoluta. Por eso este año uno de nuestros grandes proyectos fue revitalizar la Federación Juvenil Sionista, la institución que nuclea a todas las tnuot noar. Queremos seguir apoyando para que la presencia en la comunidad venga desde chicos.