El gobierno israelí del primer ministro Naftali Bennett ha puesto en alerta a todas sus embajadas y misiones diplomáticas en todo el mundo en vista de las amenazas de ataques de que se revelaron tras el arresto de un sospechoso que supuestamente planeaba asesinar a empresarios israelíes en Chipre.

Los ataques terroristas contra instalaciones israelíes o miembros de la comunidad judía en América del Sur han tenido lugar solo dos veces en la historia. Ambos episodios ocurrieron en Buenos Aires: En 1992 explotó la Embajada y en 1994 sucedió lo mismo con un edificio propiedad de una asociación judía de beneficencia social (AMIA).

Se indicó a los diplomáticos israelíes que permanezcan en alerta máxima y ya se ha dicho que está detrás del supuesto plan para asesinar al empresario Teddy Sagi en Chipre.

En los últimos años, ha estado -según se informó- detrás de repetidas amenazas contra israelíes y misiones diplomáticas israelíes. En marzo de este año, el Consejo de Seguridad Nacional advirtió a los israelíes que podrían ser blanco de la República Islámica en el extranjero.

Otros empresarios supuestamente en la mira de los terroristas fueron informados por la inteligencia israelí a tiempo para abandonar Chipre, donde las autoridades locales no son propensas a creer en la participación de e incluso consideran que Sagi puede no ser el objetivo real del sospechoso arrestado, sino otros miembros de la firma Playtech de software de juegos, propiedad de Sagi, que tiene oficinas en Nicosia.

Las autoridades chipriotas también han revelado 11 posibles cargos por los que se está investigando al sospechoso, que incluyen actividad terrorista, intento de asesinato, pertenencia a una organización criminal, conspiración para cometer un delito y estar en el país ilegalmente. El sospechoso, cuyo nombre no ha sido revelado, ha negado cualquier vínculo con y dijo que no tenía nada que ocultar, se informó.

Israel emitió la orden de alerta luego de que el jefe de su Ejército, Aviv Kohavi, asegurara este martes que el país continuará con sus operaciones “para destruir las capacidades de Irán”, incluido su programa nuclear, ante las críticas de Teherán.

En este escenario, el Consejo Nacional de Resistencia de Irán (NCRI), un grupo de oposición en el exilio, advirtió que la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria (IRGC), responsable de las controvertidas operaciones de en el extranjero, utiliza cada vez más drones. El NCRI dijo que estos se fabricaron en ocho plantas en Irán, a veces utilizando materiales traídos de contrabando desde el extranjero y luego enviados a países como Irak y Siria, donde se ensamblan y luego se despliegan.