Diario Judío México - “Veo que te estás perdiendo a ti mismo, perdiendo tu tiempo y tu honor, en tu negativa por reconocer que este monstruo ha nacido de ti”

“Querido mundo musulmán: Soy uno de tus hijos distanciados, que te observa desde fuera y desde lejos – desde Francia, donde muchos de tus hijos viven hoy. Te miro con los ojos duros de un filósofo, alimentado desde la infancia en tasawwuf (sufismo) y pensamiento occidental. Te veo, por lo tanto, desde mi posición de barzaj, desde un istmo entre los dos mares de Oriente y Occidente.

“¿Y qué es lo que veo? ¿Qué es lo que veo mejor que otros, sin duda precisamente porque te veo desde lejos, desde la distancia? Te veo en un estado de miseria y sufrimiento que me entristece infinitamente, pero eso hace que mi juicio como filósofo sea aún más duro. Porque te veo en el proceso de dar a luz a un monstruo que presume llamarse a sí mismo el Estado Islámico, y que algunos prefieren llamarlo por el nombre de un demonio – Da’esh. Pero lo peor de todo es que veo que te estás perdiendo a ti mismo, perdiendo tu tiempo y tu honor, en tu negativa de reconocer que este monstruo nace de ti, de tu indecisión, de tus contradicciones, de ser dividido entre tu pasado y tu presente, de tu inhabilidad perpetua de encontrar tu lugar en la civilización humana.

“Que, de hecho, dicen cuando te enfrentas a este monstruo? Gritas, ‘Ese no soy yo!’ “Eso no es ! ‘Rechazas [la posibilidad] de que los crímenes de este monstruo sean cometidos en tu nombre (#NotInMyName). Te rebelas porque el monstruo usurpó tu identidad, y por supuesto tienes razón en hacerlo. Es esencial que proclames al mundo, en voz clara y fuerte, que el condena la barbarie. Pero esto no es suficiente en lo absoluto! Ya que te estás refugiando en tu reflejo de autodefensa, sin darte cuenta, y sobre todo, sin responsabilizarte por auto-criticarse. Te conviertes en indigno y esto te satisface – pero te estás perdiendo una oportunidad histórica para cuestionarte a ti mismo. En lugar de responsabilizarte por ti mismo, acusas a otros: “Ustedes occidentales, y todos ustedes enemigos del – dejen de asociarnos con este monstruo! El terrorismo no es ! El verdadero , el buen no significa guerra, significa paz!'”

“La raíz de este mal que hoy te roba el rostro está dentro de ti mismo; el monstruo surgió de tu propio vientre”

“¡Oh mi querido mundo musulmán, escucho el grito de rebelión que crece en ti, y lo entiendo. Sí, tienes razón: Al igual que cada una de las grandes inspiraciones sagradas en el mundo, el ha, a lo largo de su historia, creado belleza, justicia, sentido, y el bien, y ha [sido una fuente de] poderosa iluminación para los seres humanos que están en el camino hacia el misterio de la existencia… Aquí, en Occidente, yo lucho, en todos mis libros, para que esta sabiduría del y la de todas las religiones no sea olvidada o despreciada. Pero debido a mi distancia [del mundo musulmán], puedo ver lo que ustedes no pueden… y esto me inspira a preguntar: ¿Por qué este monstruo les ha robado el rostro? ¿Por qué este monstruo despreciable ha elegido su rostro y no otro? La verdad es que detrás de este monstruo se esconde un inmenso problema, uno que no parecen dispuestos a enfrentar. Sin embargo, al final, tendrán que encontrar valor [para hacerlo].

“El problema es el de la raíz de la maldad. ¿De dónde provienen los crímenes de este llamado ‘Estado Islámico’? Te diré, amigo mío. Y no te va a ser feliz, pero es mi deber como filósofo. La raíz de este mal que hoy te roba el rostro está dentro de ti mismo; el monstruo salió de su propio vientre. Y otros monstruos, algunos incluso peores, surgirán, siempre y cuando te niegues a reconocer tu enfermedad y no abordes finalmente. la raíz de este mal!

“Incluso los intelectuales occidentales tienen dificultades para ver esto. En su mayor parte se han olvidado del poder de la religión – para el bien y el mal, sobre la vida y sobre la muerte – que me dicen, ‘No, el problema del mundo musulmán no es el , no es la religión, sino la política, la historia, la economía, etc.’. Ellos se olvidan por completo que la religión puede ser el núcleo del reactor de una civilización humana, y que mañana el futuro de la humanidad dependerá no sólo de una solución a la crisis financiera, sino también, y mucho más, esencialmente, en una resolución a la crisis espiritual sin precedentes que está afectando a toda la humanidad”.

“Veo en ti, ¡Oh mundo musulmán, grandes fuerzas listas para levantarse y contribuir a este esfuerzo global de encontrar una vida espiritual para el siglo 21”

“¿Seremos capaces de que todos se unan, alrededor del mundo, para hacerle frente a este reto fundamental? La naturaleza espiritual del hombre aborrece el vacío, y si no encuentra nada nuevo con que llenarlo, mañana lo llenará con religiones que están menos y menos adaptadas al presente – y que, al igual que el hoy, [también] comenzará a producir monstruos.

“Veo en ti, Oh mundo musulmán, grandes fuerzas listas para levantarse y contribuir a este esfuerzo global de encontrar una vida espiritual para el siglo 21. A pesar de la gravedad de tu enfermedad, tienes en ti una gran multitud de hombres y mujeres dispuestos a reformar el , reinventar su genio más allá de sus formas históricas, y ser parte de la renovación total de la relación que la humanidad tuvo alguna vez con sus dioses. Es a todo esto, tanto musulmanes como no musulmanes, que sueñan juntos con una revolución espiritual a la que me he dirigido en mis libros- a quien le ofrezco, con mis palabras de filósofo, confianza en lo que sus esperanzas atinan ver”.

“Al-Qaeda, Jabhat Al-Nusra, AQMI, Y el Estado Islámico – entienden muy bien que estos son sólo los síntomas más visibles de un inmenso cuerpo enfermo”

“Sin embargo, estos musulmanes, hombres y mujeres que miran hacia el futuro aún no son lo suficientemente numerosos, ni su palabra lo suficientemente poderosa. Todos ellos, a cuya claridad y valentía le doy la bienvenida, han visto claramente de que es el estado general de enfermedad profunda del mundo musulmán que explica el nacimiento de monstruos terroristas con nombres como Al-Qaeda, Jabhat Al-Nusra, AQMI, y el Estado Islámico. Ellos entienden todo muy bien de que estos no son sólo los síntomas más visibles de un inmenso cuerpo enfermo, cuyos males crónicos incluyen: la incapacidad de establecer democracias sostenibles que reconozcan la libertad de conciencia junto a los dogmas religiosos como un derecho moral y político, las dificultades crónicas para mejorar la condición de la mujer hacia la igualdad, la responsabilidad y la libertad; la imposibilidad de un poder político suficientemente libre de su control por parte de la autoridad religiosa; y la imposibilidad de establecer un reconocimiento respetuoso, tolerante y genuino de pluralismo religioso y de minorías religiosas”.

“¿Podría todo esto, entonces, ser culpa de Occidente? ¿Cuánto tiempo precioso más vas a perder, querido mundo musulmán, con estas imputaciones estúpidas [?]”

“¿Podría todo esto, entonces, ser culpa de Occidente? ¿Cuánto tiempo precioso más vas a perder, querido mundo musulmán, con estas estúpidas acusaciones que tú mismo ya no crees, y detrás de la cual te ocultas para que puedas seguir mintiéndote a ti mismo?

“Particularmente, desde el siglo 18 – es hora de que lo reconozcan – han sido incapaces de hacerle frente al desafío de Occidente. Ustedes infantil y vergonzosamente han buscado refugio en el pasado, con la regresión oscurantista del wahabismo que sigue causando estragos en casi todo el interior de sus fronteras – el wahabismo que ustedes esparcieron de sus lugares santos en Arabia Saudita como un cáncer originándose desde su propio corazón. O, siguieron a lo peor de Occidente – con nacionalismo y un modernismo que caricaturiza la modernidad. Me refiero aquí en especial al desarrollo tecnológico, tan inconsistente con el arcaísmo religioso, que hace de su fabulosamente rica ‘élite’ del Golfo meras víctimas voluntarias de la enfermedad a global – la adoración del dios dinero.

“Que hay de admirable en ti hoy, mi amigo? ¿Qué es lo que todavía tienes que sea digno del respeto de los pueblos y civilizaciones de la Tierra? ¿Dónde están tus sabios? ¿Posees todavía sabiduría que ofrecerle al mundo? ¿Dónde están tus grandes hombres? ¿Quién es tu Mandela, tu Gandhi, tu Aung San Suu Kyi? ¿Dónde están tus grandes pensadores cuyos libros deben ser leídos en todo el mundo, como lo fueron cuando matemáticos y filósofos árabes o persas se les refirió desde India hasta España? Estás en realidad tan debilitado detrás de la auto-confianza que siempre muestras… No tienes ni idea de quién eres o hacia donde quieres ir, y te hace tan infeliz como lo agresivo que eres… Persistes en no escuchar a los que te invocan a que cambies liberándote finalmente tu mismo de la dominación sobre toda la vida que le has concedido a la religión.

“Elegiste considerar a Mahoma como profeta y rey. Elegiste definir el Islam como una religión moral, política y social que debe gobernar como un tirano en el estado así como en la vida civil, en la calle y en el hogar, y en la conciencia de todo hombre. Elegiste creer que el Islam significa ‘sumisión’ e imponer esa creencia – mientras que el propio Corán declara que ‘no existe coacción en la religión’ (el ikraha fi Din). Has hecho que [el Corán] llore por la libertad en el reinado de la coerción. ¿Cómo puede una civilización así traicionar su propio texto sagrado? Le digo esto a la civilización islámica, ha llegado el momento de iniciar esta libertad espiritual – la más sublime y difícil de todas las [libertades] – en el lugar de todas las leyes inventadas por generaciones de teólogos!”

“Numerosas voces que rehúsas escuchar están elevándose hoy en el ummah para denunciar este tabú en esta religión autoritaria que no puede ser cuestionada”

“Numerosas voces que te niegas a escuchar están elevándose hoy en el ummah [nación islámica] a fin de denunciar este tabú en esta religión autoritaria que no puede ser cuestionada… al punto que muchos creyentes han interiorizado así una cultura de sumisión a la tradición y a los ‘maestros de la religión’ (imams, muftíes, jeques, etc.) que no se dan cuenta de que estamos hablándoles acerca de la libertad espiritual o elección personal respecto a los ‘pilares’ del Islam. Todo esto es una ‘línea roja’ para ellos – tan sagrada para ellos que no se atreven permitir que su propia conciencia sea cuestionada. ¿Y hay tantas familias en las que esta confusión entre espiritualidad y servidumbre es implantada desde una edad tan temprana, y en el que la educación espiritual es tan deficiente, que nada relacionado a la religión puede ser discutido”.

“Pero este [tabú] claramente no impuesto por el terrorismo de algunos fanáticos locos que han sido aceptados como parte del ‘Estado Islámico’. No, este problema es infinitamente más profundo. Pero quien está dispuesto a escuchar? En el mundo musulmán, sólo hay silencio sobre este asunto, en los medios de comunicación occidentales, sólo escuchan a todos esos expertos en terrorismo, que exacerban la miopía general día tras día. No te engañes a ti mismo, mi amigo, pretendiendo que al acabar el terrorismo islamista arreglaremos todos los problemas del Islam. Porque lo que he descrito aquí – una religión tiránica, dogmática, literal, formalista, machista, conservadora, y regresiva -es muy a menudo el Islam todos los días, que sufre y que causa sufrimiento a demasiadas conciencias, el Islam irrelevante del pasado, el Islam que distorsionado por todos aquellos que lo manipulan políticamente, el Islam que siempre termina por estrangular a los diversos riachuelos árabes así como también la voz de todos los jóvenes que están exigiendo algo más. Entonces cuando por fin llevaras a cabo esta revolución en las sociedades y conciencias que harán que la espiritualidad rima con libertad?

“Por supuesto, existen focos de libertad espiritual en tu gran territorio: familias que dictar [a sus hijos] un Islam de tolerancia, elección personal y profundidad espiritual. Hay lugares donde el Islam sigue dando lo mejor de sí mismo, una cultura de compartir, honor, búsqueda del conocimiento, y espiritualidad en busca del lugar sagrado donde el hombre y la realidad última llamada Alá se encuentran. En la tierra del Islam, y en las comunidades musulmanas de todo el mundo, existen conciencias fuertes y libres. Pero están condenadas a vivir su libertad sin el reconocimiento a derechos reales, enfrentando al peligro del control de la comunidad o incluso a veces de la policía religiosa. Nunca sin embargo tiene el derecho de decir ‘yo elijo mi Islam’ o ‘tengo mi propia relación con el Islam’ siendo reconocida por el ‘Islam oficial’ de los dignatarios, que luchan para imponer [la visión] de que ‘la doctrina del Islam es única’ y que el obedecer los pilares del Islam es el único camino correcto (sirâtou-l-Moustaqim).

“Esta negación del derecho a la libertad respecto la religión es una de las raíces del mal del cual sufres, Oh mi querido mundo musulmán, es uno de esos vientres oscuros en el que, en años recientes, los monstruos crecen, y desde donde saltan hacia los rostros asustados de todo el mundo. Ya que esta religión de hierro impone una violencia insoportable sobre todas tus sociedades; limita demasiado cerca a tus hijas, y a tus hijos, en la jaula del bien y el mal, lo lícito (halal) y lo ilícito (haram), elegido por nadie sino impuesto a todos. Atrapa las voluntades, condiciona la mente, impide o dificulta cada escogencia de la vida personal en demasiados de tus países, todavía atan juntos la religión con la violencia – contra la mujer, contra los ‘malos creyentes’, contra los cristianos y otras minorías, contra pensadores y espíritus libres, contra los rebeldes – para que la religión y la violencia en última instancia se fundan en la más desequilibrada y frágil de tus propios hijos – en la forma monstruosa del jihad”.

“Debes comenzar por reformar toda la educación que le das a tus hijos, en todas tus escuelas, todos tus lugares de conocimiento y poder; debes reformarlas de acuerdo a los principios universales”

“Por lo tanto, te ruego, no pretendas sorprenderte que demonios tales como el así llamado ‘Estado Islámico’ hayan tomado tu rostro. Los monstruos y demonios roban sólo aquellos rostros que ya están distorsionados por el exceso de muecas. Y si quieres saber cómo no traer a estos monstruos, te diré. Es simple aun así difícil: Debes comenzar por reformar toda la educación que le das a tus hijos, en todas tus escuelas, todos tus lugares de conocimiento y poder. Debes reformar de acuerdo a [los siguientes] principios universales – incluso si no eres el único que los viola o hace caso omiso a estos: la libertad de conciencia, democracia, la tolerancia, derechos civiles para [aquellos con] visión del mundo y creencias, la igualdad de sexos, la emancipación de la mujer de toda tutela masculina, y una cultura de reflexión y crítica de la religión en universidades, la literatura y los medios de comunicación. No puedes volver atrás, y no puedes hacer menos que esto. Ya que sólo haciendo esto ya no engendrarás a esos monstruos. Si no lo haces, pronto serás devastado por el poder destructivo de [estos monstruos].

“Querido mundo musulmán: No soy sino un filósofo, y como siempre algunos llamaran al filósofo hereje. Sin embargo sólo busco dejar que la luz brille de nuevo – de hecho, el nombre que me has dado me ordena hacerlo: Abdennour, Siervo de la Luz Si no creyera en ti, no hubiese sido tan duro en esta carta. Tal como decimos en francés, ‘El que ama bien, castiga bien’- y aquellos que hoy no son lo suficientemente duros contigo, quienes quieren hacer de ti una víctima, no te están haciendo ningún favor. Creo en ti. Creo en tu contribución en construir el futuro de nuestro planeta, a fin de crear un mundo que es a la vez humano y espiritual!

“Salaam, que la paz esté contigo”.