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De acuerdo a un portal opositor sirio, en el ‘Ashura,[1] que este año ha caído a principios de noviembre, “las calles de Damasco, la capital ‘omeya’, estaban repletas de monumentos chiitas y rituales de auto-flagelación”.[2] Aunque este no es el primer año que los creyentes chiitas han observado el ‘Ashura en Damasco, donde se encuentra el santuario de la hija de Ali Sayyida Zainab, un lugar de peregrinación chiita, las ceremonias no estuvieron, tal como en años anteriores, limitadas a áreas predominantemente chiitas de la ciudad, tales como el barrio de Al-Amin y adyacentes al santuario de Zainab. Este año, las ceremonias se llevaron a cabo en una escala sin precedentes, con más participantes y extendiéndose a través de mayores zonas de la ciudad – incluso a la Mezquita de los omeya en Damasco, el símbolo del mandato 661-750 CE de la dinastía de los omeyas en Damasco, el amargo enemigo de los chiitas.

Estas ceremonias ‘Ashura a gran escala en Damasco, cuatro años en una sangrienta guerra sectaria, constituye una demostración de fuerza del régimen alauita[3] del Presidente sirio Bashar Al-Assad y sus aliados chiitas. También señalan a los opositores al régimen, tanto dentro como fuera de que el régimen está seguro de la victoria. A estos opositores, las amplias ceremonias chiitas representan otra fase en el proceso de chiización de , sucediendo con el consentimiento, e incluso bajo la dirección, del régimen, y que se ha acelerado desde el comienzo de la guerra civil en marzo, 2011.

Este trabajo discutirá las ceremonias ‘Ashura de este año en Damasco, y las reacciones a estas y a los intentos reportados por el régimen de difundir y fortalecer al chiismo en .

Observancia generalizada sin precedentes del ‘Ashura en Damasco

Una agencia de noticias iraquí informando sobre las extensas ceremonias ‘Ashura en Damasco señaló: “Este año hubo un significativo movimiento de[peregrinaje] [en la ciudad], al contrario de los últimos tres años, cuando hubo vulnerabilidad en la situación de seguridad. A medida que las condiciones de seguridad se estabilizaron, y la situación era otra vez como lo había sido anteriormente, el área del [santuario] Sayyida Zainab en la gobernación de Damasco estuvo atestado de residentes y peregrinos de dentro y fuera de ”.

Muhammad, un joven que se ofreció como voluntario en ayudar a los peregrinos, atestiguó: “Este año es mucho mejor que el año anterior en términos de preparación y éxito. Anteriormente, era difícil para los peregrinos y para los residentes de la zona, los morteros caían cerca del santuario. [Pero] ahora vivimos en seguridad”.

Abu Ali, dueño de una tienda al lado del santuario Sayyida Zainab, dijo: “Estos días traen muchos peregrinos y visitantes a la zona de Al-Sayyida Zeinab. Luego que toda la región fue puesta bajo seguridad, los peregrinos comenzaron a llegar desde países vecinos tales como Irak y el Líbano. Esto estimula la economía…”[4]


Izquierda: Procesiones chiitas en las calles de Damasco (foto: All4Syriainfo, 1 de noviembre, 2014); derecha: Peregrinos chiitas (foto: Facebook.comHalabTodayTV, 30 de octubre, 2014).

Sin embargo, algunos, tanto dentro como fuera de , están menos satisfechos en estos lugares chiitas. El autor sirio Abdallah Maksur escribió en un portal de la oposición de que el hecho el régimen permitía tales ceremonias generalizadas del ‘Ashura en la propia Damasco, la capital de la dinastía omeya, expone el rostro sectario del régimen y mostró su intención de cambiar por completo las características de la ciudad y transformarla en una ciudad chiita. Este dijo: “Con el estallido de la revolución , el régimen comenzó a revelar su sucio rostro sectario… que ocultó previamente, en las calles e instituciones de la ciudad. Hoy, el dialecto chiita (y ‘alauita) pueden ser escuchados en las calles de Damasco, debido a un deseo de transformar el rostro apuesto de la ciudad e implementar la política racista que Damasco había rechazado completamente durante siglos.

“A través de la ciudad, había procesiones de autoflagelación, y llamadas que no pertenecen en [Damasco] fueron forzadas sobre esta. Puedo entender si en el Líbano un cartel diciendo en persa Khosh Omadi [‘Bienvenido’] es izado en honor al ex presidente de Irán Ahmadineyad [durante su visita del 2010 al Líbano], pero no puedo imaginar [tal] provocación contra los residentes de una ciudad entera, destinada a desarraigarlos de su [patrimonio] y cambiar su identidad. Es como si el régimen estuviese diciendo, ‘Damasco es Safávida,[5] no omeya y sus residentes serán chiitas y ‘alauitas, y ustedes, sus [actuales] residentes, son extraños en esta – por lo que debe irse rápidamente al exilio'”

Advirtiéndole a los países sunitas silentes ante esta chiización, Maksur declara: “La mentalidad en la arena árabe que consiente el cambio del rostro de Damasco es, al menos, incomprensible. ¿No se dan cuenta de que el cambio de bandera que ondea en significa que todos están cayendo en manos de Teherán[?]… Damasco es la capital de los omeyas y de la cultura del mundo. Esta es nuestra ciudad, y nosotros, sus residentes, hablamos en un dialecto que es como sus piedras. Damasco es omeya, no Safávida…”[6]

El residente de Damasco Huda expresó temor de que la crueldad reflejada en la costumbre chiita de auto-flagelación al punto de derramar sangre en ceremonias ‘Ashura sería canalizado contra los sirios que se atrevieron a oponerse a los chiitas: “Las calles de Damasco están llenas de personas que no son como nosotros, y con los vehículos negros de clérigos y políticos por los cuales esta gente despejó las calles. Incluso los olores son ajenos. El olor a sangre impregna el lugar – como si la sangre de los muertos y de la guerra no fuese suficiente. Tenemos ahora entre nosotros aquellos que inventan ceremonias religiosas con vistas desconocidas… como si fuesen para intimidarlos a ustedes con estos… no hay ninguna duda de que estos sangrientos espectáculos que llenan las calles de la capital Damasco dan a entender a sus residentes una tremenda crueldad. ¿Quién puede decir algo cuando este ve a un iraní [es decir, un chiita] auto flagelándose fuera de su hogar?”[7]


Celebrando el ‘Ashura en el Palacio Omeya – una expresión de la toma del régimen sirio por Irán (fuente: Orient-news.net 4 de noviembre, 2014)

Manifestaciones adicionales de chiización en Siria

Los opositores al régimen creen que la extensión de las ceremonias del ‘Ashura en la capital no es más que otra expresión del proceso de chiismo que no sólo cuenta con la bendición del régimen de Assad, sino que fue promovido por este, incluso antes que la guerra civil estallara en marzo, 2011. El objetivo del régimen en esto es tanto reforzar su postura dentro de Siria y recompensar a Irán por su apoyo a la misma.

De acuerdo a los opositores al régimen, esta chiización es ambos demográfica y cultural. Demográficamente, desde marzo, 2011 e incrementándose desde que el conflicto evolucionó de una rebelión civil y política a una lucha sectaria entre sunitas y chiitas, el régimen ha estado expulsando sunitas y ofreciendo a los chiitas incentivos para instalarse en lugares estratégicos, a fin de poblar estas áreas con su apoyo y también como incentivo para reclutarlos a que luchen por este. Un informe en Orient-news.net basado en fuentes de inteligencia regional y occidental afirmó que Irán, en colaboración con los aparatos de seguridad sirios y clérigos chiitas en Siria, trabajaban para difundir el chiismo en la región de Deir Al-Zor, haciendo uso de subvenciones económicas y provisión en necesidades materiales.[8] El portal también informó que “aquellos que se convirtieron en chiitas” en la ciudad de Al-Suwayda, en su mayoría drusos, dispusieron la compra de tierras en el centro de la ciudad y construir allí un Husseiniyah es decir, un centro religioso chiita, y que la embajada iraní en Damasco había ofrecido 1,8 billones de libras sirias para este propósito.[9] Otro portal de la oposición informó que en la gobernación de Al-Suwayda, el régimen asentaba a chiitas iraquíes y libaneses y les emitía documentos de identidad en nombres drusos.[10] También afirmaron que el régimen estaba dictando leyes que permiten a partidarios iraquíes y libaneses establecerse en casas abandonadas por sirios que huyen de los combates. Según este informe, la ley permite que los aparatos de seguridad del régimen se apropien de las casas de ciudadanos que se han ido y rentarlas a partidarios del régimen.[11] También declaró que el régimen le pagaba a cualquier sunita que se convertía al chiismo por lo menos $100 al mes.[12]

Respecto a la chiización cultural y educativa, se informó que al comienzo del año escolar 2014, la primera escuela secundaria que enseña la escuela de pensamiento Ja’fari, que es una de las escuelas chiitas de pensamiento, abrió sus puertas en la localidad costera siria de Ras Al-Ayn. El diario Qatarí Al-Quds Al-Arabi, opuesto al régimen de Assad, informó que cuando Bashar Al-Assad llegó al poder, comenzó la construcción en Husseiniyahs a través de toda Siria – “lo que demuestra que el régimen sirio está recompensando a Irán por apoyarlo”.[13]

El portal de la oposición Zamanalwsal.net dijo que las transmisiones oficiales de la televisión siria en marzo, 2014 que conmemoraron el cumpleaños de Zainab demostraron la intención del régimen de “difundir la cultura y el patrimonio chiita entre los sirios”. Este denotó que la cobertura del canal oficial a la ocasión utilizó “un nuevo discurso [pro-chiita], que el [propio] medio de comunicación chiita”, y añadió que el Gran Muftí de Siria Ahmad Hassoun, partidario de Assad, había asistido a las celebraciones.[14] Asimismo, informó que el régimen estaba patrocinando varias asociaciones e instituciones chiitas, tales como la Asociación de Boy Scouts Imam Al-Mahdi que dijo le “lavaba el cerebro a los niños” y les proveía siempre con “entrenamiento atlético muy parecido al entrenamiento militar”.[15]


Una procesión de la Asociación de Boy Scouts del Imam Al-Mahdi en Siria (foto: Zamanalwsal.net 9 de marzo, 2014).


Gran Mufti de Siria Ahmad Hassoun en ceremonia de Boy Scouts (foto: Zamanalwsal.net 9 de marzo, 2014).

*N. Mozes es compañero de investigación en MEMRI.


[1] En el ‘Ashura los chiitas conmemoran el asesinato del Imam Hussein, nieto del Profeta Mahoma, en la batalla de Karbala en el año 680 CE, por el califa omeya Yazid Ibn Mu’awiyah.

[2] All4syria.info, 1 de noviembre, 2014.

[3] El Islam alauita es una rama de las Doce escuelas del Islam chiita.

[4] Burhatnews.com 28 de octubre, 2014.

[5] La dinastía Safávida gobernó Persia del 1501 a 1722.

[6] Orient-news.net 5 de noviembre, 2014.

[7] Al-Quds Al-Arabi (Londres) 3 de noviembre, 2014.

[8] Orient-news.net 22 de abril, 2014.

[9] Orient-news.net 20 de octubre, 2014.

[10] All4syria.info, 22 de octubre, 2014.

[11] All4syria.info, 1 de noviembre, 2014.

[12] Al-Quds Al-Arabi (Londres) 29 de septiembre, 2014.

[13] Al-Quds Al-Arabi (Londres) 29 de septiembre, 2014.

[14] Zamanalwsl.net 8 de marzo, 2014.

[15] Zamanalwsl.net 9 de marzo, 2014.

 

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